Para Héctor Barberá, el año no ha comenzado demasiado bien. El pasado viernes, día de Reyes, fue parado por la policía por conducir ebrio.
El piloto de Pramac estaba de camino a Valencia con unos amigos, cuando les dieron el alto para un control de alcoholemia.
Quien conducía el Opel Astra era su amigo, quien dio positivo, con lo que Héctor propuso a la policía llevar el coche, ya que él solo había tomado una copa.
Barberá aclara que "Fue él a quien dieron el alto en un control de alcoholemia y superó el límite permitido por la ley. Fue él, y no yo, quien dio la tasa de 060".
Pero poco después, fueron parados nuevamente, y Héctor tuvo que realizar un control de alcoholemia, donde asimismo dio positivo. Primero dio 0,32, y a los 20 minutos, daba 0,28.
"Considero que fue una irresponsabilidad por mi parte, aun sabiendo que mi estado no era de ebriedad, el hecho de realizar esta acción, por la cual quisiera pedir perdón a mi equipo, mis patrocinadores y los seguidores de MotoGP".
Que un piloto de una competición deportiva de alto nivel como es el motociclismo…