"Casi todos nuestros coches son mediocres": el durísimo diagnóstico del CEO de Lotus
Mientras Lotus trata de reencauzar su situación en el mercado, volcándose ahora en los híbridos enchufables de altas prestaciones, la marca británica también tiene importantes problemas. Feng Qingfeng, CEO de la marca de Hethel, califica a casi todos sus coches de «mediocres», y cuya solución es fácil aunque no tanto.

Cuando Lotus dio tan importante paso al lado de la electrificación, quizás no calibró las terribles consecuencias que algún día tendrían. Posiblemente, los responsables del fabricante britanico no lo hicieron porque estaban convencidos de que no habría una vuelta atrás. Sin embargo, dar marcha atrás en una marca como Lotus no es algo tan fácil de llevar a buen puerto como en una de volumen.
Con el Emira como el único modelo a la venta, Lotus amplió su catálogo de modelos con dos propuestas completamente novedosas para el fabricante: un sedán y un SUV de altísimos vuelos se sumaban a una gama en la que también había un buque insignia que, prácticamente no tiene rival. El Lotus Evija es un hipercoche eléctrico con más de 2.000 CV, un alarde de ingeniería al alcance de muy pocos, pero en cualquier caso un aliciente para los clientes, que suena muy bien, pero que para las más altas instancias de Lotus no tanto.

Al jefe de Lotus no le gusta el peso de sus coches, y tampoco la potencia
Y es que los objetivos de ampliar la gama de Lotus se han cumplido, pero las ventas no terminan de arrancar, y se sabe perfectamente cuál es el problema. El propio Feng Qingfeng, CEO de Lotus, lo ha dejado claro en unas declaraciones durante un evento de prensa con medios chinos, una cita en la que el más alto responsable dijo abiertamente ante todos los presentes que «casi todos nuestros coches son mediocres».
No le falta razón a un Qingfeng que no se ha escondido detrás de estas palabras y que ha ido más allá apuntando directamente al peso de sus deportivos. Para el directivo, un verdadero deportivo debe pesar menos de 1800 kilogramos, y si supera esta cifra, entonces es «Simplemente mediocre». Todos sus nuevos modelos superan ampliamente esta cifra, lo que compensan con elevadas potencias que este hombre reconoce, pero con lo que no está de acuerdo tampoco. Para él, «alcanzar cifras de potencia enormes en la era eléctrica es fácil, pero eso no siempre se traduce en un buen coche para conducir».
Razón no le falta, y eso lo hemos visto también en Porsche. Sus nuevos eléctricos pesan 1.800 kilos, y la marca alemana lo resuelve -o trata de hacerlo- siempre de la misma manera: con más potencia. Es el camino rápido, pero ni compensa el exceso ni se sienten más ligeros, y en los Lotus pasa lo mismo.
El futuro de Lotus pasa por los híbridos, y por una cuantiosa rebaja de peso
El problema es que Lotus no puede darle la vuelta a la situación tan rápidamente como otros fabricantes. Por suerte, el fabricante ha logrado transformar el Eletre en un SUV híbrido enchufable con un rendimiento terrible, pero el peso sigue siendo muy superior -2.600 kilogramos- a un límite que Feng ha subrayado que sería «admisible» con la filosofía natural de Lotus.
Rebajar los 2.455 kilos que pesa el Emeya es una tarea tan ardua que casi sería mejor desarrollar el modelo desde cero para conseguir que el objetivo. Un problema de futuro que se puede extender también al que los puristas consideran el único Lotus «auténtico», un Emira que va por los 1.460 kilos, pero del que se apunta a la hibridación para mantenerse en pie en el mercado durante un largo tiempo.
Quizá estas declaraciones sean una señal de que el nuevo Esprit, que se presentará en 2028, y del que ya se sabe que será un híbrido enchufable con motor V8, arroje un peso en báscula por debajo de estos 1.800 kilogramos.

