Diseño Exterior
Como no puede ser de otra manera, las líneas base del Evalia dibujan una carrocería pensada para optimizar su capacidad de carga. Más allá de un agraciado frontal, discreto y agradable a la vista, las formas cuadradas de la carrocería se muestran decididas a albergar con holgura a siete personas adultas con todas sus pertenencias. Aquí el diseño cede el paso, no sin cierto gracejo, a la máxima utilidad. El Evalia es un vehículo eminentemente práctico, algo que queda bien claro desde la primera mirada.
En este mismo sentido, y detrás de las puertas convencionales de la fila delantera, destacan las puertas laterales deslizantes Este sistema de apertura hace que entrar y salir de la segunda fila de asientos sea una maniobra sencillísima. El portón trasero es de una sola pieza, y se abre como el de un turismo de cinco puertas: hacia arriba, y no hacia un lado. Este detalle de diseño confiere mucha comodidad a la hora de cargar y descargar el vehículo, pero debemos estar atentos a la necesaria distancia con cualquier vehículo u obstáculo situado tras el portón... y cuidado: esto incluye también a nuestra cabeza. La apertura y el cierre de esta puerta son muy suaves; y su gigantesca boca, situada además a muy baja altura, facilita enormemente las operaciones de carga y descarga.
Diseño interior y habitabilidad
Los acabados interiores son muy discretos, sin llegar a ser ni mucho menos de mala calidad. El ajuste de las piezas es bueno, y los plásticos empleados, aún siendo rígidos, tienen buen tacto. La postura de conducción es muy particular, y no sólo por la ubicación muy elevada del asiento. El volante queda tumbado, muy a lo "Renault clásico". Supongo que es inevitable dada la posición relativa entre el asiento del conductor y el breve morro del vehículo. Gracias a la eficaz dirección asistida, el diámetro del volante es lo bastante ajustado como para hacernos olvidar que conducimos un pseudocomercial. Algunos de los componentes del Evalia son compartidos con otros modelos de Nissan. Aparte del motor y buena parte de su ingeniería mecánica y eléctrica, también nos han resultado familiares la mayoría de mandos del salpicadero. Por ejemplo, el radio-navegador es idéntico al que ya conocemos por anteriores experiencias con la marca. De hecho, el conjunto de Radio-CD y navegador es idéntico al equipado por el Juke. Su calidad de fabricación es notable, con muy buen tacto en todos los botones, y el sonido que emite tiene un nivel bastante aceptable. Un buen detalle del Evalia es la incorporación de serie de un climatizador automático, en lugar de un sistema manual de aire acondicionado. Cierto es que nuestra unidad de prueba montaba este último, pero se nos advirtió que era debido a que se trataba de un vehículo pre-serie. El climatizador trabaja bien, pero dadas las grandes dimensiones del habitáculo no podemos esperar un enfriamiento rápido. Superados los primeros minutos, su capacidad de mantener la temperatura es la esperada.
La visibilidad frontal es excelente, gracias al enorme parabrisas y el puesto de conducción elevado. La luneta trasera es lo bastante ampila como para no afectar a la visibilidad a través del retrovisor interior -siempre que no llevemos el Evalia a tope de carga. En ese caso, los retrovisores exteriores, de generoso tamaño, evitarán errores al cambiar de carril o dirección: cubren perfectamente toda la longitud del vehículo. Los asientos, de confección discreta, son coherentes con la orientación del Evalia: aunque no sean especialmente suaves o envolventes, ofrecen comodidad y parecen estar hechos para durar. Una característica interesante para familias numerosas o grupos de amigos es la tercera fila de asientos opcional. Y no pensemos que serán minúsculos o frágiles: son "de verdad", con un tamaño normal, bien construidos y además plegables contra la pared. La tercera fila de asientos está disponible por 450€. Como queda claro desde un primer momento, la capacidad de carga es descomunal, incluso en la configuración de siete plazas: con la tercera fila de asientos abatida, alcanzamos 2,0 m3 -nótese que ya no hablamos de litros-. Si tumbamos además la segunda fila, llegaremos a unos sorprendentes 2,9 m3. Por espacio, que no quede.
En marcha
El motor 1.5 dCi de 110 cv, fruto de la alianza Renault-Nissan e incorporado en diferentes modelos de ambas marcas, responde sorprendentemente bien a la hora de mover el vehículo con agilidad. Pese a su reducida cilindrada, ofrece un par nada desdeñable desde bajo régimen (240 Nm a 1.750 revoluciones) y una potencia máxima suficiente para desplazar de forma segura a un grupo de pasajeros. Por supuesto, sus prestaciones son modestas, pero para el uso al que va destinado el Evalia quizás no haya que pedirle mucho más. A cambio, el consumo combinado es de unos escasísimos 5,5 litros de gasoil, aunque en la práctica debamos añadir alrededor de un litro más. El aislamiento acústico del habitáculo resulta escaso en comparación con un turismo, razón por la que el sonido del propulsor diésel se hace notar con claridad. Asociada a este motor diésel, encontramos una caja de cambios de seis velocidades. Dadas las características del vehículo, las relaciones han sido acortadas para asegurar buenas recuperaciones y adelantamientos seguros. Los cambios de marcha son precisos, pese a una palanca algo dura de recorridos largos. El embrague, de manera opuesta, ofrece un recorrido más bien escaso, aunque ofrece un tacto agradable y requiere poco esfuerzo.
La dirección es bastante sensible: su respuesta es rápida y directa. De hecho, su diámetro de giro es muy corto: sólo 10,6 metros El Evalia es muy manejable para sus dimensiones aparentes; y es que su voluminoso exterior eñgaña a la vista: ¡mide lo mismo que un Qashqai (4,40m)! Por supuesto, las formas del vehículo no favorecen una conducción mínimamente deportiva, circunstancia refrendada por el pequeño tamaño de las ruedas de 14" y sus discretas medidas de perfil y anchura (175/70). En autopistas y carreteras abiertas, la gran superficie frontal -y más aún lateral- nos harán tener en cuenta la dirección del viento, especialmente a la hora de adelantar camiones. El equipamiento de frenado es, una vez más, sencillo pero eficiente. La combinación de frenos de disco en el eje delantero y de tambor en el trasero basta para que podamos detener nuestro vehículo de forma suave y segura. El tacto del freno es progresivo y ofrece confianza. Otro detalle propio de un vehículo comercial es el amortiguador trasero de ballesta. Mientras que el eje delantero es noble, preciso y cómodo, el posterior se empeñará en hacer saltar levemente las posaderas de los ocupantes cuando la carretera tenga firme irregular. Lástima que este elemento de amortiguación emborrone un trabajo más que aceptable sobre la estabilidad y comodidad del Evalia.
Pero todo inconveniente trae consigo algún gran beneficio. El enorme espacio interior y su gran capacidad de carga harán las delicias de los viajeros más exigentes. Porque el Evalia está hecho para paladear los kilómetros, no para devorarlos. Su conducción en carretera exige calma y paciencia para disfrutar de las bondades de este vehículo tan diferente. En cambio, en ciudad podremos manejarlo casi como un turismo. La combinación entre longitud contenida y dirección rápida lo hacen ideal también para recorridos cortos y frecuentes. En estas situaciones, las características originales del NV200 toman protagonismo, y desde luego para bien. Destacamos las cualidades del navegador opcional, que cumple muy por encima de la media con indicaciones visuales y de voz muy precisas, padeciendo muy pocos errores de cartografía -por fortuna, es actualizable mediante tarjeta SD-. Además, incorpora cámara trasera de ayuda al aparcamiento y un práctico avisador de radares fijos.
En resumen
Se puede considerar al Nissan Evalia como una buena opción para el transporte de familias numerosas, grupos de amigos, clubes de ocio o servicios de transporte de pasajeros. Cumplirá muy bien en cualquiera de aquellas aplicaciones prácticas, siempre que no seamos especialmente exigentes con los acabados o con la respuesta de la suspensión trasera. La relación calidad/servicio/precio del Evalia es excelente, y supone un acierto seguro para quienes den más valor al sentido práctico y económico del vehículo que a otros factores superfluos. No debemos olvidar que se trata de un derivado "burgués" del vehículo comercial NV200 pero, mientras tengamos presente su naturaleza, el Evalia será un aliado muy satisfactorio para nuestro tiempo de ocio, e incluso en el día a día.
Comentarios y Opiniones sobre Nissan Evalia 1.5 dCi 110CV
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