Alta costura
De la “madre” ya os hemos hablado, la casa SsangYong y su amplia experiencia en vehículos todo terreno, pero del “padre” también podríamos escribir una enciclopedia completa. Porque se trata del gran Giorgetto Giugiaro. Si, uno de los diseñadores más importantes del mundo y más influyentes de las últimas décadas en la industria del automóvil firma las líneas maestras del Korando. De ahí que presente un diseño dinámico, fluido y armónico. En una palabra: bonito.
Detalles como unos grupos ópticos angulosos (faros y pilotos) delatan ese aire de Oriente perfectamente integrado en una carrocería compacta y con una muy buena distribución de las zonas acristaladas y las metálicas. Al menos en lo que al aspecto de la estética se refiere. Ya que su alta “cintura”, que incluso se come algo de las ventanillas traseras, le otorga una imagen muy deportiva. Todo ello, regido por una sencillez sumamente atractiva. Sin grandes estridencias (como el abuso en los pasos de rueda o tomas de aire, tan de moda en otros modelos) pero con un marcado carácter sobre el que se fundamenta un estilo inconfundible. Es un SsangYong, no parece otra cosa, ni pretende serlo.
Donde no se ha escatimado es en el equipamiento exterior, con llantas de aleación de 16 pulgadas de serie ya en el acabado de acceso (Line) que llegan a las 18 para los más equipados (Limited). Al igual que los intermitentes tipo LED integrados en los espejos retrovisores, las barras portaequipajes del techo o la doble salida de escape.
Un habitáculo confortable
En su interior, se mantienen las pautas de fuera. Con la sencillez como premisa y una buena calidad de ajustes. Es cierto que encontramos materiales duros en algunos guarnecidos, pero la impresión general es de ir en un coche bien hecho y que “acoge” a sus ocupantes. En cuanto al diseño, también es más que aceptable, con una ergonomía muy lograda y una apariencia agradable a la vista con su combinación de negros y grises. La habitabilidad es buena en cualquiera de las plazas y hay que decir que sorprende la altura que ofrece el puesto de conducción.
Sin tratarse de un SUV de enormes dimensiones (4,4 metros de longitud y 1,67 de altura), en su interior, los pasajeros se sienten a bordo de un coche mucho más grande. En su equipamiento no echaremos prácticamente nada en falta y, dado que la marca ofrece paquetes cerrados, apenas tendremos que pagar por la pintura metalizada en función del acabado que elijamos entre el Line, Premium y Premium Plus Automático, en el caso del 4x2 (nuestro protagonista), mientras que los Limited y Limited Plus Automático quedan para la opción con tracción integral.
Motor líder de su categoría
Está claro que hasta el momento es un coche con argumentos convincentes. Y eso que aun no hemos entrado a hablar de dos de los factores que lo hacen único: su motor y su precio. Empezando por el primero. Se trata de un bloque de apenas dos litros de cilindrada, turboalimentado, con inyección directa y common rail y que rinde una potencia de 175 CV. Una cifra que lo convierte en uno de los más potentes de su categoría.
Por poner un ejemplo, el “todopoderoso” Qashqai no llega a este nivel de potencia con un motor 2.0. Una mecánica que se encuentra cómoda entre las 2.000 y las 3.000 rpm, rango en el que ofrece su par máximo (360 Nm) y que estira con ganas hasta algo más de 4.000.
Otra peculiaridad más, en este caso lo encontramos asociado a una transmisión delantera con caja de cambios automática-secuencial de seis velocidades (E-Tronic, la cual cuenta con un programa electrónico para adaptarse a la forma de conducir del usuario y recordarla). Sin duda una combinación sin competencia y que ofrece un funcionamiento óptimo. Por un lado la caja de cambios automática compensa perfectamente el vacío de potencia que puede tener el motor a regímenes bajos de giro, mientras que la tracción delantera contribuye a reducir unos consumos que en muchas ocasiones no se justifican para los 4x4 que habitualmente circulan en ciudad.
Personalmente, me ha gustado mucho su comportamiento en recuperaciones a velocidad media, en las que el motor entra con fuerza y el coche acelera con suma rapidez. No me ha gustado el manejo de esta caja en modo manual, ni por los pulsadores del volante multifunción, ni por el de l propio selector de la misma caja de cambios. Los primeros no destacan entre el resto de botones del volante y el segundo es demasiado pequeño y, aunque no sea difícil de pulsar, es poco intuitivo, sobre todo a la hora de las reducciones. Así que la mayor parte del tiempo opté por su utilización en modo completamente automático, igual de eficaz. Además, esta caja de cambios (de convertidor de par), permite elegir un modo de funcionamiento “Winter” mediante el botón que hay junto a la palanca, pensado para su uso en condiciones de baja adherencia o para superar grandes desniveles.
Un candidato muy serio
Por último nos centraremos en su precio. Éste, la unidad que la marca ha cedido temporalmente a motor.es para esta prueba tiene un precio base de 26.050 euros. Sin embargo, la gama arranca en los 20.900 del acabado Line, con el mismo motor y con la trasmisión manual de seis velocidades y tracción delantera. Hasta llegar a los 29.050 del más equipado de todos, el Limited Plus Automático, con la caja de cambios que acabamos de probar y la tracción integral (además de otros elementos de serie como la tapicería completa de cuero.
Todas las versiones van equipadas con el motor de 175 CV y la verdad es que incluso el más caro de la gama está por debajo de muchos de sus rivales directos. Pronto llegarán a la gama Korando un motor de gasolina y otro turbodiésel, ambos menos potentes que este 2.0 y que, a buen seguro, darán mucho que hablar entre sus rivales. Porque lejos de “rimbombantes” campañas publicitarias, este SsangYong es un excelente producto por calidad/prestaciones/precio.
Comentarios y Opiniones sobre SSANGYONG KORANDO D2.0T 4X2 PREMIUM PLUS AUTOMÁTICO
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