Diseño exterior
La parte más atractiva de la carrocería diseñada por Giugiaro es sin duda el frontal. La parrilla ha ganado protagonismo con sus bordes cromados, el logo de SsangYong en el centro y un tamaño considerable. Los faros son muy atractivos aunque no pueden equipar lámparas de xenón ni en opción. El parachoques tiene una gran entrada de aire, tiene un embellecedor inferior de color aluminio y soporta la matrícula situada en una posición muy baja. En los laterales encontramos los faros antiniebla de forma rectangular.
El Korando tiene una longitud de 4,41 metros pero en la vista lateral parece más corto de lo que realmente es. A este efecto contribuye su altura - con las barras de techo cromadas alcanza los 1,71 metros -, su línea de cintura alta y unas preciosas llantas de aleación oscurecidas de 18 pulgadas. Calza unos neumáticos en medida 225/55 R18, en nuestra unidad unos Kumho Solus KL21. Toda la parte baja de la carrocería -parachoques, pasos de rueda y bajos de puerta- presenta una tira negra que protege la pintura del vehículo ante posibles golpes o roces. Las ventanillas traseras están tintadas y los retrovisores exteriores contienen los intermitentes laterales.
El estilo de la zaga es muy liviano, sin elementos que recarguen en exceso el diseño. Los pilotos traseros integran tres grupos ópticos circulares y rodean el portón del maletero, cuya parte superior tiene un pequeño alerón que contiene la tercera luz de freno. El spoiler inferior contiene una pieza de plástico gris flanqueada por dos bonitas salidas de escape ovaladas.
Diseño interior
En el habitáculo del Korando abundan los plásticos duros. La parte superior y central del salpicadero transmiten una cierta sensación de calidad pero los de la parte baja y el recubrimiento del túnel central tienen un aspecto sencillo. No es un acabado lujoso pero en general los ajustes son correctos. Los botones y mandos son de un tamaño generoso, se manipulan muy bien y tienen un manejo intuitivo.
El volante, regulable en altura y profundidad, está bastante inclinado y alberga los mandos de la radio y el teléfono, además de mostrar una palanca en su parte inferior derecha para activar el control de crucero. Tras el aro apreciamos el cuadro de instrumentos, de líneas sencillas pero que transmite la información con claridad. Dos esferas nos informan de las revoluciones del motor y la velocidad mientras que en el centro la pantalla anaranjada del ordenador de a bordo da información de la temperatura del motor, el nivel de combustible y datos como la temperatura exterior, estimación de la distancia que se puede recorrer con el combustible restante, consumo medio, etc.
La consola central está presidida por un sistema multimedia cuya pantalla de 6,2 pulgadas no está integrada en el salpicadero y cuando la luz del sol incide directamente sobre ella no deja ver bien la información que proyecta. Integra las funciones del navegador GPS iGo, el manos libres Bluetooth y el radio CD MP3 pudiendo además leer archivos de tarjetas SD, pendrives USB o un Ipod. También puede manejarse mediante un mando a distancia. Debajo del navegador se encuentran cuatro botones y un reloj digital de gran tamaño y diseño algo anticuado. Si seguimos descendiendo vemos el climatizador monozona y un espacio compartimentado con tapa.
La tapicería es de cuero negro, parece fácil de limpiar y los asientos delanteros están calefactados. A la izquierda de la columna de dirección están los botones para bloquear el diferencial central, desactivar el control de estabilidad, encender los antiniebla y regular la altura de las luces. Ya en la puerta del conductor están los mandos que accionan los cuatro elevalunas, el botón de apertura y cierre de puertas y el mando que sirve para regular los espejos retrovisores exteriores.
En las plazas traseras llama la atención la total ausencia del túnel de transmisión, dejando un piso perfectamente plano. Las plazas traseras tienen su propio plafón de luces en el techo -además hay otro encima del maletero- y en las puertas hay espacio suficiente para dejar una botella de medio litro.
Habitabilidad
Al acceder al interior del Korando lo primero que destaca es lo elevado que queda el piso. La altura libre al suelo es de 180 mm, un valor en la media de otros todocaminos similares, pero es necesario levantar la pierna más de lo esperado para subirnos a bordo. Esto puede suponer una dificultad para el acceso de niños, personas de baja estatura o con problemas de movilidad.
Una vez dentro es fácil sentirse cómodo gracias a unos asientos confortables y que sujetan el cuerpo suficientemente. El espacio delante es amplio en todas las cotas mientras que atrás veremos que falta algo de anchura para que tres personas viajes con holgura. Pese a ello, el asiento central es bastante aprovechable ya que es relativamente cómodo -en comparación con otros modelos- y el túnel central no llega hasta los pies de esta plaza dejando un mayor espacio longitudinal para el hipotético pasajero de esta plaza central. Para aumentar la comodidad, el respaldo de los asientos traseros se puede regular en inclinación.
Al volante vamos sentados en una posición elevada, notablemente más alto que en un turismo, lo que nos permite dominar todo lo que sucede a nuestro alrededor -algo en lo que ayuda la buena visibilidad que ofrece- y la posición del volante está bastante inclinada. Todos los mandos están a mano y se manejan con facilidad.
Encontramos varios huecos donde dejar nuestras pertenencias. Además de la guantera, hay un compartimento con tapa en la parte superior del salpicadero -que integra una conexión para el iPod-, un portagafas, otro hueco con tapa bajo los mandos de la climatización, un espacio delante de la palanca de cambios -con un cenicero movible-, dos portalatas y un compartimento de generoso tamaño bajo el reposabrazos central. A la derecha de la consola central hay una percha extraíble que puede resultar útil para sujetar un bolso o una cartera de mano. También existen dos perchas similares tras los respaldos de los asientos traseros, que disponen asimismo de bolsillos. El respaldo de la plaza central trasera puede bajarse dejando un reposabrazos con dos portalatas en su extremo.
El Korando tiene un maletero de 486 litros, capacidad que puede ampliarse de forma sencilla abatiendo el respaldo de los asientos traseros en secciones de 60/40. Contiene una toma de 12V en su parte izquierda y cuatro útiles ganchos en la base para fijar la carga. Bajo el piso hay un compartimento para almacenar objetos como los triángulos de emergencia o el gato. Retirando este espacio compartimentado accederemos a la rueda de repuesto de tipo "galleta".
Conducción
Nada más ponernos en marcha nos daremos cuenta de que las dos primeras velocidades son muy cortas -con la intención de compensar la ausencia de reductora en terrenos difíciles-. El pedal del embrague queda en una posición muy alta y tiene un gran recorrido, lo que hace necesario un pequeño tiempo de adaptación para cogerle el punto. La palanca del cambio de seis velocidades responde con precisión y suavidad.
En marcha, la sonoridad y tableteo del motor en fase de aceleración y en frío son evidentes, pero en ningún momento llega a resultar molesto para los ocupantes. Además, las vibraciones son escasas. El propulsor turbodiésel del SsangYong Korando recibe la denominación de FF e-XDI200 Green Diesel, tiene 1.998 cc de capacidad y dispone de tecnologías common rail e inyección directa. Ofrece una potencia de 175 CV a 4.000 rpm y un par motor máximo de 360 Nm constantes entre las 2.000 y las 3.000 vueltas.
La entrega de potencia del motor no es progresiva, mostrando dos momentos muy diferenciados dependiendo de si estamos por debajo de las 2.000 rpm o por encima. Cuando la aguja del cuentarrevoluciones marca valores inferiores a esta cifra el propulsor se muestra algo perezoso pero una vez superadas las 2.000 rpm la entrega de potencia se realiza con fuerza e intensidad. Las aceleraciones y recuperaciones son buenas y es fácil rodar a buen ritmo.
La dirección eléctrica tiene un buen nivel de asistencia que nos permite maniobrar sin esfuerzo, pero resulta muy poco directa lo que nos obliga a girar mucho más de lo esperado el volante para tomar cualquier tipo de curva.
Las suspensiones me han parecido menos suaves que las de otros todocaminos, claro síntoma de que SsangYong ha decidido apostar por la estabilidad frente a la comodidad. En curvas con mucho apoyo muestra un notable balanceo pero aún así resulta un movimiento de carrocería inferior al de otros modelos de la competencia. La ventaja de esta configuración es que ofrece un gran aplomo circulando por vías bien asfaltadas pero como contrapartida el confort se resiente un poco cuando circulamos por carreteras muy bacheadas o cuando salimos fuera del asfalto.
Hablando de conducción offroad, el Korando realiza un buen papel en estos desplazamientos. No es un todoterreno puro así que no debemos meternos en situaciones muy complicadas pero, en pistas o caminos muy rotos, es capaz de sortear obstáculos de dificultad moderada con solvencia ayudado por el par motor que ofrece el propulsor, la posibilidad de bloquear el diferencial central y por sus buenos ángulos -22,8º de entrada, 28,2º de salida y 18,5º de rampa-.
En cuanto a consumos, SsangYong homologa 5,5 l/100 km en ciclo extraurbano y 7,9 l/100 km en ciudad. Los registros que he obtenido han sido notablemente mayores, 7,4 l/100 km y 9,0 l/100 km pero es importante tener en cuenta que nuestra unidad estaba recién matriculada y había rodado menos de 800 kilómetros así que es muy probable que en unidades más rodadas esas cifras sean inferiores.
En resumen
El moderno diseño del Korando deja claro que se ha iniciado una nueva etapa para SsangYong, ofreciendo un producto que destaca sobre todo por su potencia, precio y polivalencia. Como punto negativo se encuentra su calidad de acabado interior, donde abundan los plásticos duros. En todo caso resulta una buena opción a tener en cuenta a la hora de buscar un SUV compacto pues no hay en el mercado ningún otro todocamino que ofrezca tanta potencia por este precio, y por si fuera poco la marca coreana lo consigue sin descuidar una buena habitabilidad, un maletero de grandes dimensiones y un equipamiento generoso. Una relación precio/producto prácticamente imbatible.
Comentarios y Opiniones sobre SsangYong Korando D20T 4x4
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