Una nueva mirada
Empezamos por la imagen exterior. Los primeros cambios saltan a la vista desde el momento en el que llegamos a la sede de BMW y vemos aparcada la flota que la marca ha preparado para los medios convocados a esta jornada de pruebas. El nuevo Serie 3 ha tomado algunos rasgos de los concept que la marca ha presentado en los últimos tiempos. Especialmente el frontal, en el que, al menos un servidor, ha querido ver una “mirada” parecida a la que tiene el flamante i8. Faros y “riñones” (que es como le llevamos llamando toda la vida a las tomas de aire de la parrilla) ahora quedan conectados formado una imagen delantera con un dinamismo imponente. Muy guapo de cara este nuevo Serie 3. La línea general del coche también ha ganado en empaque, con su larga batalla (anchura entre ejes) y cortos voladizos. La impresión visual es la de ser un coche más grande que el anterior. Pero es que lo es.
Espacio para todos
El coche ha crecido en todas las direcciones. Es más ancho, más largo, más alto y sus ejes están más separados para que el habitáculo gane en tamaño. El resultado es que el nuevo Serie 3 dispone del mayor espacio interior que se le ha conocido al modelo. Delante no hay pega (nunca la ha habido en realidad) y con los asientos multirregulables no hay ser humano que no se pueda acomodar en sus plazas. Detrás, el espacio para las piernas, la anchura de las plazas y también su altura permiten ahora que sus cinco asientos sean mucho más cómodos. También se ha trabajado en el diseño interior y se han reducido las diferencias con respecto al siguiente “escalón” de la marca, la Serie 5. Los nuevos acabados “Modern”, “Sport” y “Luxury” permitirán ir desde el aspecto más sobrio hasta un refinamiento absoluto, incluyendo elementos realmente deportivos como el volante de tres radios “M” o la tapicería de cuero negro con las costuras en color rojo. En nuestro caso, el interior de este 320d fue una forma perfecta de poder comprobar que sin necesidad de ir hasta un equipamiento muy alto, el diseño, la calidad y los ajustes de todos los materiales es verdaderamente bueno.
Más poder con la misma potencia
Este bloque de aluminio, de dos litros de cilindrada y 163 CV de potencia, ya se convirtió en el “corazón verde” del modelo en la anterior generación con sus 109 g/km de emisiones de CO2. A buen seguro que el nuevo Serie 3 tendrá en esta mecánica una de las más demandadas. Y no me extraña. Dejando a un lado lo bien que cuida el medio ambiente, que es algo que en realidad nosotros donde más lo notaremos es en la exención del impuesto de matriculación, el coche arroja unos consumos de combustible más que brillantes. En un recorrido cercano a los 100 kilómetros con autovía y carretera de montaña, e intentando conocer bien el coche, el consumo medio osciló desde los 5,6 hasta los 6,2 litros, estabilizado en 5,9 al final de la prueba. En su comportamiento, destaca una entrega de potencia lineal, progresiva y constante desde unas 1.500 rpm hasta que apuramos el siguiente cambio de marcha. Parece que corre más, aunque en realidad, cronómetro en mano, puede que la diferencia sea imperceptible. También sorprende por lo silenciosa que se muestra esta mecánica a pesar de su naturaleza de turbodiésel. Pero es que, en pleno 2012, queda muy lejos el traqueteo de los motores de gasóleo, superado por el extremado refinamiento de propulsores como el que nos ocupa. Además, el conductor puede elegir la gestión del motor en función de sus necesidades pasando por los modos ECO PRO, Confort y Sport (el Sport+ no está disponible para esta mecánica) variando su respuesta y rendimiento desde el más frugal al más deportivo, dentro de sus limitaciones, obviamente.
Los 45 kilos de peso que ha “adelgazado” la carrocería, la mayor rigidez de ésta y el sempiterno reparto de masas al 50/50 con los que juega BMW, hacen del nuevo Serie 3 un coche con un enorme aplomo, muy neutro y noble de reacciones y con un tacto de dirección excelente. La caja de cambios, en este caso, fue la manual de 6 velocidades sobre la que sólo se pueden decir cosas buenas por su escalonado y sensaciones de manejo. Quedamos a la espera de probar qué tal se comporta la automática de 8 velocidades que se ofrece como opción.
Dos versiones 320d
Los 33.950 euros por los que se pone a la venta nuestro protagonista lo colocan casi al inicio de una gama coronada, por el momento, con el rapidísimo 335i del que también os podemos hablar en primera persona, y en exclusiva. Si al 320d le quitamos el “apellido” EFFICIENTDYNAMICS y la tecnología que éste implica, el 320d de 184 CV se va a los 34.700 euros, así que la decisión queda en sus manos, porque la diferencia entre ambos ni tan siquiera es una cuestión fiscal, ya que los 119 g/km de éste también le eximen de tributar por la matriculación. Y este verano llegará la primera variante híbrida de la historia del Serie 3, sobre el motor del 335i, con 340 CV y un consumo anunciado de 6,4 litros.
Comentarios y Opiniones sobre Toma de contacto. BMW 320D EFFICIENTDYNAMICS EDITION BERLINA
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