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Chrysler llama a revisión por problemas en el acelerador.

Chrysler llama a revisión por problemas en el acelerador.
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Nico Esteban
Nico Esteban

La compañía estadounidense se sumó a los llamados a revisión por problemas con el acelerador. Además, también se presentaron inconvenientes en el sistema de frenado y con el circuito eléctrico. En total los modelos afectados suman casi 700.000 unidades.

En un comunicado de prensa emitido por la NHTSA, el organismo de control de la seguridad en el transito de Estados Unidos, se anunció que la compañía Chrysler realizó dos llamados a revisión en los últimos cuatro días. Se trata de un total de casi 700.000 vehículos, lo cual constituye uno de los "recalls" más importantes de la automotriz norteamericana.

El primero de ellos tiene que ver con un mal que estuvo aquejando a distintas compañías en los últimos tiempos, el ya conocido acelerador "pegajoso". Por este inconveniente, Toyota se ha visto involucrada en uno de los mayores escándalos de los últimos tiempos, y la estadounidense Ford también tuvo que llamar a dos modelos de su factoría por algo similar. Los problemas con el acelerador se dividen en dos categorías: aquellos que por un desperfecto mecánico no vuelven a su posición original cuando se los deja de presionar (por lo cual el motor sigue acelerando) y aquellos que se atoran con la alfombrilla del conductor, obteniendo como resultado el mismo inconveniente.

Los modelos llamados a revisión por Chrysler, 25.336 unidades entre el Dodge Caliber y el Jeep Compass de 2007, entran en la primera categoría.

Por su parte, el segundo llamado a revisión tiene que ver con dos desperfectos diferentes. Uno de ellos es debido al riesgo de fuga de líquido hidráulico, el cual puede causar una perdida parcial de la capacidad de frenado, aumentando las posibilidades de colisión. Se trata de 288.968 Jeep Wrangler que van desde el año 2006 hasta el 2010. El segundo inconveniente tiene que ver con los modelos Dodge Gran Caravan y Chrysler Town and Country de los años 2008 y 2009, los cuales presentan un problema en la bisagra de la puerta lateral provocando el desgaste del aislamiento de cables eléctricos y un consecuente cortocircuito. Así, las unidades presentan un inminente riego de incendio.

Chrysler anunció que debido a estos inconvenientes no se registraron accidentes ni victimas fatales y recordó que todos los clientes que cuenten con algunos de estos vehículos en su propiedad, deberán acercarse al concesionario más cercano o comunicarse con la compañía.

Por último y a modo de conclusión, parece que el "escándalo Toyota" significó un severo tirón de orejas para las automotrices y la NHTSA, que ahora no dejan de llamar a revisión a la cantidad que sea necesaria de vehículos con tal que no se produzcan graves accidentes. Una actitud que hubiese sido acertada varios años atrás, cuando surgieron las primeras sospechas de los inconvenientes de Toyota que le costaron la vida a decenas de personas.

Fuente: NHTSA

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