La mayoría de marcas Chinas no llegarán al año 2030
La industria automotriz en China se enfrenta a una criba sin precedentes, donde la propia industria asume que la mayor parte de sus actuales 129 marcas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables no logrará sobrevivir al final de la década. Consultoras como AlixPartners estiman una brutal selección natural en la que apenas unos 15 grandes grupos automovilísticos, con gigantes como BYD a la cabeza, lograrán concentrar la rentabilidad del sector. Esta drástica purga es consecuencia directa de un ecosistema que ha crecido de forma desmesurada, desencadenando un exceso de oferta y lo que en el país asiático denominan "neijuan": una espiral destructiva de guerra de precios, recortes e incluso ventas a pérdidas para sobrevivir en un mercado local completamente saturado.
Ante esta asfixiante guerra comercial interna, el mercado europeo (con países como España como principal ejemplo) se ha convertido en la gran vía de escape y el próximo campo de batalla. La viabilidad a largo plazo de estos fabricantes dependerá de su éxito a la hora de arraigarse firmemente en mercados extranjeros. Sin embargo, este inestable panorama plantea un desafío crítico para el comprador. A la hora de adquirir un vehículo nuevo, el debate ya no se centrará únicamente en comparar precios o tecnología, sino en tener la destreza de elegir una marca que transmita confianza y garantice su continuidad en los próximos cinco o diez años, asegurando así su servicio de posventa y la disponibilidad de recambios.
