¿Los coches de AHORA son PEORES que los de ANTES?
Una reciente encuesta elaborada por Driver Power en el Reino Unido ha demostrado con datos lo que muchos conductores ya sospechaban: los coches actuales gustan menos que los de antes. Evaluando de manera exhaustiva diversos aspectos del vehículo en un periodo de solo dos años, se ha registrado una caída generalizada en el índice de satisfacción de los usuarios. Elementos clave como el comportamiento del motor y la caja de cambios, la calidad percibida de los interiores, la dinámica de manejo e incluso la autonomía (un punto sensible dado el aumento del coche eléctrico), han sufrido un descenso medio de unos cinco puntos, evidenciando que el rumbo actual del sector automotriz no termina de convencer al consumidor.
Entre los apartados que han recibido las peores valoraciones por parte del público destaca de forma notable el sistema de infoentretenimiento. La mayoría de los conductores echa de menos la practicidad y se queja de la ausencia de botones físicos, percibiendo las gigantescas pantallas táctiles como un recurso fácil de las marcas para ahorrar costes en materiales, en lugar de un verdadero avance tecnológico. Otra fuente principal de frustración son los nuevos sistemas de seguridad activa y pasiva, obligatorios por la normativa europea. Los usuarios consideran que estos asistentes resultan demasiado invasivos y molestos en la conducción diaria, obligando a muchos a desactivarlos cada vez que arrancan, con el agravante de que su integración obligatoria encarece significativamente el precio final del vehículo.
