La pole más engañosa de Alonso en España: todo un país veía una victoria fácil y él no podía dormir
Fernando Alonso cuenta una anécdota sucedida en el Gran Premio de España de 2006 para ilustrar el peso que siente sobre sus hombros al haberse convertido en el precursor de la Fórmula 1 en nuestro país. El bicampeón del mundo afirma sentirse orgulloso, pero también presionado.

En nuestro país tenemos unos cuantos deportistas que podrían considerarse los pioneros en sus respectivas disciplinas. No por ser estrictamente los primeros en practicarlos a nivel internacional, sino por ser quienes abrieron las puertas del éxito y crearon una base sólida de aficionados.
Nombres como Paco Fernández Ochoa, Manolo Santana, Ángel Nieto, Severiano Ballesteros, Carlos Sainz o Fernando Alonso se han convertido en iconos imperecederos gracias a ello.
Eso hizo que todos ellos sintieran el peso de la responsabilidad: representar a un país y sentirse en la obligación de no decepcionar a la afición. Algo de lo que Fernando Alonso ha hablado en vísperas del Gran Premio de Barcelona-Catalunya, hasta el año pasado Gran Premio de España.
Carlos Sainz, la inspiración de Fernando Alonso
Un jovencísimo Fernando Alonso intentaba abrirse camino en el karting cuando Carlos Sainz se convertía en un piloto de talla mundial en los rallies. Campeón del Mundo en 1990 y 1992, cuando el asturiano apenas rondaba los 10 años, el madrileño se convirtió en toda una inspiración para el que ahora es bicampeón del mundo de Fórmula 1.
«Estaba en karting y obtenía buenos resultados, pero sinceramente, para mí y mi familia, la F1 parecía inalcanzable en aquel momento», empieza relatando Fernando Alonso al recordar sus inicios.
«Éramos felices compitiendo en karting y ayudando a otros chicos con la mecánica. Siempre pensamos que mi futuro podría estar relacionado con el automovilismo, pero a nivel regional y quizás como mecánico, no como piloto profesional», añade, antes de hacer referencia a sus ejemplos a seguir en el mundo del automovilismo.
«No había muchos pilotos españoles cuando yo competía en karting. Carlos Sainz padre era la figura más importante cuando ganaba el Campeonato Mundial de Rally. Recuerdo que hizo una exhibición en mi ciudad. Yo era piloto de karting por aquel entonces, pero me invitaron a ser su copiloto», rememora Fernando Alonso.
«Fue un momento muy especial estar sentado junto a Carlos. Era la figura más importante del automovilismo en España en aquel momento, y sigue siendo una de las más importantes de nuestro país. A nivel internacional, Ayrton Senna fue mi mayor inspiración, pero en España, Carlos fue mi mayor inspiración», confirma el ahora piloto de 45 años.

La Alonsomanía lo cambia todo
Una vez llegó a la Fórmula 1, Fernando Alonso pasó un par de temporadas en el anonimato, primero como piloto de Minardi y luego como reserva de Renault. Pero cuando Flavio Briatore lo convirtió en titular como reemplazo de Jenson Button, el joven asturiano empezó a maravillar de inmediato.
Tanto es así que, a raíz de su primera pole y podio en Malasia -la segunda carrera de aquel 2003-, la atención por la Fórmula 1 se disparó en España. «Hay una gran diferencia entre mi debut y ahora. Cuando empecé, no había prácticamente ningún interés», recuerda Fernando Alonso.
«Ni siquiera se emitía mucho por televisión; mis padres veían mis carreras en un canal alemán. Luego, cuando empecé a obtener buenos resultados, parecía que todo el país había descubierto el deporte y les encantó. Fue un cambio enorme en tan solo unos años», reconoce.
Pedro de la Rosa, que debutó en la Fórmula 1 dos años antes que Fernando Alonso, también se retrotrae en el tiempo para ilustrar sus inicios en la categoría reina.
«No había habido un piloto español de F1 en unos 10 años cuando llegué a la parrilla, así que el interés en casa había disminuido. Marc Gené y yo entramos en 1999, lo que generó cierto interés, y luego, cuando llegó Fernando, nos dejó a todos boquiabiertos», afirma el ahora embajador de Aston Martin F1.
«Cuando empezó a tener éxito, hubo una explosión. De repente, la gente no solo estaba interesada en la F1, sino que estaba loca por ella. Se convirtieron en fanáticos. Creo que Marc y yo contribuimos a atraer la atención, pero fue Fernando quien lo llevó a otro nivel. Fue el primer piloto español de F1 de gran éxito», añade.

La responsabilidad de sostener la ilusión de todo un país
Desde aquel 2003 en el que nació la Alonsomanía, Fernando Alonso ha sido el sostén de toda una afición que, aunque ha tenido otros ídolos nacionales, siempre ha sentido predilección por el ovetense.
Alonso admite que la irrupción de Marc Gené y Pedro de la Rosa en la Fórmula 1 un par de años antes le hizo creer que era posible llegar, haciendo posible lo que luego se convertiría en un fenómeno de masas.
«Antes de estar en la parrilla, ver a Pedro y Marc en la F1 me ayudó muchísimo», declara Fernando Alonso. «La F1 parecía un deporte para la élite, y sentía que no formaba parte de ella. Así que, cuando estaba en las categorías inferiores y vi a Pedro y Marc en la F1 —pilotos que conocía—, tuve la sensación de que este deporte era un poco más accesible y amigable para todos, no solo para la élite. Verlos en la F1 me ayudó a creer que yo también podía llegar allí».
La pole del Gran Premio de España y una noche en vela
Fernando Alonso ha sabido llevar muy bien el éxito y las expectativas de todo un país, alzándose con dos Mundiales de Fórmula 1 y convirtiéndose en el piloto con más carreras disputadas en la categoría reina.
Todo ello le hace sentir «muy orgulloso», así como sentir «una gran responsabilidad al tener a todo un país siguiéndome casi más que al propio deporte, y al saber que la gente quizás cuenta con mis resultados para pasar una buena tarde. Es como en el fútbol: te encanta el deporte, pero sobre todo te importan los resultados de tu club».
Algo que sintió de manera especial en el Gran Premio de España de 2006, en el que consiguió la pole y la afición esperaba que lograra la primera victoria en la carrera de casa.
«Recuerdo cuando gané el Gran Premio de España en 2006 y sabía la enorme expectativa que había, especialmente después de conseguir la pole», desvela Fernando Alonso. «Fue estresante. Eran los tiempos en que te clasificabas con el combustible con el que ibas a empezar la carrera, e hicimos la vuelta con muy poco combustible».
Conseguí la pole. Todo el país pensaba que tenía la victoria asegurada, pero yo sabía que quizás no era una pole position realista», reconoce el entonces piloto de Renault.
«Toda la noche del sábado estuve pensando: “Todo el país está mirando, creyendo que va a ser una victoria fácil, y no vamos a ganar y vamos a decepcionar a mucha gente”. Mi mayor miedo era decepcionar a los aficionados y al país», argumenta.
Sin embargo, aquel día las cosas acabaron yendo mucho mejor de lo esperado, con el asturiano ganando la carrera con 18 segundos de ventaja sobre Michael Schumacher.
«El domingo hubo un gran cambio de temperatura que favoreció a nuestros neumáticos y ganamos. Fue una grata sorpresa y un gran alivio. Tengo muchos recuerdos de las miles de personas que me han apoyado a lo largo de los años. Significa muchísimo para mí», concluye el veterano bicampeón.
