Márquez desvela su reacción tras enterarse de que Ducati quería a Pedro Acosta: «Reaccioné de inmediato»
Marc Márquez ha roto su discurso habitual sobre los compañeros de equipo al hablar de Pedro Acosta, su nuevo compañero en Ducati desde 2027: admite que un piloto del box de al lado puede ganarle y desvela lo que pensó al enterarse del interés de su equipo por el murciano.

Marc Márquez ha compartido garaje con algunos de los pilotos más rápidos de las últimas dos décadas y, en todos los casos, ha dejado entrever la misma idea de fondo: el otro lado del box nunca estuvo realmente a su altura.
Con Dani Pedrosa convivió media década en Honda; con Jorge Lorenzo, una rivalidad que se resolvió sobre el asfalto; con Francesco Bagnaia, dos temporadas que han confirmado quién manda realmente en el box.
Pedro Acosta puede romper ese guion. El murciano, que en 2027 dejará KTM para ocupar el asiento de Bagnaia en el equipo oficial de Ducati, es el primer compañero al que Márquez sitúa abiertamente a su nivel, y lo ha hecho sin necesidad de que nadie se lo preguntara dos veces.
«¿Como los otros compañeros que he tenido? No, creo que él es el que me puede ganar», ha explicado Márquez, reconociendo por primera vez que la jerarquía que había mantenido en cada box en el que ha trabajado desde su llegada a MotoGP en 2013 puede llegar a su fin.
Un fichaje que Márquez pidió en persona
La confianza de Márquez en Acosta no nace de la cortesía habitual entre compañeros recién estrenados. Ducati Corse confirmó el fichaje del murciano para las temporadas 2027 y 2028 apenas un día después de anunciar la renovación del propio Márquez y en sustitución de Bagnaia, que hará las maletas rumbo a Aprilia.
El orden de esos anuncios responde a un motivo concreto: según ha contado el propio Márquez, la fábrica de Borgo Panigale le consultó antes de mover ficha.
«Obviamente con Ducati siempre tenemos una buena relación y hablamos. La primera vez que me dijeron que estaban valorando esta posibilidad, dije de inmediato: "Es el indicado"», ha relatado el de Cervera.
Un relato que encaja con lo que Márquez ya había dejado caer meses antes, cuando aseguró que nunca pondría condiciones ni vetaría a ningún piloto en el box de al lado. Lo llamativo ahora es que esa concesión, que entonces sonaba a discurso políticamente correcto, se ha convertido en un respaldo con nombre propio.

Acosta llega a Ducati después de tres temporadas en KTM en las que ha sumado el título de Rookie del Año en 2024, el cuarto puesto del Mundial en 2025 y trece podios y la reciente victoria en Austria pilotando una moto que, salvo excepciones puntuales, no ha estado al nivel de las Ducati ni de las Aprilia.
Un escenario que explica por qué Márquez no habla de un simple recambio generacional, sino de una amenaza directa a su propio liderazgo dentro del equipo. Un equipo que, además, sabe que a consecuencia de su edad (33 años) y condición física, necesitará un nuevo líder más pronto que tarde.
Márquez no piensa cambiar su estilo por Acosta
Pero que Márquez sea consciente de que el relevo está llegando no significa que tenga intención de ceder terreno y entregar el testigo antes de tiempo. Ya con 34 años, afrontará la temporada en la que arrancará la nueva era de 850 cc y neumáticos Pirelli, un cambio de reglamento que iguala más que nunca las opciones de toda la parrilla.
«Pedro será uno de los grandes nombres del próximo año y del futuro. Puede aprender muchas cosas sobre cómo pilotar la Ducati. Él tendrá su estilo, pero yo no cambiaré el mío. Tendré 34 años el año que viene. Yo soy Marc, daré mi 100 % y veremos», ha señalado el nueve veces campeón del mundo.
El mensaje tiene una doble lectura. Por un lado, reconoce a Acosta margen de aprendizaje sobre una moto, la Desmosedici, que exige un pilotaje muy específico y que solo dominan con soltura quienes llevan años de kilometraje sobre ella.
Por otro, deja claro que ese margen de aprendizaje no se va a traducir en concesiones: Márquez seguirá pilotando como siempre lo ha hecho, el estilo que le ha dado nueve títulos mundiales y que Ducati moldeó a su medida en los últimos años.
Con Acosta ya confirmado como piloto oficial para al menos dos temporadas, el box de Ducati se convierte en el más español y, sobre el papel, el más completo de la parrilla de 2027. La pregunta que queda en el aire es si esa convivencia pasará de la admiración mutua declarada estos meses a la rivalidad abierta que ambos han insinuado en más de una ocasión.
