BMW quiere arreglar uno de sus principales FALLOS
En BMW parecen haber escuchado las quejas de sus clientes más fieles y están dispuestos a corregir uno de sus errores recientes más señalados: el exceso de downsizing. Para el próximo Serie 5, la marca alemana se plantea recuperar la esencia de sus motores de seis cilindros en línea incluso para las versiones diésel de acceso, alejándose de los bloques de cuatro cilindros que, aunque eficientes, no ofrecen la misma suavidad y prestancia característica de la firma de Múnich.
Este movimiento estratégico supondría que modelos como el 520d volverían a disfrutar del refinamiento y el par motor a bajos regímenes que solo un motor de mayor cilindrada puede aportar. Todo ello sin renunciar a la tecnología Mild Hybrid de 48V para mantener a raya los consumos y las emisiones. En un mercado que parecía sentenciado al coche eléctrico, BMW demuestra que el motor térmico de calidad aún tiene mucho que decir en la gama alta.
