Mete su Tesla CyberTruck en un lago y sí, SALE MAL
Un nuevo caso de exceso de confianza en las promesas de Elon Musk ha terminado en un auténtico desastre. Un propietario decidió introducir su Tesla Cybertruck en el lago Grapevine (Texas) convencido de que el vehículo podría flotar como si fuera una embarcación. Sin embargo, la realidad técnica es muy distinta: aunque la mediática pick-up cuenta con un "modo vadeo", este sistema está diseñado de una manera mucho más prudente. Su función es presurizar la batería y elevar la altura de la carrocería para permitir una profundidad máxima de paso por agua de apenas 81 centímetros, una cifra que no lo convierte, ni de lejos, en un vehículo anfibio.
La dosis de realidad fue inmediata y el Cybertruck quedó rápidamente inundado, averiado e inutilizado por completo en el agua. El incidente requirió la intervención del equipo de rescate acuático para poder sacar la pesada pick-up de la zona. Para empeorar las cosas, el atrevido conductor acabó siendo arrestado y ahora se enfrenta a varias acusaciones legales, entre ellas acceder a una zona restringida del lago y no tener registrado el vehículo como embarcación. Por supuesto, esta costosa osadía también ha supuesto la pérdida total de la garantía del fabricante.
