Del 1.9 TDI al 1.5 TSI, así es el motor que ha cambiado la historia reciente de Volkswagen
La irrupción de los chinos en la producción de motores ha obligado a las marcas europeas a tomar cartas en el asunto. Los de gasolina son ahora los preferidos, y Volkswagen ha conseguido que un bloque como el 1.5 TSI sea el sucesor del mítico 1.9 TDI.

Quién se lo iba a decir a Volkswagen, que uno de los mejores motores diésel de la historia más reciente tendría un sucesor con un combustible completamente opuesto. La firma alemana nunca se imaginó que el motor 1.9 TDI acabaría convirtiéndose en un mito, un objetivo que no ha conseguido el sucesor de 2.0 litros, sino un bloque de gasolina: el 1.5 TSI Evo es ya la insignia de Volkswagen
Este motor de cuatro cilindros empezó a destacar cuando entonces no tenía esta cilindrada, sino un poco menos. Volkswagen había vivido momentos muy dulces con el 1.4 TSI que estrenó en 2005 con 170 CV de potencia. Un bloque del que no se sabía exactamente en qué consistía su sistema «twincharger», pero que se trataba de un supercargador Roots que proporcionaba el par motor desde apenas 1.750 rpm, mientras que un turbo sostenía la potencia a alta carga. El resultado, unas recuperaciones que dejaban en evidencia al Golf GTI de la época.

La historia del actual mejor motor de gasolina de Volkswagen
Pero, en en 2017, los ingenieros de la marca alemana optaron por presentar el 1.5 TSI. Un motor que no era enteramente nuevo, pero que gracias a un aumento en la carrera del pistón lograron incrementar la cilindrada de 1.395 centímetros cúbicos a 1.498 centímetros cúbicos.
Este no fue el cambio más notable, sino el de sustituir la cadena de distribución del 1.4 por correas dentadas, supuestamente sin mantenimiento y con un aguante de hasta un máximo de diez años o 200.000 kilómetros. Pero, consultado el fabricante, este dice que el material es más duradero pero eso no impide que se resquebraje, especialmente con tan elevado kilometraje, aconsejando vigilar su estado a partir de los 150.000 kilómetros.
Algunos recomiendan hacer el cambio a partir de esta cifra, o incluso después de los 120.000 kilómetros, pero es algo que no es necesario si no se aprecian grietas. Una sustitución que tiene un precio de entre 600 y 700 euros, si se sustituye también la bomba de agua, que es lo más aconsejable, aunque para saber el coste debes preguntar a tu mecánico de confianza.
¿En qué modelos se monta el motor 1.5 TSI?
La popularidad de este motor es total. Se monta en todos los modelos del fabricante alemán, de Skoda, SEAT, CUPRA, también en los más pequeños de Audi, y es parte clave en los híbridos enchufables del fabricante, ofreciéndose en versiones de 130 y 150 CV.
- Volkswagen T-Cross, Taigo, Polo, Golf, Passat, Tiguan, T-Roc, Arteon, Touran, Multivan, Caddy y Tayron.
- Skoda Scala, Kamiq, Octavia, Karoq, Superb y Kodiaq.
- SEAT Ibiza, Arona, León, Ateca y Tarraco.
- CUPRA León, Formentor y Terramar
- Audi A3, Q2 y Q3.
En unos meses, el 1.5 TSI volverá a ser protagonista al convertirse en el primer híbrido de Volkswagen, y que estrenará el T-Roc ocupando el hueco dejado por las ausentes versiones diésel.
El motor 1.5 TSI de Volkswagen es uno de los más elogiados
Sin el peso de la cadena de distribución del 1.4 TSI y con una mayor cilindrada, el gigante alemán consiguió un propulsor que destaca por ofrecer un generoso rendimiento en carretera, en parte gracias a un elevado par motor que se encuentra disponible desde un bajo régimen, por lo que los modelos equipados con este 1.5 TSI son más dinámicos.
Además, su funcionamiento es silencioso y suave, incluso también en ciudad, junto con la transmisión automática DSG de siete velocidades. Los clientes también podían optar por un cambio manual de seis velocidades, aunque esta opción ya ha sido suprimida en la nueva hornada de modelos, lo cual no impide que el motor 1.5 TSI arroje cifras de consumo de combustible más que contenidas, por supuesto dependiendo del modelo.
En turismos como el Ibiza o Golf no es extraño conseguir cifras de consumos entre los 5,5 y 7 l/100 km, incluso bajar de los cinco litros en autopista, elevándose hasta los 8 l/100 km en modelos más pesados de la talla de un Tayron. Esta eficiencia es consecuencia del sistema ACT, que desconecta dos cilindros cuando el motor funciona a baja carga.
Su conexión y desconexión es imperceptible para el conductor, y solamente se sabe porque aparece (y desaparece) el testigo «eco» en la instrumentación. La desconexión de los cilindros se activa cuando se rueda a velocidad constante, entre 80 y 120 km/h, y en ese modo pocos saben que se «pierden» 20 CV.
Los problemas más conocidos del motor 1.5 TSI de Volkswagen
Pero, como en casi todos los motores, la perfección no existe desde el principio. El motor 1.5 TSI también tuvo un estreno no exento de problemas, con unos tirones al arrancar en frío, afectando a una serie de unidades equipadas con cambio manual y a bajas revoluciones. Volkswagen lo solucionó con una actualización de software, solventando el problema en miles de casos, aunque algunos usuarios siguieron informando que los síntomas nunca desaparecieron por completo.
Los fabricantes cuentan con un archivo que contempla los fallos más comune que se pueden dar, y el 1.5 TSI no es una excepción, pero tampoco una fuente de problemas. Algunos son consecuencia de no realizar los mantenimientos programados o es algo común a la tecnología, afectando de la misma forma en otros fabricantes.
- Fugas de aceite y refrigerante: alrededor de los variadores del árbol de levas. El intercooler y la bomba eléctrica auxiliar de refrigerante también han causado problemas.
- Acumulación de carbonilla en las válvulas: es habitual en los motores de inyección directa de gasolina, cuando se usan más en ciudad que en carretera, y sale a la luz cuando cuentan con entre 80.000 y 120.000 kilómetros, al detectarse pérdidas de potencia, un funcionamiento irregular y mayor consumo de combustible.
- Consumo de aceite y problemas en los cilindros: se ha detectado en los modelos más antiguos de 150 CV y con revestimientos pulverizados en las paredes de los cilindros.
Desde 2022, Volkswagen monta el motor 1.5 TSI «Evo2». Este apellido indica que el propulsor fue adaptado para cumplir con las exigencias de la nueva norma de emisiones Euro 7, instalando un nuevo convertidor catalítico integrado con un filtro de partículas, aumentando la presión de inyección de gasolina y haciéndose con un nuevo turbocompresor de geometría variable. Medidas con las que logró reducir el consumo de combustible y las emisiones.
¿Merece la pena comprar un coche con motor 1.5 TSI?
Sea nuevo o usado, Volkswagen sabe que algunos de sus modelos que hoy todavía acuden a revisión, acumulan entre 300.000 y 400.000 kilómetros, por lo que se le considera el heredero del 1.9 TDI. Aparte de los problemas conocidos, que no significa que un motor los haya sufrido o los vaya a sufrir, las correspondientes revisiones, especialmente de la refrigeración, el uso de aceites y gasolina de calidad contribuirán a la durabilidad de este motor.

