Unos estudiantes crean un prototipo eléctrico para atrapar el polvo de sus propios neumáticos

Un coche eléctrico no tiene tubo de escape, pero sigue produciendo partículas contaminantes mientras está en movimiento. El prototipo VENTRA viene a corregir eso, gracias a un particular sistema que captura el polvo que generan los neumáticos y los frenos.

Unos estudiantes crean un prototipo eléctrico para atrapar el polvo de sus propios neumáticos
VENTRA, así el coche eléctrico que recoge la contaminación que generan sus propios neumáticos.

Publicado: 10/10/2026 14:00

7 min. lectura

Cuando hablamos de contaminación producida por los coches, solemos poner la vista puesta en el tubo de escape y en los humos producidos por los motores de combustión. Aunque los coches eléctricos vienen a eliminar el problema de un plumazo, siguen existiendo otro tipo de emisiones contaminantes que incluso pueden ser mayores en este tipo de vehículos.

Hablamos de las partículas que se producen cuando el coche está en movimiento y cuya fuente son los neumáticos, los frenos y el asfalto. En Países Bajos han desarrollado un prototipo eléctrico, el VENTRA, que nos muestra cómo se pueden reducir estas emisiones contaminantes tan poco “valoradas”.

Estos estudiantes neerlandeses han desarrollado un prototipo eléctrico de lo más particular.

VENTRA, el resultado del trabajo de unos estudiantes

No es la primera vez que hablamos de la TU Eindhoven (la Universidad Tecnológica de la ciudad neerlandesa) y de su equipo estudiantil TU/ecomotive. Sus alumnos trabajan desarrollando coches conceptuales sostenibles cada año, desafiando a la industria automotriz con diseños y tecnologías innovadoras.

El VENTRA es su propuesta del 2026. Un coupé eléctrico que ha sido diseñado con tres funciones muy particulares: reducir, monitorizar y capturar emisiones contaminantes. Pero no del tubo de escape, que no tiene, sino de esas otras partículas de las que hablábamos antes.

Apenas pesa 790 kg, con un chasis muy ligero de apenas 135 kg, y con una mecánica eléctrica que puede recorrer 290 kilómetros WLTP. Esto no es lo más importante, pero sí que es efecto directo de un trabajo exhaustivo para desarrollar un eléctrico muy ligero y todavía más limpio con el medio ambiente.

Reducir y monitorizar, las primeras funciones del VENTRA

El primer trabajo que se ha hecho en torno al VENTRA tiene que ver con su construcción. Los estudiantes del centro neerlandés se centraron primero en reducir las partículas durante su fabricación, construyendo un chasis ultraligero con paneles termoplásticos reforzados con fibra de carbono. Hablan de 100 kg menos solo gracias al uso de estos materiales.

Los coches eléctricos pueden emitir más partículas contaminantes de sus neumáticos, frenos y con el asfalto por el simple hecho de que, por culpa de sus enormes baterías, son más pesados en comparación con los vehículos térmicos. En este caso, uno más ligero «ejerce menos presión sobre los neumáticos, lo que reduce su desgaste y la cantidad de partículas liberadas».

El VENTRA es un prototipo eléctrico diseñado para reducir todo tipo de emisiones contaminantes.

La segunda tarea la encontramos en su interior: su tecnología “Clean Drive” viene a ser como un asistente de conducción. El sistema monitoriza la conducción del piloto y le da consejos en la pantalla del salpicadero para practicar una conducción más eficiente, suave y estable.

De esta forma, contribuye también a prolongar la vida útil de neumáticos y frenos, animando al conductor a realizar aceleraciones más progresivas, frenazos menos bruscos y evitar giros innecesarios.

Recreación de cómo funcionaría la tecnología desarrollada en el VENTRA. Gráfico: ChatGPT

El santo grial del VENTRA: su sistema TRACE

He aquí la tecnología principal desarrollada por los estudiantes de la TU Eindhoven y que busca llamar la atención a toda la industria con soluciones que pueden ser prácticas en el futuro. La tecnología TRACE utiliza cargas eléctricas en la zona cercana a los neumáticos con una función clara.

Y no es otra que capturar las partículas liberadas y atraerlas a superficies de recogida. Durante la conducción, los neumáticos, los frenos y el asfalto liberan partículas finas, que en este caso quedan recogidas en una superficie de recolección que luego puede ser limpiada fácilmente con agua o con una aspiradora, pudiendo incluso reciclarse.

Según las simulaciones realizadas por los estudiantes, a velocidades de entre 50 y 80 km/h, se logran depositar el 24 por ciento de las partículas, mientras que a menos velocidad se consigue capturar hasta el 42 por ciento de este polvo contaminante, que concentradas en el aire pueden penetrar en el cuerpo de los seres humanos y aumentar el riesgo de enfermedades y problemas en corazón, cerebro y pulmones.

Fuente: TU/eFotos: Sarp Gürel

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