Mitad Land Rover, mitad Beetle, incapaz de subir un badén: el todoterreno imposible se vende por el precio de un utilitario

El coche que ves en imágenes es algo único y de lo más extravagante. Por fuera parece un Land Rover, pero en realidad es un “Slamd-Rover”. Te contamos algunos de los detalles de esta preparación one-off que se encuentra a la venta en eBay.

Mitad Land Rover, mitad Beetle, incapaz de subir un badén: el todoterreno imposible se vende por el precio de un utilitario
Parece un Land Rover, lleva un Volkswagen Beetle debajo y un simple badén ya es un problema.

Publicado: 05/10/2026 14:30

4 min. lectura

En el mundo de las preparaciones de coches te puedes encontrar de todo. Y en el Reino Unido, hay una cultura ferviente por el mundo automovilístico y el tuning. Tanto es así, que un grupo de “locos” se ha atrevido a crear el Land Rover más bajo del mundo.

Se llama en realidad Slamd Rover: primero, porque en la cultura del tuning “slammed” significa muy rebajado, y segundo porque, como puedes ver en las imágenes, la carrocería es la de un clásico Land Rover. Descubramos más de sus secretos.

Vista trasera del Slamd Rover, a la venta en eBay.

Un auténtico Frankestein de los coches

«El vehículo perfecto para fastidiar a los puristas de Land Rover», anuncia el dueño de este Slamd Rover, y seguro que sabes por qué. Fíjate en la carrocería y como prácticamente rueda "besando" el asfalto.

Está anunciado en eBay, donde se ofrece esta preparación tan extravagante por 15.000 libras, unos 17.700 euros al cambio. Si te gusta, se puede enviar a cualquier lado del mundo, previo pago de los costes añadidos.

Su actual propietario lo compró en 2020 un vehículo que estaba a medio terminar y de la mano de Lowdown Transporters y Dropworks Customs, quien es autor del vídeo que tienes más abajo, creó el vehículo protagonista.

Así fue el proceso de preparación con este Slamd Rover, en vídeo.

Sí, por fuera parece un Land Rover, y lo es: la carrocería es de un Land Rover Serie III, un vehículo que se fabricó entre 1971 y 1985. Pero como decíamos antes, al llamarlo “Frankestein”, es porque es una mezcla de diferentes vehículos.

La base es en realidad de un Volkswagen Beetle del año 1968, pero se le ha recortado el chasis, reduciendo su distancia entre ejes. La forma, como ves, es la típica silueta cuadrada del 4x4 británico, pero con la carrocería de color verde mate prácticamente tocando el suelo, gracias a la suspensión neumática de cuatro vías que se la instalado.

Interior de esta preparación tan estravagante, con volante de madera y asientos hechos a medida.

Porsche y VW, aún más presentes

El techo es de color beige de un modelo Safari que también ha sido recortado. Las ventanas se han quitado, manteniendo únicamente el parabrisas (dividido), mientras que el interior biplaza incorpora en la parte trasera para la ocasión el motor. Tranquilo, ni rastro de coches eléctricos por aquí.

La mecánica procede de una furgoneta Volkswagen Tipo 2: un bloque bóxer de 1,6 litros y cuatro cilindros refrigerado por aire, con carburadores dobles, trompetas de admisión impresas en 3D, escape de doble salida también personalizado…

Para darle el último toque, las llantas de aleación, de 17 pulgadas, son de origen Porsche, y la de repuesto está bien ubicada en el capó. Del Beetle original, por cierto, pocas piezas originales se han mantenido.

Y tú, ¿te comprarías un vehículo así tan único en el mundo y que atraiga tantas miradas? Lo tienes por menos casi de lo que vale un utilitario, aunque si vives en una zona con muchos badenes (cosa difícil de ver en España), quizás tengas complicaciones con la altura de la carrocería.

Fuente: Carscoops

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