El Leapmotor B10 ya se fabrica en Zaragoza: qué significa que un SUV chino nazca en Aragón
El Leapmotor B10 acaba de iniciar su producción en la planta de Stellantis en Zaragoza. El todocamino compacto esquiva así los aranceles comunitarios a la importación y sitúa a la industria española en el centro del despliegue del fabricante chino en Europa.

Durante la celebración del Salón del Automóvil de París, Leapmotor y Stellantis han confirmado una noticia de enorme calado para el sector industrial español: el ensamblaje en serie del Leapmotor B10 ha comenzado en la factoría de Figueruelas, en Zaragoza. Tras meses de rumores sobre los planes del consorcio para rentabilizar su alianza, el todocamino compacto ya rueda fuera de las líneas de montaje aragonesas con destino a los concesionarios de todo el continente.

Para el mercado español, el movimiento tiene una trascendencia que va mucho más allá de una simple asignación de producción. Supone la primera vez que un vehículo eléctrico de concepción y desarrollo chinos se produce a gran escala en nuestro territorio, utilizando las instalaciones, la plantilla y la experiencia de una planta histórica que aterrizó en Aragón en 1982 de la mano de General Motors Opel.
Esquivar los aranceles y asegurar precios competitivos
El contexto normativo de la Unión Europea ha acelerado de forma decisiva esta decisión. Con la imposición de aranceles compensatorios a los vehículos eléctricos importados directamente desde China, los fabricantes se han visto obligados a elegir entre dos caminos: asumir unos márgenes mínimos o buscar capacidad productiva dentro del espacio comunitario.

Al fabricar el Leapmotor B10 en Zaragoza, la marca neutraliza de un plumazo este sobrecoste aduanero. El B10, que en el mercado chino arrancó con tarifas de derribo de 99.800 yuanes (unos $14.830 al cambio), puede ahora posicionarse en los concesionarios europeos con una política de precios extraordinariamente agresiva sin que los aranceles lastren su rentabilidad comercial. Sin ir más lejos, en su web, en España, podemos ver un precio de partida de 28.175€ (bajo condiciones de financiación y antes de ayudas).
Esto no solo beneficia las cuentas de la compañía, sino que ofrece a los compradores una alternativa de coche familiar y de tamaño compacto a un coste potencialmente inferior al de sus rivales directos de importación.
La experiencia de Figueruelas tras el intento polaco
Este paso no es una improvisación, aunque sí representa un cambio de rumbo en la estrategia de Leapmotor International, la empresa conjunta controlada al 51% por Stellantis. La firma ya realizó una primera incursión productiva en Europa con el pequeño T03 en la planta polaca de Tychy, pero aquel proyecto se dio por finalizado en marzo del año pasado para concentrar los esfuerzos en proyectos con mayor potencial de volumen.

Zaragoza cuenta con una cadena de suministro perfectamente engrasada y una plataforma industrial capaz de absorber modelos de nueva arquitectura. Según recoge el medio especializado CnEVPost, la compañía liderada por Zhu Jiangming y Danilo Annese considera que este hito cumple a la perfección su lema corporativo de fabricar «en Europa para Europa». Además, Stellantis ya adelantó su intención de ampliar las sinergias aragonesas con una línea para un nuevo todocamino eléctrico del segmento C hacia 2028, el cual podría tratarse del competitivo B03X, contemplando incluso transferir la propiedad de la factoría de Villaverde a la filial española de Leapmotor.
Disponibilidad inmediata y respaldo de posventa
Uno de los grandes frenos a los que se enfrenta un comprador español ante una marca nueva suele ser la incertidumbre sobre los recambios, los plazos de entrega y la cobertura técnica. Ensamblar en suelo nacional cambia radicalmente esa percepción psicológica.
Quien adquiera un B10 sabrá que el coche se fabrica a unas pocas horas de carretera de su concesionario, lo que reduce drásticamente los cuellos de botella logísticos habituales del transporte marítimo desde puertos asiáticos. A esto se suma el acceso anunciado al ecosistema de carga Free2move Charge, que abre a los usuarios de la marca una red de más de 1 millón de puntos de recarga públicos repartidos por el continente, aprovechando el paraguas técnico de Stellantis.
Una gama que crece con fuerza en Europa
El despliegue de Leapmotor no termina en el todocamino zaragozano. En el mismo evento parisino, la compañía ha mostrado por primera vez en Europa el A05 (denominado internacionalmente como B03), un turismo compacto de 4.200 mm de longitud y una batalla de 2.605 mm que monta baterías de 39,8 kWh y 53 kWh, homologando hasta 510 km bajo el ciclo CLTC chino.
Con un volumen mensual que superó los 105.656 vehículos entregados en septiembre y un acumulado de 666.539 unidades en los tres primeros trimestres, la firma china ya no es un proyecto experimental. La integración en la fábrica de Zaragoza demuestra que el desembarco asiático en nuestro mercado ya no se juega únicamente en los barcos de transporte, sino en el corazón mismo del tejido industrial español.
Fuente: CNEVPost

