El SUV de Porsche que debe salvar al Macan de combustión en 2028 cambia por dentro y ya lo muestran estas fotos espía
Porsche sigue afinando su futuro SUV de gasolina: la nueva mula que ha sido cazada en fotos espía en Nürburgring ha evolucionado considerablemente, acercándose más al prototipo de producción, aunque todavía se esconde bajo la carrocería del Audi Q5. El proyecto «Octan», sustituto del Macan térmico, llegará en 2028.

El proyecto «Octan» sigue tomando forma. Así es como se conoce al nuevo modelo que Porsche ya ha confirmado como el verdadero sustituto del desaparecido Macan de combustión, pues la firma alemana se ha visto obligada a dar marcha atrás en sus planes eléctricos, que perjudicaron seriamente al modelo de este nombre.
Porsche trabaja desde hace meses en este nuevo modelo, cuyo nombre definitivo es un secreto por ahora. Fue este pasado verano cuando las mulas basadas en el chasis del Audi Q5 experimentaron un importante paso al frente al sufrir la habitual modificación en las geometrías del frente. Sin embargo, estas nuevas fotos espía han ido un paso más adelante todavía, transformándose ya en una mula de tipo Frankestein.

Fotos espía Porsche Octan 2028
El cuerpo de la carrocería sigue siendo el del Audi Q5, pero se puede ver cómo los faros delanteros se encuentran en una posición más elevada. Estos no son definitivos, ni tampoco los huecos que se han abierto para sostenerlos, pudiendo ver también los grandes radiadores de los intercoolers a través de unas tomas de aire más que generosas y, una vez más, provisionales.
Porsche ha plagado la los laterales de lo que parecen ser remaches, pero en realidad se trata de diminutos sensores para medir la intensas fuerzas sobre puntos claves. Los arcos de las ruedas que disimulan el mayor ancho de vías -comparado con el Audi Q5 y que mejorará el comportamiento dinámico- también se han rellenado con unas piezas especiales para reducir el coeficiente de resistencia aerodinámica en los pasos de rueda definitivos, asi como minimizar los ruidos de rodadura.
El mismo cometido que tienen esos añadidos con forma de dientes que se encuentran bajo la carrocería, en los puntos más críticos que pueden afectar al rendimiento. Es algo habitual en el desarrollo de los nuevos modelos de Porsche. Por detrás, no hay novedades visibles, ya que ese diseño del paragolpes ya lo habíamos en las anteriores mulas.

Un interior completamente nuevo para el sucesor del Macan
Pero la mula del nuevo hermano menor del Cayenne sí ha cambiado por dentro. Las pantallas curvadas del modelo de Audi han desaparecido y ahora puedes ver una instrumentación digital bajo la típica visera, y una pantalla táctil sobre la consola central. Un puesto de mandos que seguirá apostando por una configuración más clásica, en lugar del futurismo digital.
Se nota que Porsche está pisando el acelerado en el desarrollo de este nuevo modelo, que acumula ya más de un año y medio en pruebas, por lo que no sería raro ver los primeros prototipos de producción camuflados antes de las próximas pruebas de invierno. Estas unidades deben estar preparadas desde hace tiempo, y no nos extrañaría que estuviesen rodando en las instalaciones de Weissach, donde suelen hacerlo antes de salir a las calles.
Los motores del SUV que no le saldrá barato a Porsche
Lo que sí sabemos con toda seguridad es que este nuevo modelo llegará a mediados de 2028 con motores de gasolina, tanto de cuatro como de seis cilindros y diferentes grados de electrificación. La gama también contará con potentes PHEV, todos con tracción total y cambio automático de ocho velocidades.
Se llame como se llame finalmente, este nuevo modelo le acabará costando demasiado dinero a Porsche. Mucho más que la tasa de licencia de 1.000 millones de euros pagada a Audi por modificar la plataforma PPC del Q5 e incorporar su propia tecnología. Veremos si el resultado final justifica esos 1.000 millones.
