La misión imposible: resucitar un tipo de coche que Europa llegó a adorar antes de la invasión SUV

Tiempo atrás era muy común ver coches de tres volúmenes circulando en nuestras carreteras, pero el mundo ha cambiado, nuestros gustos y hábitos también y, por tanto, han desaparecido ciertos modelos de un formato que, en otros lares, sigue funcionando como coche efectivo y económico.

La misión imposible: resucitar un tipo de coche que Europa llegó a adorar antes de la invasión SUV
En otras partes del mundo, un tipo de coche muy querido tiempo atrás sigue tan vivo como asequible.

Publicado: 19/09/2026 12:00

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Si miramos catálogos actuales de otras partes del mundo veremos algo que en Europa parece cosa del pasado. Un tipo de coche muy popular, del que aún quedan muchas unidades de segunda mano con más de 100.000, 200.000 o 300.000 km y que podríamos asociar con nuestros padres o abuelos. Hablamos de los sedán, los clásicos coches de tres volúmenes que siguen vigentes en Estados Unidos, Asia u otros lugares.

En Estados Unidos, es posible adquirir un Nissan Sentra de concesionario desde menos de 23.000 dólares (menos de 20.000 €), el precio que pagamos ahora por un coche de segmento A eléctrico o un segmento B muy rebajado de precio, combustión o eléctrico. Caso similar ocurre con el Hyundai Elantra, que hace ya mucho tiempo que dejó de venderse en Europa, y allí contará con una nueva generación pronto.

Skoda
Los sedán parecen una especie en extinción, aguantando algunos como el Skoda Octavia.

Nos faltan los sedán baratos, pero siguen vivos en otros lados

Si bien hay una porción del público que pide más de estos modelos (quedando todavía algunos, como el Toyota Corolla o el Skoda Octavia, pero hasta el Passat se ofrece solamente como familiar ahora en España), lo cierto es que la invasión SUV ha hecho mucha mella. En Europa, 6 de cada 10 modelos nuevos que se matriculan son SUV, ya sean pequeño, mediano, grande, barato o de lujo. El resto del mercado se lo quedan, en esencia, los coches compactos y utilitarios, mayormente los segmento B con un resquicio donde sobreviven los segmento C, como el Volkswagen Golf que durante muchos años fue el rey indiscutible.

Tanto por cuestiones de espacio, comodidad y la posición de conducción más alta, los SUV se han comido el mercado de manera que otros coches, como los deportivos, descapotables, todoterrenos, monovolúmenes o pick-ups, sean básicamente nicho que, en algunos casos a duras penas llega al 1% del total de la cuota. Incluso se han tragado a los coches urbanos de toda la vida, un segmento abocado a ser 100% eléctrico dentro de pocos años.

Traerlos a Europa es misión (económicamente) imposible

Un factor a tener en cuenta es el cambio en los hábitos de conducción: con el paso del tiempo se tiende a conducir menos y hay más gente que vive en las ciudades, necesita el coche para conducir y pasa menos tiempo en la carretera. Hoy día, de media solemos hacer menos de 50 km diarios (y a veces mucho menos de eso) y mayormente en ciudad, de modo que los coches utilizados también se amoldan a los hábitos y a la rutina.

Elantra Hyundai
Mientras que Hyundai eliminó tanto el i40 como el Elantra en Europa, este sigue vivo en otras partes del mundo.

La cuestión es, ¿podrían traer esos Nissan Sentra o Hyundai Elantra a Europa, como también sobrevive el Ford Mondeo/Taurus fabricado en China? Como poder, claro que sí. Ahora bien, eso implicaría re-desarrollar el modelo para que cumpla con las normativas de seguridad y emisiones en Europa, además de ser un caso comercial muy distinto por cuestiones de suministro y logística, ya que no es lo mismo que el modelo se fabrique en suelo norteamericano o chino para su mercado que llevarlo a producir a Europa (o importarlo).

El mundo ya no está tan globalizado, al menos en el sector

En el caso de Nissan, finalmente traerán el Kicks, con la clave de que se fabricará en Reino Unido y llevará aquí la tecnología e-POWER que ya monta el Qashqai, compartiendo tecnología - esto es clave para amortizar el enorme coste que tuvo su desarrollo. En más de un caso, eso conlleva unos costes que se justificarían con un precio de tarifa que no resultaría competitivo en un mercado como el europeo que… bueno, no los compra.

Una decisión de este tipo en un momento tan delicado para la industria, sobre todo para muchos fabricantes europeos, no es fácil de tomar - ni lo es con un SUV, menos aún para otro formato. Además, la idea del coche global para un mundo globalizado, dada la situación actual, lleva ya un tiempo comenzando a resquebrajarse.

Fuente: Auto Motor und Sport

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