El supuesto Camaro sedán que se hizo viral no era real: una imagen generada por IA engañó a medio Internet
Una supuesta foto espía de un Chevrolet Camaro de cuatro puertas comenzó a circular como si mostrara un prototipo real. La matrícula, el camuflaje y hasta un extraño tirador adicional terminaron revelando que la imagen había sido manipulada con inteligencia artificial.

Durante unas horas parecía que General Motors había cometido uno de esos errores que hacen las delicias de Internet: sacar a carretera un prototipo del próximo Chevrolet Camaro y permitir que alguien lo fotografiara con bastante claridad. Había además una sorpresa considerable. En lugar del tradicional coupé de dos puertas, el coche camuflado tenía aspecto de berlina deportiva con cuatro accesos.
La historia era perfectamente creíble porque el futuro del Chevrolet Camaro lleva tiempo rodeado de informaciones sobre un regreso profundamente diferente. Precisamente por eso la fotografía empezó a circular rápidamente como una posible primera prueba de que General Motors estaba preparando una carrocería sedán.
El problema es que el coche de la fotografía no existe.
Algunos analizaron la imagen después de que comenzara a difundirse en redes y encontraron varios detalles difíciles de justificar en un prototipo real. Por separado podrían pasar desapercibidos; juntos forman un catálogo bastante reconocible de los errores que todavía cometen las imágenes generadas o manipuladas mediante inteligencia artificial.
La matrícula de fabricante fue la primera pista
Uno de los detalles que más llamó la atención fue la matrícula.
Los prototipos de General Motors suelen circular con placas de fabricante, pero la que aparece en la fotografía no coincide con el formato utilizado en Illinois. La tipografía y el color se parecen más a los empleados en Michigan, aunque tampoco encajan correctamente con una placa válida del estado que aparentemente debería corresponder al vehículo.
Para quien no conozca estos detalles administrativos, la matrícula parece completamente normal. Ahí está precisamente parte de la eficacia de este tipo de imágenes: generan elementos visualmente plausibles que pueden resultar convincentes hasta que alguien comprueba cómo deberían ser realmente.
La historia del Camaro facilitaba todavía más el engaño. Chevrolet terminó la producción de la sexta generación a finales de 2023 y desde entonces han aparecido propuestas e informaciones contradictorias sobre su sustituto. General Motors llegó incluso a frenar un proyecto para recuperar el Camaro porque el plan de negocio no convencía, por lo que cualquier supuesto prototipo nuevo tiene ingredientes suficientes para despertar interés.
Un camuflaje demasiado perfecto
La segunda pista estaba en algo que, precisamente, intentaba aportar credibilidad a la escena: el camuflaje.
Las marcas utilizan vinilos, telas, piezas postizas y diferentes materiales para esconder las formas definitivas de los coches en desarrollo. No existe nada extraño en combinar varios tipos sobre una misma unidad. Lo sospechoso es dónde terminaban.
En la imagen viral, determinadas zonas de camuflaje finalizan con una precisión casi perfecta justo al alcanzar las juntas entre paneles de la carrocería. Esa limpieza resulta poco habitual en un vehículo de pruebas real, donde los materiales se colocan para ocultar superficies y no para respetar estéticamente cada separación de la chapa.
También sorprende lo poco camuflado que aparece el supuesto Camaro, teniendo en cuenta que, de existir, estaríamos ante un proyecto todavía muy temprano.

La IA decidió añadir una puerta que nadie había pedido
En la aleta delantera puede distinguirse una abertura que resulta difícil de explicar desde un punto de vista funcional.
Parece otro de esos artefactos típicos de una generación mediante IA: el sistema habría interpretado incorrectamente alguna indicación visual y creado lo que parece un tirador adicional.
El resultado es prácticamente un coche con un tercer tirador de puerta donde no debería existir ninguno.
También aparece una pegatina de «Test Vehicle» con un aspecto demasiado conveniente para reforzar la idea de que estamos ante una unidad experimental. No es imposible encontrar identificaciones en prototipos, pero la suma de todos esos elementos termina haciendo la escena demasiado perfecta.
La inteligencia artificial ya permite producir imágenes suficientemente creíbles como para provocar este tipo de situaciones. En otros ámbitos relacionados con el automóvil hemos visto cómo la IA ya se utiliza para crear fotografías, páginas y documentación falsa con las que engañar a propietarios de coches. En este caso no parece haber una estafa detrás, pero el mecanismo visual es parecido: basta con que la imagen resulte verosímil durante los primeros segundos.
General Motors tampoco confirma un Camaro sedán
Varios medios contactaron directamente con General Motors para comprobar si detrás de aquella imagen podía esconderse, pese a todo, un proyecto real.
La respuesta fue deliberadamente prudente. GM aseguró que no tenía ningún anuncio que realizar acerca de informaciones especulativas sobre futuros productos.
Eso no equivale a decir que nunca vaya a existir un Camaro con cuatro puertas.
De hecho, alrededor del regreso del modelo han circulado conceptos muy diferentes. En los últimos años se ha hablado de coupés, SUV eléctricos e incluso de ampliar Camaro hasta convertirlo en una familia de productos. General Motors también llegó a sugerir un futuro Camaro eléctrico con un precio relativamente asequible.
Lo único que puede descartarse con suficiente seguridad es que la fotografía viral constituya una prueba de ninguno de esos planes.
Una foto falsa resulta especialmente efectiva cuando cuenta una historia creíble
Eso es posiblemente lo más interesante de todo el episodio.
La imagen no triunfó porque mostrara algo completamente absurdo. Funcionó precisamente porque presentaba algo que podría ocurrir.
El Camaro está actualmente fuera de producción; General Motors ha estudiado distintas fórmulas para recuperarlo y una berlina deportiva de cuatro puertas no resultaría imposible dentro de una futura ampliación de la gama. Añádele camuflaje, una aparente matrícula de fabricante y una fotografía con aspecto de haber sido tomada durante unas pruebas y el cerebro completa rápidamente el resto.
Hasta que alguien mira la aleta delantera y descubre que la inteligencia artificial ha decidido poner un tirador donde no hay ninguna puerta que abrir.
La imagen viral no demuestra que el futuro Camaro vaya a tener cuatro puertas. Tampoco demuestra que no vaya a tenerlas. Lo único que ha demostrado es que las tradicionales fotos espía tienen un nuevo problema: desde ahora, antes de preguntarnos qué coche hay debajo del camuflaje, habrá ocasiones en las que primero tendremos que comprobar que debajo hay realmente un coche.
