El Skoda Slavia se renueva, cuesta casi 11.000 euros y tiene un equipamiento que en Europa pagarías mucho más caro
Casi cinco años después de su lanzamiento en India, el sucesor del Skoda Rapid ha sido profundamente revisado. El nuevo Skoda Slavia 2027 es un sedán típico, ahora más deportivo con el sello «Monte Carlo», bien equipado y con dos motores de gasolina.

Skoda es una de las marcas más importantes en India. Este es uno de los mercados más grandes del mundo, y en el que los checos juegan cartas especiales para unos clientes que son más selectos de lo que a primera vista podría parecer. La firma vende el Kushaq, el Kylaq, un pequeño SUV que quiere traer al continente europeo, y también el Slavia, un sedán que ya ha superado las 80.000 unidades vendidas desde su lanzamiento hace cinco años.
El cambio llega en un momento clave: sus rivales directos, el Hyundai Verna y el Honda City, ya recibieron su renovación este año, y Skoda no podía quedarse atrás en uno de los segmentos más disputados de la India.

El Skoda Slavia 2027 copia los deberes del Kushaq
El Slavia, que se fabrica en la planta de Chakan (India), no tiene nada que ver con los modelos europeos, ya que está basado en la plataforma MQB-A0-IN, una variante de la MQB pensada para mercados emergentes, y su distribución se limita a India, Vietnam, Oriente Medio y África. Es, en esencia, el «hermano indio» del Volkswagen Virtus, con el que comparte plataforma y mecánica.
El rediseño al que se ha sometido el Slavia comprende una parrilla más ancha, unos faros delanteros segmentados y una franja oscura que une los pilotos traseros, ahora con una firma lumínica en forma de «T» que, según el acabado, puede contar con intermitentes secuenciales.
Skoda ha confirmado también nuevos colores de carrocería sumando un total de diez opciones, incluyendo el elegante «Plata Ártico» y el «Beige Cappuccino», que llega en diciembre.
Más equipado y deportivo con el acabado Monte Carlo
Además,otra novedad es el acabado deportivo «Monte Carlo», caracterizado por una parrilla negra brillante, llantas exclusivas, pinzas de freno rojas y un inserto negro en el paragolpes.
En equipamiento, Skoda ha optado por importar directamente prestaciones del Kushaq como los asientos traseros con función de masaje -algo inédito en el segmento-, cámara 360º, cuadro digital de 10,25 pulgadas y pantalla de infoentretenimiento de 10,1 pulgadas con Android Auto, Apple CarPlay y un asistente por IA.

Las mecánicas, sin sorpresas pero con el foco en la caja de cambios
Aquí es donde el facelift sí introduce un cambio relevante. El motor de acceso, el 1.0 TSI de tres cilindros, estrena una caja automática de convertidor de par de 8 velocidades en sustitución de la anterior de seis, mientras que el potente 1.5 TSI de cuatro cilindros y 150 CV mantiene su DSG de siete marchas.
La opción manual para esta variante ha desaparecido del catálogo y se ha reservado exclusivamente a los acabados más completos de la gama, el «Prestige» y el sugerente «Monte Carlo».
El precio, la pregunta pendiente
Skoda no ha revelado las tarifas; pero se esperan para la primera semana de octubre. El Slavia actual arranca en unos 10.600 euros al cambio, estimándose una subida de unos 900 euros por esta actualización.
Lo que es seguro es que el Slavia no llegará a Europa. Skoda no tiene intención de ofrecer este modelo en Occidente, pues la marca ya no es de tan bajo coste. India ya es, en palabras de la propia marca, su «segundo pilar» fuera de Europa, un país en el que no se conduce rápido pero en el que los clientes tienen otras preferencias como el diseño o el equipamiento.
