Los camiones eléctricos ya alcanzan 720 km: la carrera por sacar al diésel de la larga distancia
El sector del transporte pesado por carretera entra en una segunda fase decisiva. Ya no hablamos de camiones eléctricos que lleguen a los 300 o 400 kilómetros, las últimas novedades superan ya los 700 kilómetros, con muchos fabricantes de renombre implicados en su desarrollo.

El IAA Transportation 2026 celebrado hace unos días en Hannover nos dejó muchísima tela nueva que cortar en el cada vez más competido sector del camión eléctrico. Las últimas novedades presentadas allí nos dejan una conclusión muy evidente: el transporte por carretera está ya preparado para la electrificación.
Al menos en lo que respecta a la oferta de camiones eléctricos; otra cosa ya diferente es cómo las regulaciones se vayan adaptando y de cómo vayan creciendo los puntos de recarga ultrarrápidos en la carretera. Marcas de renombre como BYD o Tesla se unen a los fabricantes tradicionales y elevan el nivel de la apuesta en el sector.

MAN, Scania y Volvo suben la apuesta: 700 km o más
Si hablamos de novedades propiamente dichas, tenemos que hablar primero de estas tres marcas ya reconocidas en la industria del transporte pesado. Quizás BYD o Tesla se hayan llevado más titulares, pero estas tres han elevado la apuesta de forma importante.
Principalmente por un dato fundamental: los 700 kilómetros de autonomía homologada que declaran ya sus últimos camiones eléctricos, preparados para salir a la carretera.
Tanto el MAN eTGX como la última tecnología de Scania prometen 720 kilómetros de autonomía y, a un mismo tiempo, adaptarse al estándar de carga ultrarrápida MCS, lo que les permiten conectarse a tomas de 1 megavatio.
En el caso de Volvo, su renovado FH Aero Electric, con hasta 700 km de autonomía con una carga, traía una novedad adicional, pudiendo presentar una versión capaz de trabajar con combinaciones de hasta 80 toneladas (40-44 en sus rivales).

Tesla y BYD, por detrás en autonomía
Los anteriores ejemplos son la muestra de que los fabricantes tradicionales están poniéndose las pilas para ofrecer camiones eléctricos que ofrezcan garantías para los largos trayectos. Y justo ahora cuando llegan nuevos actores al sector europeo que prometen dar guerra, mucha guerra.
Tras años de espera, Tesla presentó en Hannover las especificaciones europeas de su camión eléctrico Semi. Su producción se inició en 2026 en Estados Unidos donde, ojo, allí hay a la venta una versión que incluso supera los 800 kilómetros de alcance.
Sin embargo, para el Semi europeo, inicialmente se comercializará una variante que homologa 550 kilómetros, pero que llega con una mecánica de altas prestaciones, una gran capacidad de carga y una cabina tractora que aúna tecnología y aerodinámica avanzada.
La llegada del camión de Tesla a Europa tiene además un componente simbólico. Pero además, una forma de enfrentarse a una competencia cada vez más superior y preparada, que llega incluso desde China.
El mejor ejemplo de ello es el BYD ETT 44 revelado en Hannover, con 600 km de autonomía homologada, carga ultrarrápida y que, a la espera de los datos oficiales, promete llegar con uno de los mejores precios del mercado, igual que ha hecho en el sector de los turismos. Y promete fabricarlos aquí en nuestra región, ojo.
Fabricantes como SANY o MAXUS, de SAIC (matriz también de MG), se dejaron ver por el "Salón del Camión" en la ciudad alemana y dejaron muestras de que las marcas chinas han llegado a Europa para quedarse también en este sector.

Los camiones eléctricos buscan jubilar al diésel
Hasta hace no mucho, los camiones eléctricos estaban orientados principalmente a los repartos en las ciudades y en rutas cortas, regionales. La falta de autonomía y de puntos de carga suponían un lastre, pero eso está cambiando, como estamos viendo.
El sector del transporte de larga distancia está dando el salto decisivo, pero todavía hacen falta más cargadores de alta potencia para que los conductores puedan aprovechar de la forma más eficiente sus paradas obligatorias para el descanso.
Durante la conducción, eso sí, disfrutan de una mecánica más eficiente, con un mayor par instantáneo y un coste energético por kilómetro que, en caso de poder acceder a precios competitivos en la recarga, gana al diésel.
Según vayan bajando los precios, el coste total de propiedad se irá acercando al de un camión diésel, en determinados usos. Los próximos años irán en esa línea, con Europa apretando a los fabricantes a reducir progresivamente sus emisiones de CO2, aunque con el riesgo de que las exigencias normativas vayan más rápido que la instalación de la infraestructura necesaria. Los próximos años serán vitales.
Fotos: ChatGPT / Marcas

