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2035, ¿el fin de la combustión interna en Europa? Puede que no...

2035, ¿el fin de la combustión interna en Europa? Puede que no...
Gasolinera clásica en EEUU Chad Horwedel - CC BY-NC-ND
Javier Costas
Javier Costas6 min. lectura

Ya faltan menos pasos legales para que a partir de 2035 la prohibición de matricular nuevos vehículos de combustión interna sea un hecho. Sin embargo, la prohibición no será total, ya que hay un hueco por el cual colarse en la norma.

Tanto el Parlamento Europeo como el Consejo Europeo, dos instituciones comunitarias, han acordado reducir un 100% las emisiones de coches y furgonetas para 2035. Se refieren a emisiones de carbono, lo que en la práctica elimina todas las emisiones nocivas como muy tarde para esa fecha.

Hay que recordar que esa prohibición ya solo afectará a nuevas matriculaciones, por lo cual todos los vehículos de combustión existentes van a poder seguir circulando. Tampoco habría pegas para importar de otro país de la Unión Europea un vehículo histórico (anterior a 2005) aunque produzca emisiones.

Por otra parte, existe una vía que permitiría la combustión interna seguir sobreviviendo, aunque por esas fechas lo más seguro es que se trate de modelos de nicho, fundamentalmente coches deportivos, para poder experimentar las sensaciones que los motores eléctricos no pueden igualar (como mucho, se puede imitar).

Los coches eléctricos serán los más habituales en las carreteras pasado 2030, y las ventas de térmicos irán inevitablemente hacia abajo por sus costes de desarrollo y en abandono de modelos

Por eso no nos extraña el comunicado de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), que representa los intereses de los vendedores de combustible al por menor: las gasolineras. En cambio, consideran que la norma de 2035 será un «balón de oxígeno» para la combustión interna.

La clave está en que puedan moverse exclusivamente con combustibles neutros en carbono, lo cual abre las siguientes posibilidades: biocombustibles, combustibles sintéticos, e incluso hidrógeno gaseoso. La combustión de esos carburantes no añadiría CO2 a la atmósfera, solo lo movería de sitio, al menos en un 90%.

Las emisiones contaminantes, además, bajarían una barbaridad, porque ya solo se quemaría una cosa en los motores: aceite, y hablamos de cantidades muy pequeñas. Pero el quid de la cuestión es que en 2035 se haya reemplazado el petróleo fósil para el parque vehicular de combustión, al menos para los que sean nuevos.

Tubo de escape del Caterham Seven 170 R

La combustión de cualquier hidrocarburo, es decir, que contiene hidrógeno y carbono en su formulación, produce siempre CO2. Da igual que su origen sea sintético o biológico, porque para su producción se ha producido una captura previa de carbono. En cambio, quemar hidrógeno produce vapor de agua, nada de CO2 (salvo la quema de aceite).

¿Significa esto que las gasolineras tradicionales van a sobrevivir? Desde luego, sobrevivirán las que tengan un negocio rentable y sigan autorizadas a vender combustibles, aunque sean exclusivamente sintéticos o biológicos. Además, habrán hecho una transición a puntos de recarga para eléctricos, tiendas e incluso vendedores de hidrógeno vehicular.

Podría incluso darse este modelo negocio: venta de combustibles sintéticos producidos in situ. Es posible, aunque no muy eficiente, la producción de combustibles sintéticos con un aporte de electricidad -preferiblemente solar o eólico, generados localmente- y la captura de suficiente aire -ya contiene agua-, de ahí se pueden sacar tanto el carbono como el hidrógeno para formar hidrocarburos.

Diseño de Porsche AG para la producción local de combustibles sintéticos

Todavía falta que los Veintisiete y el plano del Parlamento Europeo acuerden definitivamente la normativa de 2035. CEEES indicó «se abre la puerta a la matriculación de vehículos con motores de combustión interna a partir de ese año siempre y cuando estos estén propulsados únicamente por combustibles neutros en CO2». Esa puerta tiene que hacerse ley.

A partir de 2026, la Comisión Europea comprobará el progreso de la reducción de emisiones y las posibilidades de la tecnología. Está por ver si es viable a nivel económico la producción de biocombustibles y sintéticos a gran escala. Desde luego, a nivel energético, no tiene sentido usar electricidad de la red para eso, esa energía está mucho mejor empleada en vehículos eléctricos.

No serán necesariamente baratos los combustibles del futuro, y siempre será más eficiente y económico moverse en coches eléctricos

Si se obtuviesen las economías de escala correctas, sí, cabe pensar en un futuro donde uno pueda repostar combustibles neutros, tanto para vehículos usados como de nueva matriculación, pero ya por entonces los eléctricos tendrán un elevado predominio. En cuanto a los híbridos enchufables, podrían sobrevivir a 2035, distinto es que tal cosa tenga sentido.