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    Ford quiere uno de los edificios abandonados más famosos del mundo

    Sergio J. Cabrera
    Sergio J. Cabrera3 min. lectura

    Ford está en negociaciones para adquirir la Michigan Central Station, la antigua y monumental estación de trenes que es hoy todo un icono de la ciudad de Detroit y uno de los edificios abandonados más conocidos del mundo. La intención de la compañía es emplearla para ampliar la capacidad de sus oficinas administrativas.

    La célebre Michigan Central Station de Detroit.

    Detroit es sin ningún lugar a dudas la capital del motor en los Estados Unidos. Independientemente de las míticas pistas que podemos encontrar en esa nación, Detroit y alrededores es donde tienen su sede los principales fabricantes del país, por lo que no nos resulta extraño que Ford se interese por uno de los edificios más emblemáticos de Detroit, la tristemente célebre Michigan Central Station.

    Este monumental edificio, en su día la estación más alta del mundo, se encuentra abandonado desde 1988 y desde entonces se ha convertido en todo un icono como edificio abandonado y de la propia decadencia de la antaño próspera ciudad de Detroit.

    A pesar de los numerosos esfuerzos de los últimos años por recuperar el edificio, que han incluído vallarlo y restaurar ciertas partes como los acristalamientos exteriores, todavía no ha habido una iniciativa que haya logrado darle uso a estas inmensas instalaciones, un edificio de 18 plantas y 70 metros de altura de elaborado estilo Beaux Arts, con espacios de dimensiones monumentales, estancias de gran altura y anchura con paramentos fuertemente ornamentados.

    El interior del edificio se encuentra muy descuidado.

    El edificio fue inaugurado en enero de 1914 y fue diseñado por los mismos arquitectos encargados de la también icónica Grand Central Station de Nueva York, una considerada la gemela de esta.

    Las intenciones de la marca estadounidense pasan por comprar o alquilar el edificio para ampliar su espacio destinado a oficinas y diversos equipos de desarrollo, aunque para las nuevas divisiones de la marca, como son las destinadas a nuevas tecnologías.

    Según afirma la marca de Dearborn en un comunicado, a estas nuevas instalaciones se trasladarían las divisiones de coches eléctricos y sistemas de conducción autónoma, incluyendo el Team Edison de Ford. De esta manera, estos departamentos gozarían de espacio suficiente en sus propias instalaciones, en lugar de un hueco en la sede actual de la compañía. El más que previsible crecimiento e importancia de estas secciones de la empresa justifican por si solo la necesidad de adquirir un nuevo edificio.