El Jeep Wrangler deja Europa sin despedida tras casi 40 años y con una factura de 16.700 euros por unidad para Stellantis
El Jeep Wrangler se despide de Europa tras casi cuarenta años sin que sus clientes tengan la culpa: sus casi 300 g/km de CO2 le costaban a Stellantis unos 16.700 euros y además, desde julio, ya no cumple las normas europeas de seguridad para coches nuevos.

Lo adelantamos en motor.es y ya es una realidad. Jeep ha dejado de aceptar pedidos del Wrangler en Europa y el modelo del año 2027 no llegará. El todoterreno que se importó oficialmente en 1987 no celebrará aquí su 40.º aniversario. La marca americana había tomado una decisión y no ha habido despedida ni edición final, cuando para otras marcas habría sido lago casi obligatorio.
El Wrangler ha desaparecido de la oferta de todos los países europeos, sin ruido alguno, y en España el configurador de Jeep ya no lo muestra: en su sitio web quedan solo el Compass y el Avenger. A quien lo quiera nuevo le quedan las unidades que los concesionarios tengan en stock o los importadores independientes con homologación europea.

16.700 euros por Wrangler, de lo que se han librado Jeep y Stellantis
La explicación de la desaparición definitiva del Jeep Wranger empieza por las emisiones. La única versión que quedaba en la gama europea del Wrangler era el 2.0 turbo de gasolina y con una potencia máxima de 272 CV, porque el híbrido enchufable 4xe ya se había retirado anteriormente. Ese motor (de gasolina) homologa unas emisiones de CO de nada menos que 269 g/km, casi el triple del objetivo de flota de la UE para el período entre 2025 y 2029, que es de 93,6 g/km.
Por tanto, las cuentas son más que sencillas: la multa es de 95 euros por cada gramo que se supere, por cada coche matriculado. Con 269 g/km, cada Wrangler suponía un riesgo de sanción de unos 16.700 euros para Stellantis. Cada unidad vendida en Europa disparaba ese coste. Con 2.500 coches al año, la factura potencial rondaría los 42 millones de euros.
Ningún modelo de nicho aguanta eso y ningún fabricante puede aguantar semejante coste, teniendo en cuenta que el precio del Wrangler en España era de unos 81.000 euros cuando volvió el gasolina. Lo pagabas tú, claro, pero el Wrangler costaba mucho más a quien lo vendía.
La trampa de la seguridad también ha echado al Wrangler
Aunque Stellantis hubiera querido resolver lo anterior, tenía otro problema. Desde el pasado 7 de julio de 2026, la normativa europea de seguridad (GSR2) se aplica a todos los coches nuevos que se matriculen, no solo a los recién lanzados. Eso implica, entre otras cosas, un sistema de aviso de distracción del conductor, que nadie quiere, y una frenada de emergencia que detecte peatones y ciclistas.
El Wrangler JL salió en 2018 y se fabrica en Toledo (Ohio), pensado sobre todo para el mercado estadounidense. Adaptarlo para un mercado que en Alemania, el principal de Europa, ronda los 1.000 coches al año no salía a cuenta. Y aunque lo hubieran hecho, el problema de las emisiones seguía ahí: si el Wrangler hubiera vendido más, Stellantis habría tenido que limitar sus ventas para no agravar la factura.
La demanda no ha sido el problema
Aquí está la parte incómoda. En Alemania se matricularon 752 Wrangler entre enero y agosto de 2026, frente a 727 un año antes, según los datos que obran en la autoridad alemana (KBA). En 2024 fueron 1.137 y en 2025, 1.014. Es una cifra pequeña pero estable, y representa casi el 10 % de todo lo que Jeep matricula allí.
Datos que ponen de manifiesto que nadie se ha ido del Wrangler, sino que han sido las regulaciones las que han impedido que este todoterreno insignia continúe a la venta en el mercado europeo. Un problema que no tendrán en Estados Unidos, donde permanecerá a la venta durante un largo tiempo, y con tres motores de gasolina.
El sustituto del Wranger en Europa es el Recon (con matices)
Jeep ya ha presentado al heredero del Wranger. Se llama Recon pero ya sabemos que no va a gustar a muchos, que tendrán que buscarse otra alternativa de las pocas que hay o pasar por el aro. Porque el Recon es un todoterreno desarrollado sobre la plataforma «STLA Large» y equipado con dos motores eléctricos capaces de desarrollar unos impresionantes 650 CV.
Una potencia realmente brutal, que necesita de una batería de iones de litio (NMC) con 100 kWh de capacidad, pero con una autonomía máxima de sólo 400 kilómetros. Esta es la cifra que se maneja a día de hoy, lastrada por las más de 2,7 toneladas que pesa en báscula el Recon, y que debería obligar al fabricante americano a hacer un esfuerzo para llegar hasta los 500 kilómetros.
De ninguna manera alcanzará la misma popularidad que el todoterreno. Eso sí, en Bruselas estarán satisfechos.
Jeep Wrangler y sus rivales
80.852 €
P.V.P 72.867 €63.904 €
71.092 €
P.V.P 81.570 €77.503 €







