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    Repaso histórico del sentido de la circulación en nuestras carreteras

    Hagamos un pequeño repaso a la historia de la conducción

    ¿Alguna vez te has preguntado por qué, en la gran mayoría de países, el sentido de la circulación por la derecha y en otros como Inglaterra o Japón por la izquierda?. Vamos a contaros todos los detalles históricos que han llevado hasta nuestro tipo de conducción, y algunos consejos para cuando tengamos que conducir desde el asiento derecho.

    Aunque hace unos días ya os contamos qué trámites eran necesarios para poder comprar y matricular un coche de Inglaterra en España, hoy vamos a ir un poco más allá para saber cuándo concretamente se inició la costumbre de conducir por un lado u otro de la calzada. De hecho, los primeros coches motorizados que se fabricaron a finales del siglo XIX, la posición de su volante era en el centro del habitáculo, ¿por qué cambiaron?.

    Estoy seguro que alguna vez, sobre todo cuando éramos pequeños, veíamos los coches de matriculación inglesa con el volante en el lado derecho y alucinábamos, o cuando por algún motivo, salía el país bretón en televisión y veíamos como los coches circulaban al contrario que nosotros. Eso era una auténtica pasada. Pero, ¿de dónde viene este cambio de costumbre?. Hagamos una pequeña revisión crónica para descubrirlo.

    En Australia también se establece el sentido de la conducción por el carril izquierdo, como bien informa esta señal

    Historia del sentido de la conducción

    Concretamente, nuestro retroceso histórico nos lleva hasta el antiguo Imperio Romano. Sí, en aquella época no existían los coches motorizados, pero esto no quiere decir que no existiera una circulación de vehículos de tracción animal muy parecido al que podemos contemplar hoy en nuestras ciudades, de hecho, la capital llegó a albergar una población superior al millón de habitantes, lo que suponía un enorme tránsito de personas diariamente, y estas no se movían únicamente a pie. Incluso por aquel entonces ya existía un impuesto de circulación que era destinado a la conservación de las calzadas romanas ¿os resulta familiar, no?. Este impuesto tenía el título de Vectigal Rotarium.

    Dentro del Imperio, se impuso una circulación contraria a lo que hoy estamos acostumbrados en España, pues su sentido de circulación era por la izquierda. Esta obligatoriedad se impuso a través de la lógica de subir al caballo. La mayoría de la población era diestra, por lo que lo más normal era que un jinete al ir andando a lomos de su animal utilizara la mano izquierda para llevar las riendas y la derecha para cualquier otro menester, como coger la espada en caso de ataque, situada en el lado izquierdo. La idea se centraba en dejar que la mano más útil quedara lo más centrada posible en la calzada.

    En el momento en el que se impuso la utilización de los carros, la idea de circular por la izquierda, así como situarse en el lado derecho del propio vehículo, tenía mucho sentido, pues, al igual que cuando circulaban sobre el propio caballo, tomando las riendas con la mano izquierda, la derecha debía de ser utilizada para el manejo del látigo, para instigar al caballo a andar más deprisa. Si el conductor hubiese estado en el lado izquierdo del carro, podría hacer daño a sus ocupantes (sentados a su derecha) al echar el brazo atrás para poder manejar el látigo con soltura.

    La circulación por las calles de Tokyo es igual que la londinense

    No es hasta el año 1.300 DC, cuando el Papa Bonifacio VIII organiza una peregrinación multitudinaria hasta el Vaticano con motivo del primer año jubilar, el cual debía celebrarse cada 100 años (hoy se celebra cada 25), quien a sabiendas de la muchedumbre que se agolparía en las inmediaciones, dio orden de que todos los vehículos circulasen por la izquierda, evitando así aglomeraciones, creando un orden de circulación y ahorrándose accidentes de todo tipo. Fue el primer ordenamiento legal que estipuló un orden de circulación vehicular.

    Hubo que esperar varios siglos hasta que a finales del siglo XVIII, con la conquista de Napoleón a la mayor parte de Europa, impuso la obligación de circular con los vehículos por el carril derecho, alterando completamente el tránsito circulatorio en estos países. Esto fue establecido mediante una ley en el año 1794. Desde entonces muchos estados, una vez finalizada la invasión francesa, conservaron dicho sentido circulatorio, continuando así hasta nuestros días.

    En cambio, el Imperio Británico, no fue tocado por Napoleón, por eso continuó con su costumbre de circular por el carril izquierdo, incluso otros países vinculados con los ingleses mantuvieron esta característica, como Malta, Irlanda, Chipre, India o Australia. Otros, como Japón, que jamás fue dominado por los británicos, conservó este estilo de conducción, demostrando que en realidad, esta siempre fue la manera más extendida y “correcta” de circulación.

    Los coches con el volante a la derecha no es único del mercado inglés

    Sin embargo, otros países como Gambia, Ghana o Suecia, alteraron su tránsito mirando a la nueva manera más popular de circulación, principalmente debido a que sus fronteras lindaban con otros que sí circulaban ya por el carril derecho, lo que hacía que en todos sus puestos fronterizos se formaran grandes confusiones en el momento del intercambio de carreteras. Suecia realizó este cambio en el año 1967.

    Estados Unidos, por su parte, a pesar de descender directamente de una colonia inglesa y existir allí la obligatoriedad de circular por la izquierda durante los primeros años de la colonización, una vez se hubo firmado la Declaración de Independencia de Estados Unidos y como forma de cortar todo vínculo con los británicos, los americanos decidieron también rehusar su manera de conducir, una forma de alejarse de todo lo que tuviese que ver con sus predecesores, lo cual fue motivo de celebración entre sus muchos habitantes provenientes de Europa y que ya, en sus países de origen, circulaban de esta forma. La norma de conducir por el carril derecho se firmó en el año 1792 pero no fue hasta el año 1804 cuando se convirtió en ley.

    Por nuestra parte, España se caracterizaba por una circulación algo caótica, pues aunque los franceses ya nos dejaron el legado de conducir por la derecha, no todo el país acató esta norma una vez la invasión hubo culminado, quedando algunas ciudades que circulaban por la derecha como Barcelona, mientras que otras como Madrid continuó circulando por la izquierda. Concretamente fue el día 1 de Octubre de 1924 cuando se estableció el carril derecho como el obligatorio de circulación, pero no fue hasta los años 30 cuando se establecieron regulaciones circulatorias al respecto.

    En Inglaterra se comercializan prácticamente los mismos modelos que en España, con la salvedad de tener el volante en el lado derecho del habitáculo

    En el año 1949, se celebra en Ginebra la Convención sobre la Circulación Vial en la que se establecen numerosos parámetros dentro del ámbito del tráfico, desde acuerdo sobre terminología legal hasta artículos que determinaban el sentido de circulación. Concretamente el artículo 9 de este acuerdo, establecía que en todos los países debía mantenerse un único sentido circulatorio, principalmente para evitar así desajustes como el que veíamos en España a principios del siglo XX.

    Como vemos, el sentido de la conducción natural es por el carril izquierdo, pero algunas vicisitudes históricas nos colocaron a la mayoría en el carril equivocado

    Pero, ¿por qué en Gibraltar se circula por la derecha si pertenece a Reino Unido?. Gibraltar, a pesar de ser una colonia británica, estableció su sentido de circulación igual que el de España, debido principalmente al fuerte tránsito de mercancías que se transportan de una frontera a otra, lo cual se dificultaría notablemente si hubiese que desviar el tráfico de un carril a otro constantemente.

    Actualmente, si atendemos a los datos estadísticos, el 34% de la población mundial circula a través del carril izquierdo, países como Reino Unido, India, Japón, Australia, Nueva Zelanda o los que componen el sudeste africano, aún conservan este sentido circulatorio que como ya hemos visto, es el más tradicional. En cambio y como mayoría absoluta, el 66% de los estados tienen un tránsito circulatorio por la derecha. Países como China, Canadá, Italia o España, tuvieron varias normas de circulación hasta que se decretó por ley que su tránsito se desarrollaría por el carril derecho.

    Como vemos, en el planeta predomina la conducción por el lado derecho

    Aunque aún perduran muchos ejemplos de cruces fronterizos en los que se tiene que cambiar los sentidos de circulación, como sucede en Tailandia, donde casi todos sus cruces fronterizos poseen un sentido contrario al suyo, con la única excepción de Malasia, la cual tiene la misma circulación. Camboya, Laos o Myanmar tiene una conducción por la derecha de la calzada, lo que, en ocasiones, supone largas caravanas para poder cruzar la frontera y adecuar el tráfico a cada país.

    Diferencias y consejos prácticos para conducir por la izquierda

    Todos conocemos ya las grandes diferencias prácticas entre conducir por la derecha o por la izquierda, aunque es más que probable que si viajamos a algún país que su circulación sea contraria a la nuestra, al principio seamos un poco torpes, pues todo a lo que estaríamos acostumbrados tornarían 180 grados. Muchas personas piensan que, al igual que en las carreteras, en el coche todo está en el lado contrario, es decir, que el acelerador estará en el pedal más a la izquierda y el embrague a la derecha. Esto no es así, pues que el volante esté en el lado contrario no implica que los pedales también se posicionen contrariamente al lado derecho.

    Nuestra posición de conducción beneficia completamente a los conductores diestros, ya que pueden ejercer más fuerza a la hora de cambiar de marcha o acceder a los controles que se sitúan en el salpicadero con mayor precisión. De hecho, los coches de competición tienen una configuración del conductor en el lado izquierdo del habitáculo incluso en Inglaterra, donde la tendencia natural es la contraria.

    Inglaterra, Japón, Australia, Tailandia... Son algunos países en los que se conduce por la izquierda

    Debido a las muchas preguntas que se pueden derivar de conducir por la izquierda para quienes ya estamos habituados a ejercerla por el lado contrario, hemos preparado algunos consejos:

    • Si vas a Inglaterra unos días y precisas de alquilar un coche, intenta que sea automático, pues esto facilitará mucho el hacerte con la conducción y te quitarás el peso de tener que cambiar marchas con la mano contraria y continuar embragando con el pie izquierdo. Contratar un coche manual puede ser un quebradero más de cabeza a lo que estar atento cuando todo lo demás puede parecer nuevo para el conductor. Si a esto le unimos la posibilidad de escoger un coche pequeño, sería ideal.
    • Siéntate, acostúmbrate al coche y practica un poco antes de salir a carretera abierta, a ser posible, dentro de un entorno algo más despoblado y donde puedas moverte sin poner en peligro al resto de conductores, a tus acompañantes y a ti mismo. Si el coche lo recoges en el aeropuerto, como sería lo normal si viajas a algún país de este tipo, date tiempo para hacerte con el manejo por el propio parking en el que te encuentres, estará más tranquilo que si sales a las clásicas autopistas que conectan el aeropuerto con las ciudades más cercanas.
    • No hay ninguna prisa, conduce con tranquilidad y siendo consciente de lo que estás haciendo, puede ser una de las mejores respuestas de cara a enfrentarnos a la conducción sentados en el lado derecho del habitáculo. Ya que no estamos acostumbrados a esto, lo mejor es ir despacio y con buena letra, como dice el dicho. Un buen truco para esto sería recordar mantenerte siempre que sea posible a la izquierda de la calzada.
    • Escoger el recorrido más adecuado para llegar a nuestro destino. Lo mejor siempre será dar un rodeo a las grandes urbes por sus circunvalaciones y no cruzar por el centro de la misma, ya que esto nos enfrentaría a meternos de lleno en la boca del lobo, incorporaciones, cruces, semáforos, atascos… podría complicarnos el camino pudiendo realizar el mismo trayecto con mucha más facilidad. Si a esto le añadimos que accedamos a la propia ciudad en horas punta, el viaje puede hacerse mucho más largo y tedioso. Londres o Tokyo, son unas de las mayores ciudades del mundo, con lo cual su tráfico diario es enorme, si a esto le añadimos la hora punta y una más que probable posibilidad de lluvia, (sobre todo para la primera de las dos) puede resultarnos poco llevadero.
    • En la mayoría de países de conducción por la izquierda, la velocidad se mide en millas por hora, y no en kilómetros por hora como estamos acostumbrados. Por lo general, en Reino Unido, el límite de velocidad en autopistas para turismos, será de 70 mph, unos 112 kilómetros por hora, en recorridos urbanos será de 30 mph o incluso de 20 mph, unos 48 y 32 kilómetros por hora, respectivamente.
    • Informarte bien sobre las costumbres de conducción del país que visites, pues no es lo mismo conducir en Inglaterra, Japón o India, sus costumbres y manías puedes provocar más de un dolor de cabeza al conductor si llega el momento de enfrentarse al caos indio.
    • Por último, no tengas miedo y disfruta de tu viaje. No siempre podemos visitar otras tierras y movernos a través de ellas, por ello, lo mejor será que te relajes y disfrutes de las vacaciones. Los pintorescos paisajes que nos brinda el país británico por ejemplo, son dignos de regocijarse y no de ir tensos por la única causa de la conducción. Como he dicho, relájate y disfruta.

    Fotos: Wikipedia y Pixabay