«Estamos todos rotos»: Jorge Martín expone el desgaste físico que comparte con Márquez
Jorge Martín se sincera sobre las secuelas físicas que arrastra en MotoGP, la memoria de sus antepasados y su preparación mental. Una radiografía sin filtros donde el piloto madrileño repasa sus miedos, la lectura de la Biblia y la madurez táctica sobre su Aprilia.

La alta competición en el Mundial de MotoGP se proyecta habitualmente a través de imágenes perfectas, récords de velocidad y la sofisticación técnica de prototipos de máxima categoría. Sin embargo, la rutina diaria de quienes pilotan al límite guarda una dimensión mucho más humana y sacrificada, donde las secuelas físicas acumuladas tras cada caída conviven con una exigencia psicológica constante.
En este escenario de máxima rivalidad, Jorge Martín ha ofrecido una de sus reflexiones más completas e íntimas. En una amplia entrevista concedida en exclusiva al periodista René Pierotti, el piloto español ha diseccionado los pilares que sostienen su día a día en el paddock.
El piloto español aborda la realidad del dolor crónico, las herramientas psicológicas que le permitieron superar el bloqueo tras el desenlace de la temporada 2023 y la búsqueda de referentes personales que van desde sus antepasados hasta la lectura de la Biblia.
El testimonio expone una visión profunda sobre lo que implica mantenerse en la pelea por el título mundial. Con la madurez de quien conoce de cerca los riesgos del asfalto y la presión mediática, el madrileño analiza tanto las virtudes de Aprilia frente a Ducati como los métodos con los que gestiona el miedo en la competición.
El dolor crónico de la parrilla, la herencia almogávar y la fe
Uno de los aspectos más sobrecogedores de la entrevista es la naturalidad con la que Jorge Martín aborda el impacto de las lesiones acumuladas a lo largo de su trayectoria. El desgaste en las articulaciones y los hombros traspasa la actividad en pista y afecta directamente al descanso nocturno.
Cuestionado por las imágenes publicadas por Marc Márquez sobre el estado de su hombro y su brazo, Martín se identificó plenamente con esa realidad: «Pienso que, por desgracia, este deporte es así. Yo soy similar; cada uno tiene su historia y sus caídas. Por desgracia, estamos todos rotos».
Al abordar el impacto en su vida diaria, el madrileño confirmó que conciliar el sueño no siempre resulta sencillo: «En el lado derecho me cuesta más dormir. Para nosotros es normal, pero es increíble que no se pueda dormir cómodo sobre un lado».
Esta dureza física conecta con un fuerte sentido de la identidad y la herencia familiar. Al ser preguntado por el origen de su apellido paterno, Almoguera, Martín confirmó la vinculación histórica de sus antepasados con los almogávares: «Eran como una tribu de mercenarios que en la época de los árabes iban a matar a los pueblos, pero les pagaban. Mercenarios... Sí, eran guerreros. Exacto».

Este carácter luchador encuentra su principal anclaje emocional en la figura de su abuelo fallecido, a quien recuerda como el pilar de su vida: «Para mí era el patriarca de nuestra familia, esa persona importante, grande, alta, en forma, que dictaba un poco las reglas. Me da mucha fuerza en las carreras, y si hay un momento difícil, pienso en él».
Esa fortaleza se complementa con una vertiente espiritual nacida de su curiosidad intelectual por la historia antigua. Martín aclaró que su lectura de la Biblia responde al deseo de comprender el impacto de la figura de Jesús en la civilización, convirtiendo la oración en un ejercicio diario de gratitud.
«Me preguntaba por qué Jesús ha tenido tanto impacto en nuestra vida, por qué nuestro calendario, por qué todo. Entonces empecé a leer y me impactó de verdad. Siento que rezar todos los días es una forma, no de pedir, sino de dar las gracias por todo lo que me sucede y visualizar lo que quiero para mi gente».
El bloqueo tras 2023, la regla del 85 % y el equilibrio de Aprilia
El aprendizaje psicológico ha desempeñado un papel decisivo en la evolución reciente de Martín. Tras quedarse a las puertas del campeonato en 2023, reconoció haber sufrido un severo bloqueo emocional: «Cuando quedé segundo en 2023, sentí que no quería volver a ir en moto. No sabía por qué. Llegó enero o febrero, era hora de volver a subirme a la moto y decía: “No quiero ir en moto, ¿cómo es posible?”.
«Hablé con alguien y al final era miedo, miedo a perder. Entonces empezamos a trabajar con el psicólogo». A partir de esa experiencia, el piloto aprendió a convivir con la vulnerabilidad: «Todos tenemos muchos miedos. A veces se piensa que los pilotos no tenemos miedo, pero es al contrario. La única forma de hacer desaparecer un miedo es aceptándolo».
Ese crecimiento personal se traduce en la pista en una gestión de carrera estratégica, centrada únicamente en los factores bajo su control: «He empezado a controlar lo que puedo controlar: lo que puedo comer, cuánto puedo dormir, y no controlo lo que no está en mis manos. Una de las cosas que no puedo controlar es lo que dice la gente. Las cosas que no puedo controlar ni las pienso».
Aplicar esa mentalidad le ha llevado a adoptar una táctica más fría de la mano de Gino Borsoi, rebajando el nivel de riesgo ciego: «A veces el 85 % de un fin de semana es sacar el 100 %, porque si vas a fuego y luego te caes, es un desastre. Es mejor dar un pasito atrás. Soy impulsivo, pero no soy tonto; sé muy bien los riesgos que quiero asumir. Si para hacer tercero tengo que caerme, entonces me contento».
En el apartado técnico, Martín comparó las cualidades de la Aprilia con respecto a la Ducati con la que ganó el Mundial de 2024. Para el madrileño, su montura actual destaca por su polivalencia: «Para mí es una moto increíble, la más equilibrada que he probado jamás. Otras tienen más agarre o mejor tren delantero, pero esta lo hace todo bien».
Respecto a la moto de Borgo Panigale, señaló sus diferencias: «Era una moto quizás un poco más estable, pero tenía puntos muy fuertes como la salida de curva o la frenada recta». Consciente de que su rendimiento a menudo recibe menos atención mediática de la esperada, Martín concluye con sosiego: «En general, se habla demasiado poco de mí, pero está bien así. Yo tengo las ideas muy claras».
Fuente: Moto.it
