Trump da otro golpe al coche eléctrico: rebaja las exigencias de consumo que aprobó Biden

Este lunes se aprueban las medidas que el presidente norteamericano ya adelantó en diciembre de 2025, con las que pretende rebajar el precio e impulsar la venta de coches de gasolina ahora que está más cara que nunca en todo el mundo.

Trump da otro golpe al coche eléctrico: rebaja las exigencias de consumo que aprobó Biden
Donald Trump confirma la relajación en materia de descontaminación que ya adelantó en diciembre de 2025.

Publicado: 28/09/2026 20:00

7 min. lectura

Donald Trump continúa con su cruzada de deshacer todos los avances a nivel medioambiental que llevaron a cabo sus dos antecesores, tanto Barack Obama como Joe Biden. Este lunes 28 de septiembre ha confirmado y mostrado la forma en la que Estados Unidos da un paso atrás en materia de descontaminación, relajando la normativa a favor de los coches de combustión tradicionales, tanto de gasolina como diésel.

El 45º y 47º presidente de los Estados Unidos de América ya adelantó esta medida en diciembre. Por aquel entonces, la propuesta hablaba de reducir el requisito de los modelos de cara a 2031 de 50 mpg a 34,5 mpg - es decir, de un consumo de unos 5,65 l/100 km a unos 6,8 l/100 km, una diferencia más que notable en términos de autonomía, pero también de consumo y emisiones de CO2.

Trump
Donald Trump continúa desmontando avances en contaminación de los últimos 20 años.

Trump cambia la normas que instauró Biden en consumos y emisiones

Con la ley hasta ahora en vigor que instauró la administración Biden en 2022, se aumentó el requisito de eficiencia anual para coches de 2024 y 2025 en un 8%, para los de 2026 en un 10% y, de 2027 a 2031, en un 2% anual para llegar a esos 50 mpg/5,65 l/100 km requeridos. Una normativa con la que también se apoyaba la fabricación y venta de coches eléctricos en un mercado donde su cuota de mercado sigue siendo muy reducida y el amor por los clásicos V6 y V8 prácticamente una forma de vida, aunque esto cambia en según qué estados.

Se estima que con esta relajación de la normativa, cada coche nuevo en Estados Unidos costaría, de media, unos 930 dólares (817,40 €) menos. Ahora bien, el consumo de combustible extra implicaría que de aquí a 2050 se incrementaría en unos 100.000.000 de galones (378.541.000 litros) y costaría a los norteamericanos unos 185.000 millones de dólares (162.620 millones de euros), además de aumentar las emisiones de dióxido de carbono en un 5%, según las cifras del Departamento de Transporte de los Estados Unidos.

Más baratos, pero también más contaminantes

De la propuesta inicial a la realidad ha habido poca diferencia: en vez de 34,5 mpg, se requerirán unos 34,9 mpg (6,74 l/100 km). Trump sostiene que el mandato de EV que existía hasta ahora eran unas políticas «ridículamente molestas», en lo que supone una victoria para la industria del petróleo en el segundo mercado nacional más grande de todo el mundo, sólo por detrás del mercado chino que sigue avanzando a nivel tecnológico a una velocidad monstruosa.

Gasolina
Aunque sean algo más baratos, serán más costosos a la hora de repostar.

Según el secretario de Transporte Sean Duffy, de aquí a 2031 General Motors se podrá ahorrar algo más de 20.000 millones de dólares (unos 17.600 millones de euros). La estimación total es de un ahorro de unos 60.600 millones de dólares (53.270 millones) en el próximo lustro. Es decir, unos 1.289 dólares (1.133 euros) por cada coche que fabriquen.

Cada vez más diferente de Europa

El pasado sábado 26, el secretario de Transporte Sean Duffy ya adelantó que los nuevos estándares (Corporate Average Fuel Economy) de los que habló Trump llegarán el lunes - ambos por sus respectivos espacios en redes sociales. Trump habla de recios más bajos y de quitar ‘lo que sobra’ de la fabricación de coches en América.

Naturalmente, esto aleja muchísimo más en materia de contaminación y gases de efecto invernadero a Estados Unidos de Europa, de manera que las mecánicas que sean legalmente comercializables allí tendrán una diferencia potencialmente aún mayor que las que se vean en Europa. Un ejemplo lo tenemos en el Nissan Kicks, que allí se vende con un motor 2.0 de cuatro cilindros convencional pero en Europa conoceremos con el sistema e-POWER que ya pudimos conocer de primera mano en el Qashqai, respecto al cual se coloca justo por debajo (y un peldaño por encima del Juke).

Gasolina
Este gesto, en Estados Unidos y en todo el mundo, es cada vez más doloroso para el bolsillo.

Más gasolina en mitad de una crisis mundial

Todo ello, no olvidemos, con una crisis en el precio del combustible que no para de subir desde que Estados Unidos, en conjunción con Israel, comenzase el conflicto en Irán que ha afectado a toda la zona de Oriente Medio de manera directa y al resto del mundo de manera indirecta. Todo el comercio se ha visto afectado debido a los precios de la gasolina y el gasóleo, algo que no se va a recuperar en años.

Esto, por supuesto, supone un revés para todos los fabricantes que operan en Norteamérica y han destinado millones y millones de euros/dólares en un desarrollo tecnológico que con este cambio de normativa no sería obligatorio en términos de contaminación. Otra cuestión es cómo afectará a los motores en sí, pues relajando la normativa será posible diseñarlos de manera que pueda verse mejorada su fiabilidad, como por ejemplo con lubricantes no tan finos.

Fuente: Automotive News

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