«Me parecería bien», Donald Trump abre la puerta a los coches chinos en EEUU con una condición clave

A pesar de la fuerte oposición tanto de los fabricantes norteamericanos como de los propios legisladores del país, el presidente de los Estados Unidos de América muestra una opinión que marca un giro de 360º con respecto a todo lo visto hasta ahora.

«Me parecería bien», Donald Trump abre la puerta a los coches chinos en EEUU con una condición clave
¿Coches chinos en Estados Unidos? Donald Trump no lo descarta, siempre y cuando cumplan una condición.

Publicado: 12/09/2026 10:00

5 min. lectura

Las piruetas de la Casa Blanca continúan sucediéndose en este segundo mandato con Donald Trump al frente de ella. La última de ellas tiene que ver con los coches fabricados en China, a efectos prácticos eliminados de su mercado. Ahora bien, Trump ha dejado entrever una ventana por la cual se podrían acabar viendo fabricantes como BYD, MG, Geely, Chery y compañía… y una que hasta los propios chinos estarían de acuerdo.

Durante una entrevista en el programa de Fox News ‘The Ingraham Angle’, Trump comentó el tema en una fecha muy señalada, el 25º aniversario del ataque a las Torres Gemelas - las cuales ‘revivieron’ mediante hologramas para la ocasión. Un tema bastante controvertido en Estados Unidos, dado el rechazo absoluto a la idea por parte de muchos de sus fabricantes.

Trump
Trump ha abierto un resquicio en el que los fabricantes chinos tienen posibilidades de llegar a EEUU.

Donald Trump no ve imposible la llegada de coches chinos a EEUU

Hasta ahora, la administración Trump ha impedido la entrada de los coches chinos prohibiendo coches cuyo software tenga origen o relación con el gobierno chino. La única excepción ha sido Volvo, gobernada por Geely y que lleva mucho tiempo fabricando coches en Carolina del Sur. De hecho, ni siquiera ha recibido esa excepción Polestar, la cual es en parte de la propia Volvo - seguirán fabricando en Estados Unidos, pero para vender en otros países como Canadá o México.

Sin embargo, lo que no quiere es que entren de cualquier manera, según comentó el presidente de EEUU en Fox News. Lo que no está dispuesto a aceptar es que estas marcas fabriquen en países como México para después exportarlos a Estados Unidos - y esto es clave porque BYD ya estudió hacer precisamente esto, descartando la idea el pasado mes de abril para no empeorar la tensión geopolítica, si bien ha estudiado la posibilidad de afincarse en Canadá.

La condición clave tiene que ver con sus trabajadores

Toyota
La clave está en contratar a su gente, como hacen Toyota y otras marcas de procedencia extranjera.

Es decir, ya no solo es que aceptaría la entrada de fabricantes chinos en Estados Unidos si deciden fabricar aquí - atrayendo más tejido industrial, como cuando trató de convencer a Mercedes-Benz para trasladar su sede principal a Estados Unidos (pese a que la marca de las flechas de plata ya tiene una sede en Alabama). La clave estaría en que contratasen personal norteamericano, en lugar de ‘plantar’ una fábrica y que esté operada por ingenieros llevados de China a Estados Unidos o al país que sea, limitando la capacidad del país de generar empleo ya sea para fabricar o para ensamblar.

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Voces en contra

Muchas voces en Estados Unidos están en contra de la idea de tener que competir contra los chinos. El grupo Alliance for Automotive Innovation, donde se engloban General Motors, Ford, Toyota, Volkswagen, Hyundai, Honda y Stellantis, quieren que la prohibición de los coches chinos sea un hecho para finales de este año, más que un tecnicismo por cuestiones de software como ocurre a día de hoy.

«Ahora mismo, los fabricantes chinos están haciendo dumping con vehículos financiados con subsidios con hardware y software conectado a lo largo y ancho del mundo», denunció el CEO del grupo, John Bozzella, en una carta enviada a los líderes del congreso. En esencia, Trump quiere que los chinos hagan lo mismo que hicieron los japoneses al llegar a Estados Unidos (el CEO de Ford, Jim Farley, empezó trabajando en Toyota) hace ya más de medio siglo.

Fuente: Reuters

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