Los radares fijos vandalizados están AUMENTANDO!
¿Hartos del afán recaudatorio? Los radares en Madrid están sufriendo una oleada de vandalismo sin precedentes como respuesta a lo que muchos conductores consideran una "caza" en lugar de una medida de seguridad real. Desde capas de pintura hasta señales de tráfico incrustadas, los dispositivos más polémicos están siendo inutilizados por ciudadanos que critican los más de 540 millones de euros recaudados el año pasado solo en multas de velocidad. Mientras la DGT se enfrenta a reparaciones que pueden costar hasta 70.000 euros por cada radar dañado, la Guardia Civil admite que no da abasto para proteger estas instalaciones. La polémica está servida: ¿Es esta una reacción lógica ante una presión fiscal asfixiante sobre el conductor o un acto vandálico injustificable? El debate sobre si ese dinero debería invertirse en mejorar el asfalto en lugar de en nuevas cámaras está más vivo que nunca.
