Solo 19 personas saben cómo Williams crea fibra de carbono más ligera y resistente: «Si el resto lo averigua…»

En el Gran Premio de Azerbaiyán, Williams ha introducido la etapa final de un programa de reducción de peso que incluye un nuevo chasis y otras piezas aligeradas. James Vowles afirma que estos han sido fabricados con un método innovador que solamente conocen 19 empleados.

Solo 19 personas saben cómo Williams crea fibra de carbono más ligera y resistente: «Si el resto lo averigua…»
El Williams FW48 evolucionado, a punto de salir a pista en el circuito de Bakú

Publicado: 28/09/2026 18:00

8 min. lectura

En la Fórmula 1, los secretos suelen durar muy poco. Y no porque exista el espionaje industrial —que ya ha quedado demostrado en algunas ocasiones—, sino porque cada equipo cuenta con cientos de empleados que interactúan entre sí en el pequeño ecosistema que es el paddock de un circuito.

Eso hace que, inevitablemente, se produzca un trasvase de información entre equipos. Y eso es precisamente lo que Williams quiere evitar con el que afirma es un método innovador de tratar la fibra de carbono para conseguir piezas más ligeras y rígidas.

Esto es algo importante en la Fórmula 1, ya que un monoplaza se fabrica en un alto porcentaje con este material. El chasis, los alerones y toda la carrocería son de este material, así como una gran parte de las suspensiones. Por tanto, conseguir una ventaja competitiva en este sentido puede marcar la diferencia.

Sobre los métodos de fabricación y el secreto industrial

De ello ha hablado James Vowles en Bakú, donde Williams ha estrenado un nuevo chasis que ya ha sido fabricado con la nueva metodología y que, además, servirá de base para el coche de 2027. El director del equipo británico afirma que, si los rivales conocieran este nuevo método, sin duda alguna lo adoptarían.

«Si son capaces de averiguar lo que hemos hecho, sí. Lo principal es que se trata, muy concretamente, de lo que hemos estado haciendo con el chasis y otros elementos que son estructuras de carbono muy, muy grandes», expone de inicio.

«Así que no se aplica a un alerón pequeño, sino a una forma de trabajar a gran escala. Y hay una forma tradicional de hacerlo que llevaba 15 años en vigor. Lo que hemos hecho ahora es completamente diferente a lo que hemos hecho en los últimos 15 años, completamente diferente», agrega el ingeniero británico.

Además, Vowles apunta que, dentro de un equipo formado por casi 1000 personas, apenas un puñado de ellos conocen esta innovación. «Incluso en nuestro edificio, solo hay siete personas en el departamento de diseño que estén al tanto. Y en el de fabricación, solo había 12 personas que supieran lo que estamos haciendo».

«Porque ahora hay que protegerlo durante el mayor tiempo posible. El producto está fabricado y es de muy buena calidad. Ha superado todas las pruebas necesarias. Así que estoy contento con eso. Y es mucho más ligero y resistente», argumenta.

James Vowles, director del equipo Williams

Sobre el peso del coche y la innovación

James Vowles afirma que este proceso permite aligerar más el monoplaza, pero en su opinión lo verdaderamente importante no es eso.

«Lo que importa para nosotros no es solo fabricar un producto más ligero. Eso ya lo sabemos hacer. Podemos fabricar productos más ligeros y corregir nuestros errores, pero eso no sería una buena forma de gastar el dinero», argumenta.

«Una buena forma de gastar el dinero es que, si se me ocurren ideas que permitan conseguir un coche más resistente y ligero —aunque lleve más tiempo—, pero de una forma completamente diferente que implique que empecemos a aprender nuevas técnicas y métodos, invirtamos en ello al mismo tiempo. Limitarme a hacerlo más ligero no es tan importante», insiste Vowles.

«Sin duda, se trata de tiempo por vuelta, pero volveríamos a estar en el mismo punto en el que estábamos hace 12 o 24 meses. Y hay una gran diferencia entre ambas cosas. Para mí, una es innovación. La otra es simplemente mejorar ligeramente lo que estamos haciendo», reitera.

Sobre los cambios normativos y las expectativas para las próximas temporadas

El chasis estrenado en Bakú marca el inicio de una nueva etapa en los estándares de calidad de Williams como fabricante y ha sido concebido con el coche de 2027 en mente. Un coche que debe marcar un punto de inflexión en el equipo británico, que hasta ahora no ha estado a la altura de las exigencias del nuevo reglamento.

«Lo que probablemente hay que entender es que este es el mayor cambio normativo que hemos tenido en 25 años», defiende Vowles. «Pero el año que viene, aunque haya un cambio en la normativa sobre la unidad de potencia y otro en la normativa aerodinámica, serán pequeños. Y eso significa que, aunque sigamos estando rezagados en algunas áreas, los cambios del año que viene no provocarán los problemas que ha habido este año».

Vowles también apunta que Carlos Sainz, su piloto estrella, es perfectamente consciente del estado real del equipo y que eso es precisamente lo que le hace seguir confiando en el proyecto a pesar de la mala temporada 2026.

«Obviamente, Carlos tiene una visión clara de lo que estamos haciendo en la fábrica, de lo que estamos cambiando, en qué estamos trabajando y de lo que ocurre en el túnel de viento. Además, está pilotando en el simulador el coche del año que viene y puede ver que supone un buen paso adelante para la próxima temporada», esgrime el director del equipo.

«Para que todos estén preparados, ni siquiera el año que viene estaremos donde yo quiero que estemos, donde Carlos quiere que estemos. Solo será un paso adelante. Lo que él ve es a más largo plazo, más allá de un solo año: hay algunos conceptos realmente interesantes en los que estoy trabajando, y por eso quiere quedarse aquí durante ese tiempo», añade, convencido de la valía de Williams.

«En resumen, hemos cometido errores, no los repetiremos el año que viene —estoy muy seguro de ello— y hay un buen desarrollo, pero es más bien nuestro futuro más allá de ese punto lo que le ilusiona a él y a mí», concluye.

Fuente: Motorsport.com

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