Checo Pérez teme una tragedia en la F1: «Si no hacemos algunos cambios en el reglamento…»
El piloto mexicano de Cadillac, Sergio Pérez, considera que el reglamento actual coloca a los pilotos en una situación de peligro, ya que la diferencia de potencia entre los motores genera diferenciales de velocidad muy elevados que pueden provocar accidentes graves.

No es nuevo, pero sigue siendo importante: el nuevo reglamento técnico estrenado esta temporada no gusta a los pilotos, y no solo por el hecho de que les obliga a competir contra sus instintos naturales.
Pilotos como Lando Norris, Max Verstappen o Fernando Alonso ya han insistido mucho en ese aspecto, pero hay otro incluso más preocupante. Uno que ya se trató durante la pretemporada y se confirmó tras el accidente entre Oliver Bearman y Franco Colapinto en el circuito de Suzuka, pero que se ha diluido con el paso del tiempo. Sergio Pérez, en cambio, no está dispuesto a dejarlo pasar.
La gestión de energía y la disparidad entre motores, un problema de seguridad
En el pasado Gran Premio de Azerbaiyán, el diferencial de velocidad entre los pilotos que contaban con el empuje del motor eléctrico y los que no se hizo especialmente evidente entre los muros del revirado tramo de 2,2 kilómetros a fondo del circuito urbano de Bakú.
Algo que el piloto mexicano Sergio Pérez ha destacado, visiblemente preocupado por lo que pueda llegar a ocurrir en próximas carreras. «Más que nada, es una carrera en la que tenemos que revisar a fondo lo que está sucediendo con la gestión de la energía y la diferencia entre los motores», apunta el piloto de Cadillac.

Para ello, Checo hace referencia a su experiencia personal durante la carrera, en la que estuvo «a punto de tener un accidente monumental con Lawson cuando me defendía de él, porque la diferencia en el despliegue de energía y la potencia entre los motores es demasiado peligrosa».
Esto le hace creer al mexicano que «pronto pase algo grave», por lo que solicita a la Fórmula 1 y a la FIA que hagan «algunos cambios en el reglamento» lo antes posible. Lamentablemente, no parece que eso vaya a suceder, pues ambos organismos ya únicamente se plantean modificaciones para 2027.
La ventaja de rivales como Mercedes y Red Bull
Otro aspecto que contribuye a incrementar el peligro es la gran diferencia que se ha creado entre algunos fabricantes de motores y sus equipos. Por un lado, Mercedes y Red Bull con sus estructuras oficiales, a las que se suman McLaren, Alpine y Williams. Por otro lado, los suministrados por Ferrari, Audi y Honda.
Cadillac es uno de ellos, ya que utiliza las unidades de potencia italianas, y Checo Pérez expresa su preocupación al respecto.
«Espero que sean capaces de reducir las diferencias, porque en este momento da la sensación de que Mercedes y Red Bull tienen un motor muy fuerte y te pueden alcanzar en zonas donde nuestro despliegue de energía es muy pobre y distinto al suyo. La diferencia de velocidad es demasiado peligrosa», insiste.
Otro tema es el espectáculo en pista y el disfrute del piloto dentro del monoplaza, el cual también ha sufrido un duro revés al haber convertido las curvas rápidas en lo que Fernando Alonso describió como «estaciones de recarga», ya que en ellas se reduce la velocidad para recargar la batería y desplegar la energía en las rectas. Un asunto del que Pérez no quiere ni oír hablar: «Mejor no hablemos de eso», zanja.
Fuente: Motorsport.com
