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    30 gasolineras "low cost" de Valencia distribuyeron gasóleo adulterado de una red criminal

    Durante más de un año funcionarios de distintas agencias han estado detrás de una red criminal, muy bien organizada, que distribuyó gasóleo adulterado por distintas gasolineras no abanderadas (o «low cost») por España, de momento solo se ha probado su venta en Valencia.

    Lo normal es que los combustibles de automoción que se venden en España al consumidor tenga una trazabilidad desde las refinerías y CNH, y pague sus correspondientes impuestos. No ha sido así con la red criminal que ha sido desarticulada en la operación Casinos-Brulajo hace un par de semanas.

    De momento se han detenido a 22 personas de nacionalidades española, polaca, ucraniana, georgiana y argelina. Han sido objeto de investigación otras 200 personas, físicas y jurídicas (empresas), tanto en España como en varios países europeos. La mafia tenía ramificaciones en Europa del Este.

    El modus operandi de esta organización consistía en obtener gasóleo en países del Este, lo adulteraban y distribuían por gasolineras no abanderadas, que ofrecen un precio más bajo que las que tienen una insignia comercial detrás muy reconocible. Contaban con «centros de distribución» clandestinos, habiéndose desarticulado una decena.

    Los miembros de la organización se enfrentan a acusaciones de delito fiscal, de blanqueo de capitales y de pertenencia a organización criminal. No solo se ocuparon de vender gasóleo adulterado -y cuyo origen es difícil de trazar-, también provocaron un fraude fiscal importante.

    Según la nota de prensa emitida por la Agencia Tributaria y la Guardia Civil, se han dejado de recaudar 50 millones de euros en impuestos. Los consumidores engañados pagaron un precio más bajo de la media, pero la red se quedó la diferencia en sus bolsillos.

    De momento se ha probado que 30 gasolineras de la provincia de Valencia han vendido este gasóleo, ya sea con conocimiento del origen del producto fraudulento o no. La red utilizaba camiones con matrícula española para la distribución a las gasolineras, pero a los «centros de distribución» usaban camiones con otras matrículas.

    La nota de prensa indica que este gasóleo adulterado puede ser dañino para los motores, ya que no cumplía las normativas industriales ni tributarias. En otras palabras, puede tratarse de gasóleo de calefacción o agrícola, obviamente sin aditivos, y puede ir hasta «rebajado» con otras sustancias.

    La red estaba muy bien montada, con multitud de testaferros y empresas pantalla para que su descabezamiento fuese complicado. De momento la operación sigue abierta -no se han anunciado actualizaciones- y no se descartan nuevas actuaciones, según se vayan analizando la documentación y archivos informáticos intervenidos a los detenidos.

    Más adelante se irán conociendo más afectados por este fraude, según se vaya probando la distribución en más gasolineras. Según los funcionarios implicados, este gasóleo adulterado se ha distribuído por todo el país, así que la lista de gasolineras seguramente subirá de 30 y su ámbito sobrepasará los límites de Valencia.

    Esta noticia no tiene que hacernos pensar que repostar en una gasolinera no abanderada sea necesariamente más peligroso que hacerlo en una estación de servicio abanderada. Tanto en un caso como en otro se puede cometer algún tipo de fraude, y todo el combustible que venden unos y otros debe respetar unos mínimos de calidad.

    De cara a una posible reclamación conviene conservar los recibos que prueben haber realizado compras de combustible, o en su defecto, comprobantes bancarios o justificantes de haber utilizado otros medios de pago distintos al efectivo, como teléfonos móviles (NFC) o tarjetas bancarias.

    Los tentáculos de esta red criminal se han extendido por varios países europeos, por lo que cabe suponer que habrá más afectados fuera de España, tanto a nivel de consumidores como de gasolineras que hayan adquirido ese producto.

    Los agentes embargaron 130.000 litros de gasóleo modificado, 1.800.000 euros en cuentas bancarias nacionales y extranjeras, 45.000 euros en efectivo, 14 camiones para la distribución, tres vehículos de alta gama, 19 terminales móviles, 12 ordenadores y 10 inmuebles.

    Fuente: Guardia Civil