¿Soportará el sistema eléctrico español millones de coches eléctricos?

Sí, el sistema eléctrico es capaz de alimentar millones de coches eléctricos a la vez, siempre y cuando se balancee ese esfuerzo y no coincida con los horarios más desfavorables. Es posible dar el salto a la electromovilidad, sí, pero no de cualquier forma.

Estamos acostumbrados a repostar en el momento que nos apetece, con la única limitación de que encontremos una gasolinera abierta, y solo en gasolineras. Ese paradigma cambiará con el coche eléctrico, porque podremos cargar en casa o plaza de garaje, en el trabajo, en centros comerciales, en puntos de recarga en la calle o tomas rápidas para salir de apuros.

También tendremos que cambiar la costumbre de enchufar el coche en cualquier momento, ya que el precio no va a ser el mismo dejándolo toda la noche, mientras no lo usamos, que a mediodía en un punto de recarga rápida. La diferencia de precio puede ser importante, de menos de 1 euro cada 100 km a 5-6 euros cada 100 km. Eso nos "educará" para usar la recarga rápida cuando sea imprescindible, no por sistema.

Hay otra razón importante para recargar el coche de forma lenta y con menores precios: la energía "sobra" en el sistema. Actualmente los consumidores que no tienen pactada una tarifa fija con su comercializadora, pagan la electricidad más cara cuanta más demanda hay, y más barata cuando hay poca demanda. Eso ayuda a distribuir el consumo y evitar las horas punta y las horas valle.

Curva de demanda de un día de mayo

Lo ideal para el sistema eléctrico sería que hubiese el mismo consumo durante las 24 horas, y en vez de una curva de demanda hablásemos de una línea plana. De esa forma se podría reducir la potencia instalada sin que peligrase el suministro. Siendo más realistas, lo ideal es aplanar la curva, reduciendo el consumo zonas punta y aumentándolo en horas valle.

Los coches eléctricos serán los principales responsables de ese aplanamiento, ya que por la noche el sistema produce energía en exceso y hay energía barata en abundancia. Según Rafael Sánchez, responsable de estudios de análisis industrial de Endesa, si todo el parque automovilístico español fuese eléctrico, se le podría aumentar a día de hoy, ¡sin aumentar la potencia instalada!

Una recarga doméstica no suele tirar de más de 3,68 kW de potencia, como un horno, plancha, secadora grande...

Partamos de la base de que las recargas rápidas son poco interesantes para el consumidor doméstico porque le obligarían a contratar más potencia solo para cargar el coche (hay que pagar más al mes con o sin consumo), y eso implicaría hacer obras para preparar la instalación para un consumo mayor al proyectado inicialmente. No, en casa recargaremos prácticamente todos a menos de 7 kW, fundamentalmente a 3,68 kW, que son 16 amperios a 230 voltios.

Para lograr ese balanceo energético de consumo, además del precio, intervendrá otra tecnología, la recarga inteligente (V2G). En vez de un enchufe "tonto" que tira de la energía en cualquier momento, un punto de recarga conectado a la red determina cuándo es más favorable la recarga, incluso puede devolver a la red -en caso de necesidad- energía con una compensación económica para el dueño del coche.

Si el sistema eléctrico tiene más demanda de la prevista por REE, y las renovables están al 100% de sus posibilidades, existe aún margen. Es lo que se llama energía de respaldo. España tiene 106 TWh de potencia instalada, con un 40% adicional gracias a tecnologías como el ciclo combinado de gas. Evidentemente eso elevaría los costes del sistema para todos, de ahí la importancia de no superar el consumo habitual.

Eso nos lleva a otra pregunta, ¿aumentaría el consumo de electricidad en España? Es evidente que sí. Ahora mismo la producción de electricidad consume la quinta parte del consumo nacional, frente a dos quintos del transporte. Como los vehículos eléctricos son más eficientes, el resultado es que el país reduciría sus importaciones de petróleo, gas natural, carbón, uranio... porque se desperdiciaría menos para hacer el mismo trabajo.

Las centrales térmicas sirven para hacer frente a consumos estables o extraordinarios, las renovables no dan siempre la misma energía y dependen mucho de los elementos

El coche eléctrico ha venido para quedarse, está claro. La demanda de estos vehículos está aumentando exponencialmente según aumenta el interés del consumidor y los fabricantes ofrecen más coches a mejores precios y con mejores prestaciones. Solo hay que ver el gráfico. En España ruedan más de 20.000 vehículos eléctricos a día de hoy, y su número crece rápido a pesar de ser minoritarios.

Por mucho que aumenten las ventas, la implantación del vehículo eléctrico va a ser progresiva, por lo que el sistema tendrá capacidad de adaptación y no hay que pensar en escenarios apocalípticos de cortes de suministro cuando encendamos todos el aire acondicionado en verano. Nuestra forma de movernos cambiará, seremos más eficientes y haremos mejor uso de los recursos energéticos.

El modelo actual es insostenible: de cada 10 litros de combustible que pagamos y metemos en el depósito, 6 como mínimo se pierden en generar calor y contaminación, el resto sí se usa para mover el coche. Si pensamos en la energía y recursos necesarios para traer esos 10 litros de combustible a nuestro depósito, se nos quita el hipo.

Ventas de coches eléctricos en los principales mercados (2010-2016)

Si quieres conocer de qué formas puede impactar en el sistema español la recarga de coches eléctricos e híbridos enchufables, utiliza el simulador de recarga de REE.

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