¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    China podría tener un gran fabricante en el top 10 mundial a medio plazo

    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Varios fabricantes chinos pueden unir sus fuerzas y tener, en cuestión de años, un peso pesado que pueda pelear directamente con los fabricantes europeos, americanos o coreanos de mayor prestigio. Se están dando pasos en esa dirección y pueden dar grandes sorpresas.

    Changan CS95 Concept (2013)

    La misma historia que un día se vivió en Japón y Corea del Sur puede repetirse en China. Aunque ahora a nadie le extraña ver a Toyota como líder o colíder del automobilismo mundial, y a Hyundai por encima de Ford o General Motors, sí nos parecería raro ver a un fabricante chino entre los fabricantes más punteros.

    China, como nación, es el primer productor mundial de automóviles y también el que más matricula, tras superar a Estados Unidos en 2011. Sin embargo, casi toda esa producción se queda dentro de sus fronteras, los coches chinos apenas se dejan ver por Norteamérica o Europa, aunque sí tienen visibilidad en el tercer mundo, Rusia, Latinoamérica, resto de Asia-Pacífico, etc.

    China es un mercado muy fragmentado, donde conviven cientos de marcas

    Por otra parte, de toda esa producción doméstica china, una parte muy importante (más de la mitad) corresponde a las joint ventures que se hicieron a la fuerza entre fabricantes domésticos chinos y los nombres conocidos por todos, basados fuera de China. En resumen, las marcas chinas son muy poco pujantes fuera de China, y dentro de China tienen su pujanza.

    De acuerdo a la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA) estos son los principales fabricantes actuales. Fijaos que Renault, Nissan y Mitsubishi (21º) tienen sus números por separado, pero juntándolos darían 10.021.019, el tercer fabricante por delante de Hyundai y acariciando a Volkswagen.

    Al Gobierno de China le gustaría tener un fabricante nacional que pudiese colocarse en esa lista, para ser así un peso pesado de la industria automovilística. Ningún fabricante chino puede lograr eso por sí mismo, pero otra cosa sería fusionar dos o más fabricantes en un enorme grupo. Así ha pasado con casi todos los grandes grupos, una unión de marcas.

    El 1 de diciembre tuvo lugar una reunión en la sede de Dongfeng Motor, en Wuhan (China), con la asistencia de representantes de Chongqing Changan Automobile y el Grupo FAW. Firmaron un acuerdo de colaboración que puede ser el germen de una fusión entre estos fabricantes. Son algunos de los fabricantes chinos más importantes.

    Peugeot 408, fabricado por Dongfeng Motor para el mercado doméstico chino

    Si hacemos la suma de toda su producción en 2016, el resultado es 3.588.535, lo que equivale al noveno puesto de la OICA. Por separado no parecen tan peligrosos. El director ejecutivo de Automobile News China, Yang Jian, cree que es el preludio de una fusión, y no le faltan razones.

    El acuerdo contempla colaborar en materia de i+D para coches eléctricos, conectividad, materiales ligeros, plataformas, compras conjuntas, producción compartida, exportación de vehículos, distribución, acuerdos en el extranjero, operaciones financieras y coches compartidos. Solo faltó la palabra "fusión" en el comunicado conjunto de estos tres fabricantes.

    Se da la circunstancia de que los tres están bajo el control del estado chino, por lo que las trabas burocráticas no serían tan importantes. En octubre, durante el congreso anual del Partido Comunista de China, ya se habló de que algunas empresas estatales lleguen a lo más alto de la industria mundial. Blanco y en botella.

    FAW Besturn X80

    Sin embargo, no es una cuestión tan sencilla en la que se haga la suma y ya está. En toda fusión existen solapes, productos que competirían entre ellos, empleos redundantes, algún exceso puntual de capacidad... Llevaría un tiempo ajustar las tres empresas para que, cuando formen un gigante no sea un Frankenstein, sino un La Montaña.

    La década que viene cambiará por completo el panorama del automóvil por la llegada de tecnologías disruptivas como la conducción autónoma, la masiva llegada de vehículos eléctricos o la conectividad en estadios más avanzados. No todos podrán resistir esos cambios en solitarios y la industria continuará su tendencia a consolidarse, con peces grandes más grandes y menos peces pequeños.

    Este grupo chino, si llega a constituirse, podría dar lugar a un fabricante que sea conocido fuera de China, venda fuera de China, y tenga el producto adecuado. Eso no es tan difícil, a golpe de talonario se puede fichar a buenos ejecutivos que pongan todo patas arriba. Es el caso de Geely, a la sazón dueños de Volvo, Polestar, Proton, Lotus y LYNK&CO. No subestimemos a los chinos, en su día se subestimó a japoneses y coreanos, y mirad ahora...

    Fuente: Automotive News