Los coches eléctricos e híbridos enchufables ahorran 20.000 millones de dólares en petróleo durante la crisis de Ormuz
La flota eléctrica de los países importadores de petróleo evitó consumir 200 millones de barriles de crudo entre marzo y agosto, según Ember. China concentra la mayor parte del valor estimado y quince países superaron a Estados Unidos en cuota de ventas de eléctricos puros.

Los coches eléctricos y los híbridos enchufables de los países importadores de petróleo evitaron consumir unos 200 millones de barriles de crudo entre marzo y agosto de 2026.
Ember (centro de análisis independiente especializado en energía) calcula que ese volumen tenía un valor de 20.000 millones de dólares durante los seis primeros meses de la crisis energética asociada a las interrupciones en el estrecho de Ormuz. La relación entre petróleo, precios y electrificación ya se había visto en los cambios del mercado de coches en Asia durante la crisis de Ormuz.
La cifra es una estimación del valor del crudo que las flotas eléctricas dejaron de consumir, no un cálculo del ahorro neto de los conductores ni de las cuentas públicas. Ember multiplica el petróleo desplazado cada mes por el precio medio mensual del barril Brent y suma los resultados entre marzo y agosto.
Su análisis cubre 56 países, que reúnen más del 90 % de las ventas mundiales de coches eléctricos y más del 80 % del mercado total; la estimación global se escala a partir de esos datos.
China concentra la mayor parte del crudo evitado
China representa unos 14.000 millones de dólares del total estimado. Los países de la Unión Europea suman otros 3.100 millones, con Alemania y Francia como principales contribuyentes. El resultado refleja el tamaño de las flotas eléctricas de esos mercados y cuánto petróleo habrían consumido los vehículos si siguieran dependiendo de motores de combustión.
Los eléctricos puros aportaron 16.500 millones de dólares del valor total. El resto corresponde a los híbridos enchufables, que también pueden recorrer parte de sus trayectos con electricidad, pero conservan un motor de combustión. La diferencia ayuda a entender por qué el cálculo de Ember atribuye la mayor parte del petróleo evitado a los vehículos de batería.
El informe también sitúa el cambio dentro de un mercado que sigue creciendo, aunque a ritmos distintos según la tecnología. En los ocho primeros meses de 2026, las ventas de coches eléctricos puros aumentaron un 11 % en todo el mundo frente al mismo periodo del año anterior. Las de híbridos enchufables, en cambio, bajaron un 12 %.

Quince países adelantaron a Estados Unidos en cuota de eléctricos puros
Ember señala que quince países, entre ellos Brasil e India, superaron por primera vez a Estados Unidos en cuota de ventas de coches totalmente eléctricos durante 2026. En los primeros ocho meses del año, los eléctricos puros representaron el 6 % de las ventas estadounidenses de vehículos ligeros. Cuarenta y nueve de los 56 países analizados ya registraban una cuota superior.
La comparación se refiere al porcentaje de eléctricos puros vendidos sobre el total de coches nuevos, no al número absoluto de unidades. Por tanto, que India o Brasil superen a Estados Unidos en cuota no significa que vendan más eléctricos en volumen. El avance coincide con un crecimiento de fabricantes y modelos eléctricos en esos mercados. China, por ejemplo, ya coloca nueve eléctricos puros entre sus diez coches más vendidos en agosto.

La brecha también se aprecia al excluir a China y Estados Unidos: las ventas de eléctricos puros en el resto de los mercados aumentaron alrededor de un 45 % entre enero y agosto, según Ember. El organismo atribuye parte de ese crecimiento a políticas de apoyo y a la búsqueda de alternativas ante el encarecimiento del combustible. En España, los datos de matriculaciones también permiten seguir qué eléctricos lideran las ventas en 2026.
El estudio no concluye que la electrificación haya eliminado la dependencia del petróleo ni que los países hayan recibido 20.000 millones de dólares en efectivo. Su cálculo mide el valor estimado del crudo desplazado por las flotas eléctricas durante seis meses. La cifra ofrece una medida del petróleo que esos vehículos dejaron de requerir mientras las rutas de suministro sufrían interrupciones.

