Europa tiene sobre la mesa otro pacto para mantener los coches de combustión después de 2035
La presión ejercida recientemente por parte de Alemania y Francia parece haber surtido efecto, porque los legisladores de la Unión Europea han llegado a un nuevo acuerdo que vuelve a debilitar, otra vez más, los objetivos de emisiones de CO2 para los coches.

La prohibición de los coches con motor de combustión en Europa para el 2035 va camino de convertirse en la historia interminable. Tras la propuesta de la Comisión de rebajar los objetivos de emisiones de CO2 para esa fecha, ahora los legisladores europeos vuelven a pactar un debilitamiento todavía mayor.
Todo esto después de que se anunciase recientemente el acercamiento de posturas entre Alemania y Francia, países con dos de las industrias más potentes en el panorama automovilístico. Esta es el nuevo acuerdo alcanzado que, ahora, debe pasar por el Parlamento y los gobiernos de la UE.

Europa vuelve a marear con los objetivos de emisiones
En realidad, como ya hemos explicado muchas veces, lo que en realidad acordó la Unión Europea de cara al 2035 era una reducción del cien por cien de las emisiones de CO2 de los vehículos respecto a los niveles del 2021. Algo que, de facto, significaba prohibir la venta de coches con motores térmicos.
Pero al igual que ha pasado con la gran mayoría de fabricantes, que pasaron de anunciar objetivos ambiciosos de pasarse a gamas completamente eléctricas incluso para antes, para el 2030, y han terminado reculando… Y al igual que muchos países, que defendían la postura original del 2035 y al final han visto que había de por medio demasiadas consideraciones económicas negativas…
Ahora es la UE la que vuelve a mover ficha. Ya en diciembre de 2025, la Comisión Europea planteó lo siguiente: reducir el objetivo de emisiones del 100 al 90 por ciento para el 2035, con el 10 por ciento restante pudiendo compensarse mediante el uso de acero bajo en carbono y combustibles alternativos (e-fuels y biocombustibles, básicamente).

Ni 100, ni 90 por ciento: los objetivos de CO2 bajan aún más
Pero ahora, según la agencia Reuters, los legisladores de la UE han acordado flexibilizar los objetivos aún más, reduciendo el objetivo al 87,5 por ciento, con un complemento del 7,5 procedente de la producción con acero bajo en carbono fabricado en la UE. Para las furgonetas, el porcentaje se establece en el 80 por ciento.
Respecto al anuncio de la Comisión, significa rebajar todavía más el porcentaje objetivo, aunque Alemania y Francia pedían incluso una rebaja sin necesidad de ningún tipo de compensación. Y en este caso, el pacto establecería que los vehículos con combustibles alternativos tendrían la misma consideración que los vehículos cero emisiones.
En lo que respecta al uso del acero europeo de bajas emisiones, la normativa le permitiría contabilizar el beneficio de producirlo emitiendo menos carbono para cumplir los objetivos de su flota de coches, con ese 7,5 por ciento como complemento.

Cambios importantes con los objetivos del 2030
El acuerdo alcanzado por los legisladores de la UE tiene un segundo impacto y más inmediato, el que tendrá lugar en 2030. La normativa europea establece que los turismos nuevos tendrán que cumplir con una reducción del 55 por ciento en las emisiones de CO2 medias de la flota de los fabricantes.
Eso no cambia para los turismos, pero sí para las furgonetas, que era del 50 por ciento en lo previsto inicialmente, se rebajó al 40 por ciento en la propuesta de la Comisión del año pasado, y finalmente se ha acordado establecer el umbral de reducción en el 35 por ciento. Es decir, un 15 por ciento menos de lo previsto inicialmente.
Eso sí, los fabricantes tendrán un as en la manga. Igual que sucedió el año pasado con la normativa CAFE, las marcas podrían calcular las emisiones medias durante el período 2029-2031. Es decir, en lugar de tener que cumplir los objetivos en un único año de forma estricta, tendrán más margen para compensar sus resultados entre tres ejercicios diferentes y basarse en el promedio de ese trienio.
La ambición climática se vuelve a debilitar en Europa
Esto no significa que se vayan a producir cambios inmediatos, ya que primero este acuerdo debe ser ratificado por los grupos implicados (el PPE, los socialdemócratas y Renew) para que luego el Parlamento Europeo pueda adoptar la postura definitiva junto a los estados miembros.
El acuerdo no menciona cambios respecto a los coches eléctricos pequeños y asequibles que persiguen los fabricantes. La UE propuso una nueva normativa M1E que, entre otras cosas, permitiría a los fabricantes a generar supercréditos que les ayudarán a cumplir los objetivos de emisiones. Esto todavía debe definirse formalmente.
Fuente: ReutersFotos: ChatGPT / UE

