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La experiencia en Alemania de trenes a 9 euros al mes: apenas baja el tráfico

La experiencia en Alemania de trenes a 9 euros al mes: apenas baja el tráfico
Tren en Offenbach (Alemania)7C0 (Flickr) CC BY
Javier Costas
Javier Costas6 min. lectura

España tendrá buena parte del transporte público aún más subvencionado que antes, ya que el usuario no paga el coste completo, y existen dudas de que vaya a ser realmente efectivo. Podemos fijarnos en la experiencia de Alemania con trenes ilimitados a 9 euros al mes.

Durante los últimos tres meses, en Alemania se ha establecido un modelo de transporte público de tarifa plana y multimodal, permitiendo el uso de trenes, tranvías y autobuses a un coste mensual de solo 9 euros para todo el país, excluyendo los trenes de alta velocidad.

Uno de los efectos de la medida es que se ha recuperado el volumen de viajeros que había antes de la pandemia de coronavirus, que por miedo a los contagios se redujo el uso del transporte colectivo. En ocasiones puntuales los trenes han ido a reventar de llenos y no han admitido ni ciclistas, y a veces ni más pasajeros.

El 35% de los usuarios ha hecho un mayor uso de tranvías y autobuses, y más significativo, un 22% empleó el transporte público por primera vez. Otra consecuencia del billete de 9 euros es que ha simplificado mucho el viaje en términos de tarifas y se evita el coste de los transbordos.

Fotografía: amdolu (Flickr) CC BY-NC

De esta forma, se demuestra que el transporte público se utiliza más cuanto más simplifica su uso, ya que muchas veces se hace incómodo el necesitar varias tarjetas, o tener que hacer pagos con metálico -y si tenemos cambio-, o el sistema tarifario resulta muy farragoso. También es sabido que cuanto más cómodo es su uso, más se utiliza.

También hay que tener en cuenta los efectos colaterales, y es que mucha gente ha utilizado más el transporte público para hacer viajes que de otra forma no habría hecho o no se los podía permitir. Además, había que aprovechar los precios más bajos de la Alemania moderna, el famoso «factor gorrón».

¿Les está mereciendo la pena? A efectos de tráfico muy poco, en Múnich el impacto ha sido de solo un 3% menos de congestión, y se ha reducido levemente en otras 23 ciudades -de un total de 26- de acuerdo a los datos ofrecidos por navegadores TomTom. De la carretera, lo que se dice sacar, saca pocos vehículos.

Fotografía: Attila Németh (Flickr) CC BY-NC

Esta subvención del transporte público está saliendo cara, más de 2.500 millones de euros, ya que con 9 euros al mes, aunque se hayan vendido 38 millones de abonos mensuales, no dan ni para empezar. Una cuenta rápida nos da 342 millones de euros, ocho veces menos de lo necesario.

Por otro lado, también se ha empleado dinero público en amortiguar la subida de precios de gasolina y gasóleo, por lo que no se ha terminado de desincentivar el uso del vehículo privado. El que ha seguido utilizándolo, lo ha tenido muy claro, no era una simple cuestión de dinero.

El programa de subvención no durará mucho más, debido al coste económico y político que supone ante un otoño e invierno repleto de sacrificios. El éxito de la medida ha sido contenido y su eficacia varía mucho en función de la ciudad. Por ejemplo, en Berlín y Brandenburgo funcionó realmente bien.

Los descuentos en España comienzan en septiembre, ¿pasará lo mismo?

Desde el 24 de agosto se puede empezar el proceso de reserva de los abonos subvencionados, dependiendo del tipo de servicio pueden llegar a la gratuidad total. A partir del 1 de septiembre entran en vigor, pero Renfe recomienda tenerlo todo hecho antes del 5 de septiembre ante el atasco humano que se puede generar en atención al cliente en las estaciones.

Para los abonos de Cercanías hay que abonar una fianza de 10 euros por núcleo, y 20 euros en Media Distancia. La fianza se recuperará al haber hecho un mínimo de 16 trayectos hasta el 31 de diciembre, lo cual no parece muy complicado. También quedan subvencionados abonos de transporte autonómicos y hay más descuentos en trenes de alta velocidad.

Siendo aún más barato que en Alemania, al menos en el caso de Cercanías, posiblemente ocurra lo mismo, que se haga un mayor uso del tren simplemente «porque es gratis» (aunque lo vamos a pagar con impuestos igualmente) y el beneficio en el ahorro de combustibles y tráfico queda bastante más dudoso. Además, el combustible sigue parcialmente subvencionado, 20 céntimos por litro, hasta fin de año. Lo que suceda seguramente no nos sorprenda.