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    Mi coche deja mancha en el suelo ¿qué puede ser?

    Algunas manchas bajo el coche son síntoma de avería.

    La única mancha normal bajo un coche es de agua clara y corresponde al normal funcionamiento del sistema de aire acondicionado. Las manchas de aceite, refrigerante, lubricante o combustible pueden estar indicándote una avería, problema o algún tipo de fuga.

    En condiciones normales, nuestro coche únicamente debería dejar una mancha en el suelo y es de agua, como producto de la condensación del sistema de aire acondicionado. Este tipo de mancha bajo el coche es normal, y no debería preocuparnos en absoluto. Sin embargo, si detectamos que debajo de nuestro vehículo hay algún otro tipo de mancha de líquido, que no es agua totalmente clara, entonces quizá sí deberíamos alarmarnos.

    Es recomendable asegurarse de qué líquido está derramando nuestro vehículo.

    Si tu coche deja mancha de líquido estando aparcado, puede ser una avería

    Si al coger el coche, habiendo estado aparcado, te encuentras una mancha de color negro de un líquido viscoso, muy espeso, es posible que esté perdiendo aceite. Se debe a una fuga y sí, es un síntoma casi inequívoco de algún tipo de avería. Lo mejor es que vayas al taller a que hagan las comprobaciones correspondientes, salvo que tengas los conocimientos suficientes.

    Si en su defecto, la mancha que deja el coche es de un color llamativo de tono amarillo, rojo, azul, verde o parecido, lo más probable es que la fuga sea de líquido refrigerante. De nuevo, se trata de una anomalía y deberías hacer una revisión específica del vehículo en busca de una posible avería. Este tipo de líquido desprende un olor intenso y dulzón, además de que el líquido es bastante viscoso.

    Hay otro tipo de manchas que puedes encontrarte bajo el coche y que, exactamente del mismo modo, pueden estar indicándote algún tipo de avería o de problema. Las manchas de gasolina o diésel -cualquier combustible, en definitiva- no deberían existir salvo en la gasolinera, donde quizá hayamos derramado carburante sin querer al repostar.

    Tampoco las de lubricante de la transmisión o del sistema de dirección, que serán bastante parecidas a las manchas de aceite. En definitiva, únicamente deberíamos estar tranquilos si vemos una mancha de agua clara bajo el vehículo que, como avanzábamos, corresponde al normal funcionamiento del sistema de aire acondicionado. Todas las demás son anómalas y nuestra recomendación es que las revise un especialista.