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    La subida de precios y la falta de stock abren la puerta al renting de coches de segunda mano

    La subida de precios y la falta de stock abren la puerta al renting de coches de segunda mano
    Ante la falta de coches nuevos y la incertidumbre el renting de coches usados gana popularidad
    Antonio Fernández
    Antonio Fernández5 min. lectura

    La escalada de precios que están sufriendo los coches nuevos, sumado a la crisis de stock en los concesionarios y la incertidumbre económica reinante, abren la puerta al renting de coches de segunda mano. Un mercado en auge que ofrece una vía de escape para los conductores que no ven una opción factible la compra tradicional o el renting de un coche nuevo.

    El sector del automóvil está afrontando numerosos desafíos en Europa. Unos desafíos que se trasladan directamente al consumidor en forma de problemas. Y es que son tiempos convulsos para comprar o cambiar de coche. La crisis de stock en los concesionarios sigue haciendo mella en las cifras de ventas de las marcas. Una escasez de coches nuevos provocada por el desabastecimiento global de microchips y semiconductores.

    Las últimas declaraciones realizadas por altos cargos de Volkswagen ponen de manifiesto que la crisis de los microchips no se solucionará a corto plazo. A esto debemos de sumar la escalada de precios no solo de automóviles nuevos, también se están encareciendo los coches de segunda mano. Y por si no fuera suficiente, está la incertidumbre generada por un panorama económico complicado. Inflación, encarecimiento de las materias primas y/o energía, etc… Con todas estas cuestiones debe lidiar una persona que necesite adquirir un vehículo o cambiar el que ya tiene.

    El renting de coches como vía de escape a los problemas de Europa

    En estos últimos años, especialmente desde el 2020 marcado por la pandemia del coronavirus, el renting se ha visto como una vía de escape para toda esta incertidumbre y problemas reinantes en el Viejo Continente. Sin embargo, las compañías de renting también se enfrentan a los problemas de stock y los largos plazos de entrega que están dando los fabricantes. Esto tiene una consecuencia directa. Y es la reducción de oferta disponible.

    También debemos tener presente que la fórmula del renting de coches nuevos no es una opción válida para todo el público. Entonces, ¿qué nos queda? Crisis de stock en los concesionarios, subida de precios… Es aquí donde entra en escena el incipiente mercado del renting de coches de segunda mano. La situación económica ha obligado a muchos conductores a decantarse por el modelo de «pago por uso» como solución para disponer de una forma de transporte cómoda y, sobre todo, accesible.

    El renting de coches de segunda mano se sitúa como una salida para aquellos ciudadanos que necesitan tener disponible un vehículo cuanto antes y no están dispuestos a afrontar los precios que se manejan en el mercado de coches nuevos. Ahora bien, no podemos obviar que los coches usados también se están encareciendo y, en muchos casos, directamente no se devalúan. Pero, a pesar de ello, el mercado de usados, desde el punto de vista del renting, sigue permitiendo acceder a un coche sin grandes desembolsos.

    Disponibilidad inmediata y precios contenidos son las principales ventajas del renting de coches de ocasión

    Los fabricantes de automóviles siguen trabajando a pleno rendimiento para solventar los enormes plazos de entrega que se están dando en determinados modelos y/o versiones. En algunos casos se supera la barrera del medio año. Algo insostenible para buena parte de la población. En este contexto muchos ciudadanos han sido directamente expulsados del mercado de coches nuevos al de usados.

    Volviendo a poner el punto de mira en el renting de coches de ocasión. En su mayor parte son vehículos con una media de entre 3 y 4 años de antigüedad que proceden de renting. Algunos de ellos pueden ser calificados como coches seminuevos. Y ante el miedo de un escenario económico catastrófico, el renting de estos vehículos usados se puede contratar desde aproximadamente 6 meses. Un contrato a corto plazo para evitar quedarnos atrapados con una cuota mensual elevada si nuestra situación financiera ha cambiado.

    En tiempos de crisis el mercado de coches usados es uno de los grandes beneficiados. No es descartable que el renting de coches de segunda mano sufra un importante impulso a corto y plazo si la industria del automóvil en Europa sigue lidiando con todos los problemas descritos a lo largo de este artículo.