Toyota dispara un 75,6% su beneficio trimestral gracias al yen... y a Trump
Toyota ganó 1,47 billones de yenes (8.100 millones de euros) entre abril y junio de 2026, un 75,6 % más que un año antes, gracias a la debilidad del yen y a la mejora en Norteamérica. La marca japonesa eleva su previsión anual y anuncia recompra de acciones.

Toyota ha presentado los resultados del primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027 (abril a junio de 2026) con una cifra que a primera vista sorprende: el beneficio neto se disparó un 75,6 % interanual, hasta 1,47 billones de yenes (8.100 millones de euros).
Como ya contamos, cuando la guerra de Oriente Medio le costó a Toyota 4.344 millones de euros en su ejercicio anterior, la compañía viene arrastrando desde hace meses una combinación de vientos en contra que ahora, al menos en el resultado final, se han visto compensados.
El dato, sin embargo, esconde matices que conviene separar bien. El beneficio operativo (la medida que refleja mejor el negocio puramente industrial) cayó un 8,8 % interanual, hasta 1,06 billones de yenes (5.844 millones de euros), encadenando así su quinto trimestre consecutivo de descensos. La diferencia entre ambas cifras la explica sobre todo el tipo de cambio.
El yen, la gran palanca del resultado
Toyota revisó su previsión de tipo de cambio de 150 a 160 yenes por dólar, un ajuste que por sí solo aporta cientos de miles de millones de yenes adicionales al resultado operativo previsto para todo el ejercicio.

A ello se suma la mejora de rentabilidad en Norteamérica, donde, pese a que las ventas apenas crecieron un 1 %, la combinación de revisiones de precio, el yen débil y una menor presión arancelaria (mérito de Trump) permitió a la región volver a aumentar sus beneficios operativos.
China sigue siendo la principal herida abierta
No todo compensa. Durante el trimestre, las ventas de Toyota y Lexus en China se desplomaron un 28 %, hasta 324.000 unidades, frente al empuje de los fabricantes locales de eléctricos (la misma amenaza que llevó a un ex CEO de Toyota a advertir a 484 proveedores de que la industria occidental lucha por su supervivencia).
A esto se suma el sobrecoste derivado de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha encarecido materias primas como el aluminio y los costes logísticos, un problema que ya está pasando factura a otros fabricantes como Aston Martin.

Más previsión y recompra de acciones
Con estos mimbres, Toyota elevó su previsión anual de beneficio operativo un 13 %, hasta 3,4 billones de yenes, y aumentó en 100.000 unidades su objetivo de ventas mundiales, hasta los 9,7 millones de vehículos.
La compañía también anunció un programa de recompra de acciones de hasta un billón de yenes (unos 6.300 millones de dólares), junto con la amortización de 200 millones de títulos, una decisión orientada a mejorar la rentabilidad para el accionista.
Toyota aprovechó además el informe para subrayar el peso creciente de sus híbridos: los vehículos electrificados ya representan el 55,3 % de las ventas mundiales del grupo, frente al 47,4 % de hace un año, una ventaja que las marcas chinas ya intentan recortar con híbridos propios de menos de 3 litros a los 100 km. Para sostenerla, Toyota fabricará entre 2027 y 2028 una nueva generación de baterías para híbridos con mejores prestaciones y menor coste.
