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    Toyota copia la jugada de Renault y remanufacturará coches usados para devolverlos al mercado

    Toyota copia la jugada de Renault y remanufacturará coches usados para devolverlos al mercado
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Los fabricantes están ampliando sus áreas de negocio tradicional e incorporando al mismo la movilidad. Siguiendo el ejemplo de Renault, Toyota apuesta por la remanufactura para que otros clientes puedan reestrenar el mismo coche tras haber pasado por fábrica de nuevo.

    Toyota tiene una rama de movilidad denominada Kinto, que entre otras cosas ofrece una modalidad de leasing en la que los clientes conducen coches de las marcas Toyota y Lexus, pero no los tienen en propiedad. Solo han de pagar la cuota mensual, echar combustible y pagar las multas, todo lo demás se incluye.

    En el Reino Unido estos contratos suelen ser de dos a tres años, tras los cuales se considera que el vehículo ha cumplido un «ciclo de vida». Lo habitual es que estos coches se introduzcan en el circuito de coches de ocasión a través de sus mismos concesionarios, en el equivalente a «Toyota Vehículos de Ocasión Certificados».

    ¿Y por qué no volver a ofrecer por Kinto One el mismo coche, tras dejarlo como nuevo? Es la idea que se ha aceptado para el mercado británico, donde se encuenta una fábrica de Toyota en Europa, TMMUK en Burnaston. Habrá una zona dedicada al reacondicionamiento de coches usados.

    Dentro de esta zona los coches se dejarán como nuevos, reemplazando todos los componentes que sean precisos, dejando la pintura y chapa en estado de revista, y limpieza exhaustiva. De esta forma se puede estirar la vida útil de los coches a un segundo y tercer ciclo, como si volviesen a ser nuevos.

    Agustín Martín, responsable de Toyota en el Reino Unido, dejó caer algunos detalles al medio decano Autocar: «Creo que estamos familiarizados con los ciclos habituales de dos a tres años que son tan populares en el Reino Unido, pero tenemos que ir más allá y decir 'vale, ¿qué pasa en el segundo y tercer ciclo?'».

    Pues tanto el segundo como el tercer cliente pagarán su cuota mensual a cambio de un coche prácticamente nuevo, no sabemos si harán algún descuento, pero como mínimo tendrán que avisar al cliente que nuevo nuevo no será, a menos que cambien hasta el motor y baterías -en el caso de los híbridos-.

    Gama Toyota Corolla 2021

    A partir del tercer ciclo Toyota tiene la intención de reciclar los vehículos, no colocarlos en el mercado de ocasión, aunque este detalle puede no ser definitivamente así. A fin de cuentas, la intención de la marca a través de Kinto es de mantener los coches operativos por lo menos 10 años, pero pasada esa fecha seguirían teniendo mucha vida por delante como usados.

    Hoy día los clientes de Toyota que acuden al servicio oficial para hacer el mantenimiento preventivo reciben hasta 10 años de garantía, luego el fabricante cree en esa vida útil por lo menos. La vida útil de un Toyota puede ser sustancialmente más larga de 10 años, y de esto sobran ejemplos -en otras marcas competidoras también, ojo-.

    El fabricante quiere ahorrar el impacto ambiental que supone fabricar nuevos vehículos, es menos costoso «remanufacturar» y reacondicionar los que ya se han fabricado. También se quiere minimizar el desperdicio. Si se acogen a esto último de forma estricta, no tiene sentido desguazar coches que funcionan bien aunque tengan 10 años.

    Hasta el Toyota bZ4x, totalmente eléctrico y próximo a venderse, tendrá garantizada la vida de sus baterías al 90% por 10 años

    Bienvenidas sean estas iniciativas de economía circular para sacar más rentabilidad a sus activos, aunque el mercado de coches usados es sabio en ese sentido, y la vida útil de los coches se suele exprimir a límites insospechados. La diferencia y el matiz están en el «como nuevo», literalmente.

    Un par de operarios bien entrenados pueden dejar un coche totalmente desmontado -no pieza a pieza, sino por módulos- y que quede en el chasis en una o dos jornadas de trabajo. Lo que se pueda aprovechar, se aprovecha, y lo que no, se reemplaza por componentes originales con mano de obra especializada en la marca y modelos en cuestión.

    Eso supone una buena garantía para el cliente. Tal vez Toyota se anime a hacer lo mismo en Francia y en República Checa, donde tiene también fábricas en Europa, aunque de momento solo tenemos constancia de que vaya a hacerse en el Reino Unido. La página web de Kinto en UK todavía no dice ni pío acerca de esta iniciativa.

    Fuente: Autocar