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Uber se apunta a la movilidad urbana eléctrica

El gigante tecnológico sigue dando pasos para acaparar el negocio de la movilidad en las grandes ciudades desde la base hasta la cima, desde los patinetes eléctricos hasta los medios aéreos. Entrar en otro segmento de movilidad supondrá mucho dinero, pero los inversores siguen con ganas de soltarlo.

Uber es un auténtico monstruo en proceso de crecimiento. A lo largo de nueve años, ha logrado inversiones por valor de 17.300 millones de dólares, de lo cuales se estima que se ha fundido 10.700, y dispone de una liquidez de 6.000 millones. Las cifras provienen de una fuente reservada de Uber citada por Bloomberg.

La compañía basada en San Francisco (California, EEUU) está planteándose acceder al mercado de la movilidad urbana de corta distancia. Ya está probando con patinetes eléctricos, y se estudia la posibilidad de entrar también en el negocio de las bicicletas eléctricas de alquiler.

Estas fórmulas permiten que para los trayectos cortos, algunos clientes opten por moverse en un vehículo más económico que conduzcan ellos mismos, sin necesidad de una licencia ni permiso, reservando por tanto los coches con conductor trayectos más largos y más lucrativos. El problema de esta estrategia es que hay que invertir mucho en vehículos.

En abril Uber se hizo con la compañía estadounidense de alquiler de bicicletas Jump por 200 millones de dólares. Presta servicio en ocho ciudades del país -incluyendo Nueva York- y pronto dará el salto a Europa empezando por Berlín. El salto a otras capitales europeas sería simple cuestión de tiempo.

Uber nunca ha dado beneficios, pero tiene una gran facilidad para conseguir financiación. Las claves son su tamaño y el tamaño al que crece. Uber está tocando muchos palos, entre ellos el negocio de los taxis aéreos que espera explotar en 2023, y está participando en un consorcio tecnológico en Japón con idéntico propósito.

Uber no es una empresa cotizada, toda su financiación es privada y parte de sus cifras son opacas o translúcidas

¿Puede afrontar Uber la inversión para meterse en el negocio de los patinetes y bicis eléctricos? Aparentemente no tiene problema, teniendo en cuenta que dispone de mucho capital para gastar todavía, los citados 6.000 millones de dólares. La inversión dependerá del número de ciudades que se pretendan cubrir y con cuántas unidades.

No sería lo mismo meterse en una ciudad "virgen" sin este tipo de servicios que una urbe con una oferta existente, como Madrid. Para que estos negocios sean rentables los vehículos no solamente han de estar, sino tener una alta rotación de usuarios, para que generen más dinero a lo largo del día.

Dara Khosrowshahi, consejero delegado (CEO) de Uber, ya ha explicado a los inversores que a corto plazo hay que afrontar pérdidas para lograr objetivos a largo plazo. En un lenguaje más llano, para hacer una tortilla es imprescindible romper huevos. En el ejercicio 2017 presentó unas pérdidas de 4.500 millones de dólares (un 61 % más que en 2016), pero eso no parece un enorme problema para Uber.

La compañía está valorada en unos 54.000 millones de dólares, un valor enorme para una empresa que no da beneficios. Los ingresos fueron de 7.400 millones de dólares, pero no son suficientes para afrontar todos los gastos que se siguen haciendo frente. Esa cifra casi iguala los ingresos de Google y Facebook juntos, o la mitad que eBay.

La compra de bicicletas y patinetes eléctricos aumentará el agujero de pérdidas de Uber, Khosrowshahi ya lo ha avisado, pero a largo plazo debería funcionar. Aumentaría la base de clientes, más gente usaría sus servicios y los conductores harían más caja. Obviamente a los chóferes se les saca más partido teniéndolos en movimiento que esperando clientes entre "carrera" corta y "carrera" corta.

Uber tiene dos formas básicas de meterse en el negocio de la movilidad urbana a corta distancia: puede meterse a competir con las empresas existentes o adquirir otra a golpe de talonario, ya con una base de clientes hecha y sin necesidad de hacer publicidad. Puede que vayan por ahí los tiros. Parte del trabajo ya está hecho, la aplicación Uber es de las más populares en móviles.

La empresa Lime fue uno de los puntos de partida, ya opera en más de 70 ciudades y explota una flota de patinetes y bicicletas de pedaleo asistido. Uber de momento no la ha absorbido por completo. Mientras tanto, la empresa Masabi, basada en Londres, está desarrollando la plataforma para integrar en Uber ese tipo de servicios. Previsiblemente, Lime acabará en el estómago de Uber, como Jump.

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