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    Una idea loca para Stellantis: recuperar Plymouth

    Una idea loca para Stellantis: recuperar Plymouth
    La gama Plymouth arrancó en 675 dólares de la época, menos de 12.000 dólares actuales
    Javier Costas
    Javier Costas7 min. lectura

    En junio de 1928, hace ya 94 años, Chrysler añadió a su gama el primer Plymouth como una línea de coches económicos. ¿Tendría sentido hacer algo así en la era de Stellantis? Vamos a plantearnos el hipotético regreso de Plymouth.

    Hoy día Stellantis es uno de los grupos automovilísticos que más marcas tiene. Solo en el mercado estadounidense tiena unas cuantas: Chrysler, Dodge, Jeep y RAM. Y tendría otras dos, de no haberse cerrado en su día. Tenemos que viajar en el tiempo hasta 1928.

    En aquel año, el magnate del automóvil Walter P. Chrysler hizo una auténtica carambola en aquel año. Compró la Dodge Brothers por 170 millones de dólares al banco Dillon, Read & Company (que tres años antes adquirió a las viudas de los Dodge por 146 mllones), y creó dos marcas, Plymouth y DeSoto. Al tercer año de existencia de Chrysler ya era un imperio multimarca.

    En aquel entonces el mercado generalista se lo estaban repartiendo fundamentalmente Ford y Chevrolet, que habían tenido una auténtica explosión de ventas con sus modelos económicos. Plymouth se posicionó en la parte más económica del mercado, como esas dos marcas, con un precio prácticamente similar (o más bajo, con los años) y con un gran valor añadido. Sí, el primer Plymouth fue un remarcado, concretamente de un Chrysler 52.

    Plymouth Neon

    A poco tiempo de que se cumpla el centenario de la Plymouth, supongamos que Stellantis decidiese retomar una de sus marcas y ponerla a trabajar. Una de las peculiaridades de Stellantis es que le sería más sencillo convencer al público de Norteamérica para que compre un Plymouth en vez de un Citroën, un Opel o un Peugeot.

    Recoremos, las marcas francesas tuvieron una breve aventura en Estados Unidos y Canadá, pero acabaron retirándose por no dar al consumidor lo que realmente quería, y de eso hace 30 años. En cuanto a Plymouth, es una marca extinta desde el 2001, pero es un nombre mucho más familiar, sobre todo para los consumidores de mediana y elevada edad. En cuanto a Opel, es que era de la competencia, de General Motors, y a EEUU nunca llegó (llegaron Opel remarcados como Pontiac, Buick...).

    Los más jóvenes no conocen Plymouth, porque seguramente la marca ya no existía cuando nacieron, así que podríamos suponer que Plymouth puede tener un pase para clientes de la generación millenial (nacidos en los 80 y 90) o más mayores. Si los de marketing se lo curran mucho por redes sociales y demás, se podría construir imagen de marca también entre quienes no la conocen.

    1970 Plymouth Superbird, el alter ego del 1969 Dodge Charger Daytona

    ¿Cómo posicionar Plymouth casi 100 años después de su aparición?

    Stellantis podría plantearse que fuese una marca económica, como en 1928, y que aprovechase todas las sinergias posibles de las marcas de mayor precio. Incluso puede tener sentido hacer algún refrito de Citroën pero con carácter americano, pero sin que sea un burdo remarcado. Ese hueco, existir, existe.

    Plymouth tiene un interesante legado también en muscle cars, aunque ese hueco se supone que quedará cubierto por Dodge, es más razonable que sea una marca de acceso

    Durante los años 60 los fabricantes americanos intentaron convencer al público de que podía comprar coches «más pequeños», siendo los primeros el Ford Falcon, el Valiant (después Plymouth Valiant) y el Chevrolet Corvair. Quien dice «más pequeños» dice como el 75% de tamaño de un gama media, y su gama media era un coche grande en Europa. Pueden volver a hacerlo, pero les costará trabajo.

    La clientela podría ser la típica que se compra un coche usado, por no poder permitirse uno nuevo, o que no necesita un coche grande. Sería la misma estrategia aplicada por la Dacia de Renault en Europa Occidental, un coche nuevo con precio de coche usado. Y en la época en la que estamos, pues tendría que ser eléctrico del todo, total, el desarrollo se iba a hacer igual. El coste marginal de hacer buenos coches económicos sería muy bajo.

    Tal vez un restyling adecuado del Citroën ë-C4 X, para casar más con los gustos americanos, podría tener sentido para gama económica

    No es una idea tan ridícula, los coreanos y los japoneses llevan décadas llevándose una clientela que los tres grandes (ahora son Ford, GM y Stellantis) han descuidado sistemáticamente, porque se han centrado en modelos más grandes, más potentes y de mayor precio. Con las enormes sinergias de Stellantis puede tener hasta sentido contable.

    Eso sí, tendrían que bajarse de la parra en cuanto a los márgenes comerciales, haciéndolos más bajos. Sí, tendrían que ganar dinero con los neo-Plymouth, pero sobre todo con un enfoque de hacer la marca asequible. No en vano llegó a ser la tercera marca más vendida de EEUU, y en solo seis años vendieron un millón de coches.

    En 1973, su mejor año, vendieron 973.000 unidades

    DaimlerChrysler no cuidó la Plymouth y acabó con una gama de coches remarcados, y lo poco que tenía suyo se remarcó como Dodge o Chrysler. La lección está aprendida. En el mercado europeo Stellantis tiene funcionando más marcas: Citroën, Opel, DS, Peugeot, Fiat, Alfa Romeo, Jeep, Vauxhall (solo Reino Unido), Abarth y hasta Lancia va a haber (dejamos a Maserati al margen). Que no sea un impedimento el número de marcas.