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    Ferrari 458 Italia. Alumno de Alonso y piloto de Ferrari por un día

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    Era lunes y me había levantado temprano para cumplir con mis obligaciones diarias. Cuando de repente, una llamada de un compañero periodista: “Alonso está en el Jarama...” Y ya no recuerdo si me dijo algo más porque solté el teléfono, cogí la cámara de fotos y salí disparado en dirección al circuito madrileño. Lo que no sabía era que pocos días antes del comienzo de la temporada 2012, Fernando Alonso nos daría “algo más” que una rueda de prensa con la presencia y organización del Banco Santander. Arrancamos.

    Toma de contacto

    Efectivamente, llego al circuito del Jarama, vestido de rojo Ferrari-Santander para la ocasión y la primera parada programada era la rueda de prensa oficial. Aún lejos de la pista.

    Prensa, radio y TV aguardamos la llegada del protagonista del dia, Fernado Alonso, que se hace esperar.

    Charlo con Antonio Lobato, sentado a mi lado, sobre su Porsche Cayman y el amor que profesa por el Audi R8 desde que tuvo la oportunidad de probarlo. Finalmente aparece Fernando bajo su gorra.

    Declaraciones, ronda de preguntas que Alonso responde con sinceridad y buen humor y, para terminar, la primera oportunidad de vivir una experiencia única: una vuelta al Jarama acompañando a Alonso en un Ferrari 458 Italia.

    Lo siento, nome tocó, pero sé por los 10 compañeros que lo pudieron disfrutar que Fernando se lució en cada giro. Desde luego, de la calle de boxes salió prácticamente en todas las ocasiones quemando rueda.

    Justo antes del espectáculo, Alonso cumple con sus dos obligaciones previas. La primera es dejar una vuelta rápida en el simulador (parecido al que tiene en casa y que cuesta más de 280.000 euros) para que los asistentes pudiéramos batirnos contra su marca. La segunda, explicarnos brevemente cómo es el Jarama y que “tengamos cuidado con la bajada de Bugatti”.

    Nuestro momento

    Pero mientras Fernando 'pasea' a los afortunados, al resto nos toca ir a clase. Concretamente, con los monitores de la escuela de conducción de Maranello (Ferrari Corse Clienti) que nos indican las nociones básicas para la conducción en circuito: trazadas, postura de conducción, manejo del volante y la caja de cambios, etcétera. Un auténtico lujo teórico que se completa con la parte práctica. Vuelta de demostración como copiloto de uno de los monitores.

    Para empezar, se nota que en Ferrari están muy acostumbrados a hacer este tipo de cosas para sus privilegiados clientes. Ya solo con oir la voz del monitor perfectamente, a través del sistema de intercomunicaciones del casco, sabes que esto es 'otro nivel'. Salimos a pista y una a una, el monitor nos va explicando entre el inglés y el italiano los secretos de cada una de las curvas del Jarama.

    En todas ellas encontramos conos que nos ayudan a tomar las referencias del frenada, trazada y aceleración. El ritmo es alto, impresiona, y el coche aulla por detrás de nuestra espalda, pero la sensación no llega a ser nunca de peligro.Personalmente creo que sería pecado sentir miedo y no placer cuando vas montado en un Ferrari de 578 CV, en manos de un profesional y dentro de un circuito sujeto a estrictas medidas de seguridad.

    “¡Andiamo!”

    De nuevo en boxes, cedo mi asiento a otro compañero y espero mi turno para la siguiente actividad: toca ponerse a los mandos del Ferrari 458 Italia. Mientras me toca, hago memoria. Hará como un año y medio que tuve la oportunidad de tener contacto con este mismo coche y en este mismo circuito y la verdad es que nunca olvidaré el bramido del V8 en el primer pisotón que le dio mi compañero de camino al circuito.

    Absolutamente increible escuchar como los cambios de marcha se sucedían a casi 9.000 rpm en milésimas de segundo. Una vez en la pista, la electrónica impide que te vuelvas loco pero también te permite firmar cruzadas de portada de revista (de esas en las que las ruedas traseras echan humo, con el coche completamente de costado y la llantaparece que gira en sentido inverso).

    Llega el momento de sentarse tras el volante y, de nuevo, ves cosas, a parte del cavallino que hay delante tuyo, que te recuerdan que esto es Ferrari. El monitor coge la tarjeta de memoria que llevo colgada en mi acrecitación y la coloca en la consola. Está conectada a una cámara de video para inmortalizar mis dos vueltas al circuito. Así no tendrán que andar clasificando ni mandando nada después, me llevaré puesto mi video para compartirlo con vosotros en esta misma prueba.

    No es una carrera

    Foto de recuerdo, asiento yvolantecolocados, “freno, primera y andiamo” me dice el monitor a través del auricular del casco. Salimos de boxes con la pista libre (hay otros tres coches iguales haciendo lo mismo de forma simultánea). Pero en nuestro caso, no hay problema de tráfico y disfrutamos de la pista con 'aire limpio' como se dice en la F1.

    El coche lleva ya más de una hora en pista y frenos y neumáticos están calientes así que se puede entrar a la acción desde la primera curva.

    Dados los puntos de frenada, trazada y aceleración que han puesto los monitores, así como a sus propias instrucciones, tampoco podemos ir al límite. Pero cuando mi acompañante ve que soy prudente y que tampoco soy nuevo, me anima a ir más rápido: “vamo, vamo...” me dice con su acento italiano cada vez que se acerca el cambio de marcha.

    Bugatti intimida

    Busco los vértices de las curvas y apuro el asfalto tanto como mis aptitudes me lo permiten. Impresiona acercarse a la bajada de Bugatti y ver que los conos ocupan tres cuartas partes de la pista obligándote a abrirte completamente a la derecha. El sitio para pasar es estrecho y hay que cerrarse a la izquierda inmediatamente después, pero si no lo hacemos así, es una curva en bajada y con contraperalte, acostumbrada a echar fuera de pista a todo aquel que no acate su 'Ley'.

    El resto de curvas no son tan exigentes si haces lo que te dicen los que saben de esto y afrontamos el paso por la recta de meta. Hay un instante en el dudo si apretar el acelerador a fondo, pero antes de que me decida ya lo estoy haciendo. Solo un par de marchas. El Italia se pone a 200 km/h y aflojo para tener tiempo y espacio de sobra para frenar. No hay que correr riesgos y así dura un poquito más la aventura.

    Segunda vuelta

    En la segunda vuelta me esfuerzo en mejorar mi técnica y aprovechar bien la oportunidad que estoy teniendo de conducir un Ferrari en un circuito con uno de los monitores de la casa. Voy concentrado, intento hacerlo bien, no ser el más rápido ni el que más derrape.

    Disfruto con la facilidad con la que se conduce el coche, lo directa que es la dirección, con su enorme empuje y el sonido del motor. Esto es un privilegio, lo sé.

    Comparado con otros coches de características similares que he tenido la oportunidad de probar, el Ferrari es más exigente con el conductor, pero en Maranello han transformado el legendario carácter de sus coches a base de electrónica. No les ha quedado más remedio. El 'manettino', y todo el complicado paquete de sistemas electrónicos que hay detrás de esa palanca del volante, hace todo el trabajo de transformar este coche de un coche 'tranquilo' de casi 600 CV a un demonio indomable casi fuera de control, a no ser que seas el tipo con gorra que ha estado antes que nosotros con el coche en la pista.

    Cuando se acerca el final de mi segunda vuelta, el monitor mi indica que baje el ritmo, él mismo toca la leva derecha y sube varias marchas como podéis ver en el video, para refrigerar los frenos y que el coche 'respire' antes de que pase el siguiente conductor.

    Llegamos a boxes, le doy las gracias al monitor y éste me devuelve mi tarjeta de memoria con el video de mi experiencia.

    Ha sido un verdadero placer y un privilegio poder tomar parte en esta apasionante jornada con el mejor piloto de F1 del momento y con los deportivos de calle del mejor equipo de la historia. Vuelvo a casa en un coche italiano y rojo, pero no, no es un Ferrari.

    Datos técnicos

    DimensionesLongitud: 4.527 mm
    Anchura: 1.937 mm
    Altura: 1.213 mm
    Distancia entre ejes: 2.650 mm
    Maletero: 230 l
    Depósito: 86 l
    Peso en vacío: 1.560 kg

    MotorTipo: Gasolina, atmosférico
    Cilindrada: 4.497 cm3
    Nº Cilindros: 8 en V
    Potencia máxima: 578 CV a 9.000 rpm
    Par máximo: 540 Nm a 6.000 rpm
    Consumo oficial combinado: 13,3 l/100km
    Emisiones CO2: 307 g/km
    Cambio: Secuencial-automático de 7 velocidades
    Transmisión: Propulsión trasera

    PrestacionesVelocidad máxima: 325 km/h
    Aceleración 0-100 km/h: 3,4 s

    En video

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