He alucinado con el BYD Atto 3 EVO porque su artillería tecnológica deja en evidencia a sus rivales
Pruebo el nuevo BYD Atto 3 EVO y te adelanto que su arquitectura de 800 V, una potencia que asusta y su abundante equipamiento ponen contra las cuerdas a rivales que cuestan el doble.

El BYD Atto 3 EVO acaba de aterrizar en los concesionarios españoles y ya he podido conocerlo a fondo en su presentación. La marca china ha inyectado toda su artillería tecnológica actual en el EVO y me ha dejado claras dos cosas: que este eléctrico mete presión a los fabricantes tradicionales y que lo de BYD con las actualizaciones es de locos.
Con respecto al Atto 3 presentado hace tres años, ¿este EVO es un restyling o una generación nueva? Ni lo uno ni lo otro. Un restyling normal suele ser el típico lavado de cara con retroques estéticos y algo más de equipamiento. Pero en BYD han roto los esquemas: aunque por fuera te parezca el mismo Atto 3 que ya conocías, debajo de su piel ha cambiado totalmente y es algo que no se suele ver a mitad de vida comercial.
No es ni medio normal que en una actualización te cambien la arquitectura completa a 800 V y la última evolución de la e-Platform 3.0 con arquitectura Cell-to-Body (CTB), lo que significa que la batería forma parte estructural del chasis. Técnicamente es un coche tan profundamente cambiado que llamarlo evolución se queda corto; es casi una nueva generación camuflada bajo una cara conocida.

Porque sí, a nivel estético, BYD sigue apostando por su lenguaje de diseño «Dragon Face». El frontal está presidido por una moldura plateada que une los faros LED y que, según los diseñadores, imita los bigotes de un dragón. Sin embargo, en esta actualización estética el pilar C ha perdido su peculiar acabado con escamas plateadas.
¿Se parece a un dragón? Bueno, si le echas muchísima imaginación, igual sí, pero lo importante es que se ve un SUV de líneas fluidas relativamente discreto. No es un diseño que rompa cuellos al pasar pero, en esta época que parece que todos los coches deben ser futuristas, tampoco es una estrafalaria nave espacial, algo que muchos usuarios de eléctricos agradecerán.

Las llantas de aleación de 18 pulgadas tienen un diseño cerrado para favorecer la aerodinámica y hay hasta seis colores a elegir para la carrocería. Las dimensiones se mantienen en la línea de lo razonable para un SUV del segmento C. Mide 4.455 mm de largo, 1.875 mm de ancho y 1.615 mm de alto, exactamente igual que antes.
Diseño conocido que esconde una revolución bajo el capó
Si por fuera la estética se mantiene muy fiel al original, por dentro los cambios son más evidentes pero tampoco son profundos. El interior está inspirado en el mundo del fitness y el gimnasio. Tienes rejillas de ventilación que parecen pesas, una consola central que recuerda a una cinta de correr y esas ya famosas cuerdas en las puertas que puedes tocar como si fueran una guitarra. Es curioso y simpático aunque no convencerá a todo el mundo.

La calidad de los materiales está a buen nivel, aunque hay puntos mejorables. En general todo lo que tocas suele ser cuero vegano de buen tacto pero algunos plásticos, como los de los aireadores o las manillas interiores de las puertas, son de plásticos correctos sin más porque no dan una sensación de enorme solidez.
En esta profunda renovación, BYD ha cambiado el diseño del volante por uno más bonito y ha trasladado la palanca de cambios a la columna de dirección, liberando espacio en la consola donde se ha ubicado un cargador inalámbrico de 50 W con refrigeración. Además, los asientos calefactados y ventilados son realmente cómodos y han añadido ajuste lumbar y reposacabezas ajustables, el sistema de sonido con 8 altavoces suena bastante bien y el volante está calefactado. Todo esto viene de serie.

La verdadera joya de la corona es la pantalla central de 15,6 pulgadas, que ahora viene con servicios de Google integrados. La calidad de imagen es excelente, funciona con mucha fluidez y disfruta de conectividad con Apple CarPlay y Android Auto. Todo se maneja desde esta pantalla y echo de menos algún botón físico para el climatizador, pero parece mucho pedir en los coches de hoy en día.
En el pasado critiqué la instrumentación, muy básica y de solo 5 pulgadas. En el BYD Atto 3 EVO ha crecido presentando un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas que, a diferencia del modelo anterior, permite visualizar el mapa de navegación. Cumple bien y además se puede complementar con un head-up display que se estrena para este modelo.
En las plazas traseras, el ATTO 3 EVO se beneficia de la plataforma eléctrica para ofrecer un suelo plano. No hay túnel de transmisión, lo que significa que el pasajero central no tiene que pelearse por buscar dónde poner los pies. Para quienes van atrás, el espacio para las rodillas es muy bueno y en altura no habrá problemas para quienes midan menos de 1,85 metros de estatura. Además, hay salidas de aire y los asientos traseros están calefactados en la versión tope de gama.

El maletero ofrece 490 litros de capacidad. Es una cifra muy respetable que sube hasta los 1.360 litros si abates los asientos traseros en proporción 40:60. No es el más grande del mercado, pero tiene formas muy aprovechables y un doble fondo que siempre resulta útil.
La gran novedad del EVO en este apartado es que ahora cuenta con un maletero delantero («frunk») de 101 litros. ¡Es enorme! Es más de lo que ofrecen sus rivales y se convierte en el sitio ideal para dejar los cables de carga, que siempre están sucios, o una maleta de cabina. Solo por este detalle, el coche ya gana muchos puntos en practicidad.
Al volante: de 0 a 100 en un suspiro
En la parte dinámica es donde el apellido EVO cobra todo el sentido porque BYD ha enseñado todo su músculo técnico. El coche, que utiliza la última evolución de la e-Platform 3.0, ha pasado de ser tracción delantera a ofrecer configuraciones de tracción trasera (Design) o total (Excellence).

La versión de acceso ha pasado de los 204 CV del modelo anterior a unos contundentes 313 CV con tracción trasera. Es el Atto 3 EVO Design con un único motor que corre mucho más de lo que necesitas. Acelera de 0 a 100 km/h en unos 5,5 segundos, lo que te permite realizar adelantamientos con una facilidad pasmosa.
Quien quiera adrenalina, el Atto 3 EVO Excellence con dos motores y 449 CV es una auténtica bestia. Solo necesita 3,9 segundos para llegar a los 100 km/h, una aceleración que te pega al asiento. Lo mejor es que no es una potencia indomable sino que se entrega de forma progresiva y además la tracción total da un plus de seguridad, especialmente en asfalto resbaladizo.

La nueva suspensión trasera de cinco brazos (antes cuatro) gestiona mucho mejor toda la potencia que el modelo anterior. El coche se siente más aplomado, con menos balanceo en las curvas y transmite confianza. La tecnología Cell-to-Body le da una rigidez torsional que se traduce en una conducción más precisa, los frenos tienen un buen tacto y la dirección transmite poco pero se puede ajustar en dureza.
En cualquiera de las dos versiones, el fabricante chino ha recurrido a la batería Blade de 74,8 kWh con química LFP que viene con arquitectura de 800 V. El SUV chino ha dejado obsoleta, de repente, a toda la competencia y de paso ha decidido que la carga ultrarrápida no es solo para los coches de lujo.

El mayor voltaje significa que puedes cargar en corriente continua a 220 kW, un salto gigantesco respecto al modelo anterior que solo llegaba a 88 kW. En el EVO, pasar del 10% al 80% de batería te lleva solo 25 minutos en un cargador ultrarrápido y hace que viajar sea mucho más sencillo. El cargador de a bordo, además, tiene tecnología V2L.
Ahora, este BYD puede llegar más lejos con cada carga: la autonomía homologada es de hasta 510 km en ciclo combinado para el Design y 470 km para el Excellence. El nuevo Atto 3 incluye bomba de calor de serie, vital para que la autonomía no se desplome cuando llega el invierno.
Pros, contras y precio del BYD Atto 3 EVO
Vayamos a la cartera. Si miramos el precio de tarifa sin descuentos, hablamos de unos 42.990 € para el acabado Design y 45.990 € para el Excellence. Con la oferta de lanzamiento, el descuento por financiación y la ayuda del Plan Auto+ se puede quedar un precio de partida de 29.455 € y 33.905 € respectivamente, aunque no todos los clientes podrán lograr esas condiciones.

La lista de rivales es muy amplia ya que el segmento de los SUV compactos eléctricos cada vez tiene más competencia. Leapmotor B10, Toyota C-HR+, OMODA 5 EV, Skoda Elroq, MG S5, Renault Scenic E-Tech, Mitsubishi Eclipse Cross EV o Peugeot E-3008 son algunos de sus oponentes, si bien frente a la mayoría de ellos el BYD es más potente y carga más rápido.
- Carga a 220 kW
- Prestaciones sensacionales
- Gran maletero delantero
- Exceso de minimalismo, sin apenas botones físicos
- Dirección algo artificial
- El diseño no gustará a todo el mundo
BYD ha sabido escuchar las críticas del Atto 3 y en esta evolución han aumentado la potencia de carga, han perfeccionado el comportamiento dinámico, han incluido un maletero delantero gigante y han mejorado el sistema multimedia. Es verdad que el diseño interior seguirá siendo demasiado extraño para algunos y la ausencia de botones físicos me sigue pareciendo un error ergonómico pero es un eléctrico muy competente y versátil.
¿Merece la pena el EVO? Después de pasar el día con él, mi veredicto es un sí. El Atto 3 EVO es la prueba de que BYD no solo sabe hacer baterías sino que ha aprendido a hacer coches que emocionan y que dan la talla en el día a día. Es un eléctrico de vanguardia que pone contra las cuerdas a los pesos pesados del segmento.

