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PruebaPeugeot RCZ, introducción (I)

Peugeot RCZ, introducción (I)12

Probamos una de las apuestas deportivas de Peugeot. Se trata del RCZ con el motor de partida de 1.6 litros y 155 caballos en gasolina. Tiene mucho carácter gracias a sus proporciones y sus opciones de personalización. En este capítulo introductorio os contamos brevemente el primer impacto que tenemos sobre el coche.

El Peugeot RCZ es un coche coupé, de 4 plazas distribuidas en una disposición 2+2 con motor delantero y tracción delantera cuyo precio parte según la página web desde 27.600 euros, asociado a una transmisión manual de 6 relaciones y un motor 1.6 THP de 155 CV en gasolina. Con el motor de partida se puede seleccionar una caja automática de 6 relaciones también cuyo precio es 1.900 euros más costoso. También hay un motor 1.6 THP de 200 CV que es casi 3.000 euros más caro y una variante diesel de 160 CV cuyo precio es igual que versión más potente de gasolina.

Hay una variante alejada de estas 4 primeras que se denomina RCZ R y se caracteriza, entre otras cosas por tener 270 CV en un bloque 1.6 THP (el más potente de la firma) con el que es capaz de acelerar en menos de 6 segundos de 0-100km/h. Nuestra unidad detiene sus prestaciones en una aceleración 0-100km/h en 8,0 segundos y una velocidad máxima de 217 km/h.

Inevitablemente cuando ves este Peugeot, el coche que nos viene a la mente es un Audi TT gracias a sus proporciones y silueta, aunque el Peugeot RCZ busca una gran personalización individualizada a través de un buen catálogo de opcionales donde predominan aquellos que modifican detalles estéticos, como el color de los arcos, la carcasa de los retrovisores o el color de las pinzas de frenado o la rejilla frontal.

Nuestra unidad vestía el color Azul Tuanake metalizado cuyo sobrecoste es de 550 euros y lo recomiendo por su elegancia y discreción. Otro extra muy llamativo son las enormes llantas SORTILEGE cuyo precio es de 650 euros y son de 19 pulgadas. El RCZ tenía equipados unos faros bi-xenón direccionales y la alternativa es el halógeno convencional. El interior del faro es oscuro y otorga un carácter enigmático al frontal del coche. En mi opinión, 950 euros de sobreprecio merecen la pena porque son todo un lujo.

Un punto a favor es que el sobrecoste de los opcionales no es excesivamente caro y optar por un RCZ con un equipamiento jugoso no te saldrá por un ojo de la cara. Poco a poco os iremos revelando cómo es este deportivo de la firma del león, cuya presencia es intrigante. ¿Será tan bueno como promete?

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