¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Subaru Outback 2.0D. La alternativa polivalente

    Subaru Outback 2.0D. La alternativa polivalente
    96
    Oscar Magro
    Oscar Magro

    El Subaru Outback es un modelo que consigue aunar en un solo vehículo la esencia de dos segmentos diferentes ya que cuenta con la amplitud y comodidad de un coche familiar derivado de un turismo pero también ofrece las capacidades fuera de asfalto de un todocamino. Esta unión es posible gracias a la carrocería station wagon de generosas dimensiones con la que cuenta el modelo japonés y a unas suspensiones sobreelevadas que complementan un eficaz sistema de tracción total.

    Su diseño es idéntico al del Legacy Station Wagon con las únicas diferencias de su mayor altura libre al suelo y las molduras negras situadas en la parte inferior de ambos paragolpes y los faldones laterales cuya utilidad es la de proteger la carrocería ante posibles golpes cuando circulamos por pistas.

    La gama Outback presenta tres motorizaciones, todas ellas con configuración bóxer. Las opciones de gasolina están formadas por el 2.5i de 167 CV y el 3.6R de 260 CV mientras que la mecánica diesel corresponde al 2.0D de 150 CV. Existen tres transmisiones diferentes, cuya elección viene ligada a la motorización escogida. Las posibilidades que ofrece Subaru son un cambio manual de seis velocidades disponible para los motores 2.5i y 2.0D, una transmisión automática variable continua Lineartronic que sólo puede asociarse al motor 2.5i y una transmisión automática de E-5AT de cinco relaciones que únicamente está disponible en el potente 3.6R.

    También son tres los niveles de acabado disponibles: el básico Premium, el intermedio Limited -por 2.000 euros más añadiendo el techo solar y los asientos de cuero- y el más completo Limited Plus -por 4.700 euros más que el primero al añadir el acceso sin llave y el navegador-. El rango de precios oscila desde los 33.740 euros del Outback 2.5i Premium con cambio manual hasta los 49.340 euros de Outback 3.6R Limited Plus.

    La unidad que hemos probado ha sido el Subaru Outback 2.0D Limited, probablemente la combinación más equilibrada de la gama. Asociado exclusivamente a un cambio manual de seis marchas, esta versión cuenta con un motor diesel de arquitectura bóxer que entrega 150 CV y destaca por su suavidad y bajos consumos. El acabado Limited constituye el punto medio de equipamiento e incluye elementos interesantes como la tapicería de cuero, el asiento del conductor con reglajes eléctricos, el freno de mano electrónico, las llantas de aleación de 17 pulgadas o el techo solar.

    Prueba

    Diseño exterior

    Subaru Outback 2.0D

    El Subaru Outback es un coche cuyo diseño exterior nos lleva a engaño. Sus volúmenes proporcionados y sin estridencias ocultan a primera vista que la carrocería está más alejada del suelo que un turismo familiar convencional. Presenta unas líneas modernas, elegantes y con un toque de deportividad. Esta última cualidad es acentuada gracias a la gran entrada de aire que domina el capó que no sólo tiene una función estética ya que es la encargada de suministrar aire fresco al intercooler. Este radiador que enfría el aire de admisión sólo se encuentra presente en las versiones diesel, motivo por el cual las variantes de gasolina carecen de esta entrada en su frontal.

    La parte inferior de la carrocería cuenta con unas protecciones de plástico negras que evitan posibles daños al circular por terrenos difíciles fuera del asfalto. Sin embargo, los pilotos que están situados en el parachoques trasero quedan demasiado expuestos y podrían golpearse con facilidad y dañarse.Con vistas de su uso en pistas, las llantas de aleación de 17 pulgadas montan unos neumáticos Yokohama Geolandar G95 de gran perfil, con medidas 225/60 R17. Los retrovisores exteriores son de un tamaño generoso, integran las luces intermitentes y pueden plegarse eléctricamente.

    Diseño interior

    Subaru Outback 2.0D

    La amplia superficie acristalada dota al habitáculo del Outback de una gran luminosidad, que además cuenta con un techo solar eléctrico -le vendría de fábula un techo panorámico pero no existe la opción de montarlo-. Al acceder a su interior la primera impresión es muy buena y se percibe una sensación de calidad. La consola central, el túnel de transmisión y los radios del volante lucen un aspecto metálico atractivo a la vista pero no tan agradable al tacto.

    La ergonomía de todos los controles es muy buena, salvo por el mando que cambia la información del display situado en la parte alta del salpicadero. Éste se encuentra en el cuadro de mandos, en una zona que nos obliga a despegar la espalda del asiento y forzar nuestra posición para manipularlo. La consola central cuenta con pocos botones y alberga el equipo de sonido -con seis altavoces, bluetooth manos libres y conexión para iPod y un reproductor externo de archivos mp3-, un compartimento con tapa,el climatizador bizona y un hueco donde se sitúa una conexión de 12V. En la parte superior hay una pantalla multifunción que muestra la temperatura exterior, el consumo promedio e instantáneo de combustible, la distancia de conducción con el combustible restante y la hora.

    El volante de tres radios goza de un diámetro y grosor óptimos e incluye los mandos de manejo de la radio, el sistema manos libres y el control de velocidad. La forma y tamaño de todos ellos es excelente y su manejo resulta sencillo y muy intuitivo. El cuadro de instrumentos está retroiluminado, ofrece una buena visibilidad aunque reciba luz del sol directa y muestra una moderna combinación de colores azul y blanco. Está dominado por las esferas del velocímetro y el tacómetro y encima de ambas hay una pantalla que informa de la marcha engranada además de contener el odómetro total y parcial.

    Con respecto a la anterior generación se ha perdido el termómetro del agua -ahora sólo hay un testigo que se apaga cuando el motor alcanza la temperatura óptima de funcionamiento- en favor de un económetro analógico que señala el consumo instantáneo. Un cambio discutible, sobre todo si tenemos en cuenta que en el display central nos podemos informar también del consumo instantáneo.

    Ésta no es la única información que aparece duplicada innecesariamente. Cuando una puerta del vehículo está abierta se enciende el correspondiente testigo en el cuadro de instrumentos pero, un poco más arriba, también hay otro testigo muy similar que especifica qué puerta es la que se encuentra abierta -con este segundo testigo el primero carece de utilidad-. Algo parecido sucede cuando alguno de los ocupantes de las plazas delanteras no se abrocha el cinturón de seguridad. Si se trata del conductor se muestra el testigo correspondiente en el cuadro mientras que si la imprudencia la comete el acompañante se ilumina otro testigo idéntico -acompañado de un "2"- en el display central (imagen de ambos testigos). Quizá hubiera sido más razonable unificar ambas indicaciones en una sola.

    Habitabilidad

    Subaru Outback 2.0D

    Sin duda, la habitabilidad es uno de los puntos fuertes del Subaru Outback. Tanto en los asientos delanteros como en los traseros el espacio en todas las cotas es sobresaliente. Los asientos delanteros son muy confortables, están calefactados y sólo pecan de tener una banqueta algo corta. Es fácil encontrar una postura cómoda al volante ya que el asiento del conductor tiene reglajes eléctricos con la posibilidad de memorizar dos posiciones mientras que el volante es ajustable en profundidad y altura. A la izquierda del volante está el mando del freno de mano electrónico que se libera manualmente tirando de la palanca o bien automáticamente pisando el pedal del acelerador siempre y cuando todas las puertas del vehículo estén cerradas y el cinturón de seguridad del conductor esté abrochado.

    Las plazas traseras son auténticos sillones donde tres adultos pueden encontrar acomodo sin dificultad. Incluso la inclinación del respaldo, dividido en dos partes, puede regularse. Como es habitual en la mayoría de los modelos, la plaza central trasera es la menos confortable debido al ancho túnel de transmisión y a la firmeza del respaldo, que contiene un apoyabrazos con dos portalatas. El cinturón de seguridad central trasero se encuentra almacenado en una cavidad del techo, que tiene una ranura imantada para sujetar la lengüeta metálica del conector impidiendo que ésta se mueva.

    Las plazas laterales traseras cuentan con el sistema de anclaje Isofix para fijar sillas infantiles. Los puntos de anclaje específicos se encuentran entre la banqueta y el respaldo de los asientos y se accede a ellos retirando una correa sujeta con velcro. Quitando esta tira queda al descubierto un tosco agujero -impropio de un coche de esta categoría- por donde se introducen los brazos de sujección en la silla. Además del sistema Isofix, el Outback también cuenta con anclajes para sillas con sistema "Top Tether", donde una correa unida a la silla infantil por la parte superior se ancla en un soporte específico del vehículo.

    El Outback dispone de varios huecos para dejar objetos repartidos por todo el habitáculo. La guantera tiene una buena capacidad, está iluminada pero carece de cerradura con llave. Debajo del equipo de sonido hay un hueco con tapa y base antideslizante, en el techo contamos con un portagafas y delante de la palanca del cambio hay un pequeño espacio que cuenta con una conexión de 12V. A continuación de la palanca, ya sobre el túnel de transmisión, hay dos portalatas con tapa y luego un cómodo reposabrazos que se puede levantar mostrando en su interior una bandeja y debajo de ésta un compartimento de buen tamaño que incluye otra toma de 12V y una conexión auxiliar. Los respaldos de los asientos delanteros tienen una red para sujetar revistas y papeles mientras que las puertas también disponen de bolsillos con portabotellas, aunque en ninguno de ellos cabe una botella de 1,5 litros.

    El maletero destaca por su gran capacidad, 526 litros. La superficie de carga es plana y de formas regulares por lo que el espacio es muy aprovechable y además introducir objetos voluminosos resulta relativamente sencillo pues cuenta con una gran boca de carga. El portón es pesado y requiere de cierta fuerza para poder cerrarlo -no existe la opción de montar un sistema de apertura y cierre motorizado-. Junto a la estructura de las suspensiones hay dos huecos y uno de ellos está habilitado con correas para sujetar los objetos que coloquemos ahí. También existen cuatro argollas metálicas en cada esquina del piso que permiten fijar elementos como cuerdas o una red de carga, un accesorio altamente recomendable ya que la base del maletero no ofrece adherencia alguna y la carga se desplaza libremente por el interior del maletero cuando el coche está en movimiento.

    Cerca de la base del tercer cristal lateral encontramos dos pequeños ganchos de plástico extraíbles que pueden utilizarse para colgar bolsas -no dan la impresión de ser muy resistentes- y, justo al lado, unos útiles tiradores para abatir con facilidad el respaldo de los asientos traseros, divididos en una proporción 60/40. Para aprovechar mejor el espacio puede retirarse la cubierta enrollable que tiene como función cubrir los objetos colocados en el área de equipajes, evitando que estos queden expuestos a los rayos directos del sol y a las miradas ajenas. Así, con los respaldos traseros abatidos, el espacio de carga es inmenso y la superficie queda casi plana. Debajo del piso hay un espacio de almacenamiento ya que no disponemos de rueda de repuesto sino de un kit reparapinchazos.

    Diesel Bóxer & Symmetrical AWD

    Subaru Outback 2.0D

    El motor bóxer y el sistema de tracción total son dos de las señas de identidad de los modelos de Subaru. Empezando por el primero, se trata de un propulsor turbodiésel de cuatro cilindros, inyección common-rail, turbo de geometría variable, DOHC 16 válvulas y filtro de partículas DPF que entrega 150 CV a 3.600 rpm y 350 Nm de par máximo de forma constante en un régimen de 1.800 a 2.400 rpm. La configuración de los cilindros horizontalmente opuestos tiene un efecto directo en el confort de marcha ya que, al contrario que los motores con cilindros montados en línea o en V, por su diseño está equilibrado de forma natural -los movimientos opuestos de los pistones se contrarrestan entre sí- reduciendo así de forma notable sus vibraciones.

    El motor no se apoya directamente en el chasis sino en una cuna de alta rigidez. Este subchasis, donde también está montada la suspensión delantera, es una estructura que aísla el habitáculo de los efectos producidos por las pocas vibraciones del propulsor, siendo prácticamente imperceptibles. El motor está acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades que envía su fuerza al sistema de tracción a las cuatro ruedas con diferencial viscoso central de deslizamiento limitado. En condiciones normales, el diferencial central distribuye el par a partes iguales entre las ruedas delanteras y las traseras pero si se pierde tracción el sistema trabaja de modo que se redistribuye automáticamente la fuerza necesaria al eje con más agarre. Esta configuración de motor bóxer en disposición longitudinal por delante del eje delantero y tracción total permanente es denominada por Subaru como "simétrica". Con respecto a la anterior generación, el Outback ha perdido la posibilidad de montar una caja reductora.

    Conducción

    Subaru Outback 2.0D

    Antes de probarlo cabía la duda de si 150 CV serían bastantes para mover con suficiencia un coche de 4,8 metros de longitud. A su favor nos encontramos con sus 1.571 kilos de peso, una cifra razonable para el gran tamaño del vehículo, algo que juega una baza importante para que podamos decir que no le sobra ningún caballo pero tampoco echamos de menos más potencia. El propulsor responde muy bien en cualquier circunstancia siempre y cuando mantengamos el régimen por encima de 1.800 rpm y sus prestaciones oficiales, que sitúan su capacidad de aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 10 segundos y una velocidad punta próxima a la barrera de los 200 km/h, avalan esta impresión.

    En marcha, los ocupantes gozan de un confort excelente. No hay vibraciones y el ruido del motor apenas se deja sentir. El mérito de esa baja sonoridad no es del propulsor -que desde fuera del coche suena a diesel puro y duro- sino a una excelente insonorización del habitáculo. Al volante destaca la dirección eléctrica muy asistida que permitirle realizar maniobras sin esfuerzo en ciudad pero que resulta menos agradable al circular a altas velocidades. En condiciones de viento lateral fuerte hay que corregir la dirección continuamente y transmite cierta inseguridad por lo que habría sido más adecuado configurar su asistencia ligeramente más dura. Curiosamente, aunque todo está enfocado hacia el agrado de conducción y la suavidad, la caja de cambios no pone de su parte y solicita que los cambios se hagan con cierta decisión. No es un defecto como tal porque la palanca es cómoda de manejar pero se agradecería más suavidad para completar esa sensación de confort absoluto.

    En un entorno urbano, su mayor altura con respecto al suelo que la del resto de turismos y los grandes retrovisores exteriores nos permiten controlar el entorno y desenvolvernos con cierta seguridad. A la hora de aparcar se pone a prueba nuestra pericia ya que no tiene un asistente de aparcamiento -ni como opción aunque los modelos con navegador sí disponen de cámara trasera-, algo imprescindible en un coche de esta envergadura.

    Si en algo ha mejorado la actual generación del Outback a la anterior es en su capacidad para rodar por autopista y autovía. Las suspensiones filtran las irregularidades del asfalto perfectamente y la comodidad de los ocupantes es absoluta. Cuenta con un control de crucero para mantener constante la velocidad del vehículo sin mantener el pie sobre el pedal del acelerador y que se puede activar cuando la velocidad es de 40 km/h o superior. La pantalla del cuadro de mandos tiene un indicador de cambio de marcha, una flechita que aparece junto al número que indica la marcha insertada actualmente, y que tiene como función señalar cuándo pasar a una marcha superior para conseguir una conducción eficiente. Aunque no sigamos las recomendaciones de este indicador al pie de la letra, la sexta marcha es larga y nos permite viajar rápido sin necesidad de subir el motor de vueltas por lo que resulta fácil bajar de los 6 l/100km y la autonomía superará los 1.000 kilómetros con un solo depósito de combustible. Si salimos poco de la ciudad, los consumos rondarán los 7,5 l/100km.

    En campo, el Outback también se mueve con soltura. No se puede esperar que sortee grandes dificultades como los todoterrenos "auténticos" pero sí que es capaz de pasar donde ningún turismo con una altura convencional lo lograría e incluso dejaría atrás a más de un todocamino. La falta de reductora se compensa en parte con una primera marcha más corta y los 200 mm de distancia mínima al suelo de la carrocería le permiten superar desniveles e irregularidades sin problemas, todo con un buen nivel de confort gracias al buen trabajo de la suspensión autonivelante y a la efectiva tracción total. Incluso sin salir del asfalto, el buen hacer del sistema AWD es el responsable de circular con seguridad y aplomo por vías mojadas o nevadas. Dispone de un asistente de ayuda al arranque en rampa que mantiene el coche frenado si la pendiente es superior al 5%.

    En resumen

    El Subaru Outback carece de defectos importantes y sólo precisa de limar pequeños detalles que lo convertirían en un producto redondo. Los puntos fuertes son su extraordinaria habitabilidad y la comodidad que proporciona a sus ocupantes en todo tipo de vías, con el plus de poder aventurarnos por pistas y caminos no asfaltados sin riesgo de vernos en apuros. Esa polivalencia le convierte en un candidato a tener en cuenta por un público muy variado ya que supone una excelente alternativa tanto para aquellos que buscan un coche con carrocería familiar como para los que quieren un SUV.

    Datos y Equipamiento

    ESPECIFICACIONESdel Subaru Outback 2.0D:

    MOTOR Y CHASIS
    Tipo: Turbodiesel common rail, 4 cilindros bóxer, DOHC 16 válvulas
    Cilindrada: 1.998 cc
    Diámetro / carrera: 86 x 86 mm
    Relación de compresión: 16,3:1
    Capacidad del depósito de combustible: 65 litros
    Dirección: Dirección con asistencia eléctrica
    Suspensión delantera / trasera: McPherson / Doble horquilla (independiente en las cuatro ruedas)
    Frenos (delantero / trasero): Discos ventilados / Discos
    Neumáticos: 225/60 R17, 17x7" J

    TRANSMISIÓN (relación de marchas)
    1ª: 3,454
    2ª: 1,750
    3ª: 1,062
    4ª: 0,785
    5ª: 0,634
    6ª: 0,557
    Marcha atrás: 3,636
    Relación de multiplicación final: 4,444

    RENDIMIENTO
    Potencia máxima (DIN): 110 kW (150 CV) / 3.600 rpm
    Par máximo (DIN): 350 Nm / 1.800 - 2.400 rpm
    Velocidad máxima: 195 km/h
    Aceleración 0-100 km/h: 9,7 segundos
    Consumo de combustible (urbano / extraurbano / mixto): 7,7 / 5,6 / 6,4 l/100km
    Emisiones de CO2 (urbano / extraurbano / mixto): 201 / 147 / 167 g/km

    DIMENSIONES
    Longitud: 4.775 mm
    Anchura: 1.820 mm
    Altura: 1.605 mm
    Batalla: 2.745 mm
    Distancia mínima al suelo: 200 mm
    Peso en vacío: 1.571 kg
    Capacidad de remolque: 2.120 kg

    NIVELES DE EQUIPAMIENTO del Subaru Outback:


    VERSIONES PREMIUM
    Luces automáticas
    Faros de xenón con lavafaros
    Faros antiniebla delanteros y traseros
    Retrovisores exteriores plegables eléctricamente
    Limpiaparabrisas con sistema detector de lluvia
    Llantas de 17"
    Raíles de techo integrados
    Volante de cuero
    Asientos delanteros calefactados
    Asientos traseros reclinables 60/40
    Freno de mano electrónico
    Climatizador bizona con filtro antipolvo
    Sistema de sonido Premium con cargador de 6 CD
    Sistema bluetooth
    Volante regulable en altura y profundidad
    Control de estabilidad (CDV) y tracción
    Control de velocidad
    Ayuda de arranque en pendiente
    Airbags frontales, de cortina delanteros y traseros y laterales delanteros
    Anclajes Isofix
    Sistema antirrobo con inmovilizador
    Kit de reparación de pinchazos

    VERSIONES LIMITED
    Techo solar eléctrico
    Tapicería de cuero
    Sistema de ventilación trasero (sólo para versiones de gasolina con tapicería de cuero)

    VERSIONES LIMITED PLUS
    Llave inteligente (con memoria de dos posiciones del asiento del conductor)
    Sistema de acceso sin llave y arranque por botón
    Sistema de navegación DVD
    Cámara de visión trasera
    Entrada auxiliar de audio y video en consola central
    Sistema SI-Drive -Subaru Intelligent Drive- (sólo para versión 3.6R)

    Rivales

    El Subaru Outback 2.0D Limited de 150 CV está a la venta por un precio de partida de 37.240 euros. Sus principales rivales son:

    - Audi A4 Allroad Quattro 2.0 TDI DPF 143 CV. Por concepto, potencia y tamaño es el rival más directo del Outback. Tienen un tamaño, consumos y prestaciones muy similares, aunque el maletero del modelo alemán es de menor capacidad, 490 litros frente a los 526 del Outback. La capacidad del Allroad de circular fuera de pista es algo más reducida que la del coche japonés y prueba de ello es su altura al suelo 20 mm más baja. La balanza se decanta definitivamente cuando nos fijamos en el precio ya que, de partida, el Audi tiene un valor superior -39.980 euros- pese a incluir menos equipamiento. Sumando las opciones extras, la diferencia de precio entre uno y otro es considerable.

    - Skoda Scout 2.0 TDI CR 140 CV 4x4. El modelo checo tiene unas dimensiones más reducidas que el Outback y eso provoca que su habilitabilidad interior sea también menor. Sin embargo, el maletero es mucho más grande que el del japonés ofreciendo unos impresionantes 580 litros de capacidad. Los consumos del Scout son ligeramente más bajos que los del Outback gracias en parte a una sexta velocidad muy larga que le permite llanear a un régimen de giro del motor muy contenido. Su mayor ventaja es el precio, 29.100 euros, aunque habría que sumar algunos extras para igualar los equipamientos de ambos modelos.

    - Saab 9-3X 1.9 TTiD 180 CV Griffin Edition. Es una opción más prestacional que el Outback gracias a su motor con 30 CV más. Sus dimensiones son más contenidas lo que repercute en un menor espacio interior para sus ocupantes y un maletero 107 litros más pequeño. El consumo es claramente inferior al del motor bóxer de Subaru pero su gran hándicap lo encontramos en su capacidad para circular fuera del asfalto ya con esta motorización sólo está disponible con tracción delantera. Su precio es de 39.000 euros, casi 2.000 más que el Outback.

    Subaru Outback 2.0D. La alternativa polivalente