Mazda no tiene prisa con el futuro MX-5 y su decisión sorprende en plena era eléctrica
Ya debería haber llegado al mercado, pero va con retraso para largo. Las declaraciones de un alto de mando de la marca de Hiroshima en Europa arrojan algo de luz sobre la nueva generación del Mazda MX-5 y no van a gustar a los que lo esperan.

Hace mucho que nos quedó clara una cosa: en Hiroshima no tienen prisa alguna en presentar una nueva generación del que es su modelo más icónico y respetado en todo el mundo. Las primeras mulas de una nueva entrega del Mazda MX-5 aparecieron hace casi cuatro años por Nürburgring, y se las tragó la tierra. Sabemos que el desarrollo de un nuevo modelo se lleva entre año y medio y dos años, pero lo de Mazda supera lo normal.
Ya hay quien empieza a dudar de que aquella mula no fuese de la nueva generación. Debería de haber llegado en 2024, en 2025 a lo sumo, pero ya sabemos que no va a llegar ni a corto ni medio plazo. Las declaraciones de dos de los más altos responsables de Mazda en Europa lo han dejado más que claro. Mientras que el jefe de diseño ha confirmado la existencia de un prototipo del MX-5 NE -el actual se conoce internamente como «ND» y así se llama la nueva entrega- y que los japoneses están estudiando ofrecer diferentes formas de propulsión, los dos dirigentes coinciden en que el actual MX-5 se encuentra en pleno apogeo.

Un nuevo Mazda MX-5 no es una prioridad por el momento
Eso es motivo suficiente para estirar la vida comercial de una generación del mítico roadster que no necesita ser sustituido a los ojos de Mazda. Sin embargo, todas las informaciones que han girado en torno al futuro del Mazda MX-5 están demostrándose no ser tan ciertas como algunos apuntaban. A día de hoy, no hay nada confirmado acerca de que el icónico roadster se convierta en un eléctrico, ni se haya concretado ya la configuración mecánica.
Jo Stenuit es el responsable de diseño, y el que ha señalado que «El sistema de propulsión del coche no es definitivo. Personalmente, me encanta un motor de gasolina, pero también me imagino conduciendo por el bosque con un MX-5 sin ningún ruido de motor al conducir con la capota bajada. El MX-5 destaca sobre todo por su diversión, ligereza y asequibilidad. Si falta alguno de esos tres aspectos, no es un MX-5. Otras marcas ya han intentado fabricar un roadster eléctrico, pero esa es otra historia. Aspectos como la diversión, la ligereza y la asequibilidad también dependen en gran medida del sistema de propulsión».
El mismo ha explicado que «La generación ND ya tiene doce años y sigue siendo un coche perfecto. Cómo mejorarla es difícil. En 2024, realizamos un proyecto en el que exploramos las posibilidades del MX-5 NE. Aún no hay nada definitivo, pero estoy seguro de que el coche se lanzará y contará con algún tipo de asistencia eléctrica. La opción híbrida suave será la menos viable. Como dije, el MX-5 es el alma de la compañía y, en Hiroshima están un poco locos, así que seguro que saldrá algo interesante. Pero eso llevará algunos años más».

El futuro Mazda MX-5 no será ni eléctrico, ni híbrido, nada que aumente el peso
El otro gran hombre en Mazda Europa es Christian Schultze, Director de Investigación y Operaciones, y quien controla los nuevos modelos. El mismo que ya ha avisado de que el nuevo Mazda MX-5 no será eléctrico, debido al enorme peso de la batería, el que deja la puerta abierta a los extensores de energía pero que advierte de que será cosa de la legislación. Eso sí, Schultze admite que una solución electrificada se ofrecerá para rebajar las emisiones, aunque apuesta mucho más por los combustibles sintéticos.
Un campo donde los japoneses están trabajando duramente, y del que dice que «es una solución lógica para un modelo como el MX-5, que prioriza la construcción ligera, el equilibrio y la pureza mecánica. En el momento en que se opta por un vehículo totalmente eléctrico, se modifica radicalmente la arquitectura del coche. Esto implica proporciones, peso y equilibrio diferentes. Con el combustible sintético, se conserva la esencia del coche».
Para Mazda, el actual MX-5 cumple sobradamente, por lo que el objetivo del fabricante es mejorarlo todavía más. Una nueva entrega no es importante, por ahora
El motor 2.5 de Mazda no estará en el MX-5, la Euro 7 no es un problema
Este echa balones fuera cuando el medio neerlandés le pregunta por la posibilidad de montar el motor de cuatro cilindros y 2.5 litros, uno de los más eficientes en el mundo. Lo encuentra atractivo, retrae la memoria a los tiempos en el que los ingenieros de la marca construyeron un MX-5 con un un motor V6 de 2.5 litros, que nunca llegó a ver la luz, pero que se salía por el capó.
El directivo admite que podría ser un opción atractiva, pero que se trata de un bloque muy pesado y que compromete tanto el equilibrio de pesos como la respuesta de la dirección. Elementos que hacen al MX-5 tan especial, pero ya de antemano descarta que este motor sea la solución a la norma Euro 7, apuntando que «intervendremos de alguna forma pero dudo la solución sea automáticamente un motor más grande».
De hecho, confirma que la intención es mantener los motores actuales de 1.5 y 2.0 litros, realizando ajustes técnicos en la combustión, postratamiento de los gases de escape y la eficiencia. La guinda también se la ha reservado para el final. Preguntado si la tecnología híbrida es el siguiente paso lógico en el MX-5, la respuesta también es negativa, justificándose en el que ésta se usa únicamente para obtener más potencia, pero no se ajusta automáticamente a la filosofía del MX-5, la de experimentar el placer de conducir, lo cual puede hacerse con un motor pequeño.

