El BMW X5 se presentó en sociedad en el año 1999. Hace aproximadamente dos décadas y media BMW sorprendió al mundo al adentrarse en el competido mercado de los vehículos tipo SUV. El popular fabricante de automóviles premium presentaba en sociedad su primer todocamino. El X5 es el primer SUV de BMW. Un modelo que la propia compañía describe como SAV (Sports Activity Vehicle).
En un corto espacio de tiempo el X5 se convirtió en un pilar central sobre el que se sustenta buena parte de las ventas de BMW en los principales mercados automovilísticos. Es un verdadero superventas. Un modelo del que se han comercializado cientos de miles de unidades alrededor del mundo y del que se han desarrollado cuatro generaciones y numerosas actualizaciones.
La puesta de largo del X5 marcó la creación de la, por aquel entonces, incipiente familia X de BMW. Una línea de todocaminos que se ha ampliado de manera considerable hasta estar formada por más de siete integrantes. El lanzamiento de la tercera generación del X5 marcó un antes y un después en la historia de este modelo. Debutó en mayo del año 2013 y estrenó, entre otras muchas novedades, una versión híbrida enchufable (PHEV).
El X5 ha incrementado su apuesta por la electrificación con el paso de los años. Algo clave para adaptarse a los cambios de tendencia que se han producido en, por ejemplo, Europa. Es un modelo preparado para afrontar los nuevos tiempos que corren. Unos tiempos marcados por la movilidad sostenible, la conectividad y la automatización.
La cuarta generación, que podemos encontrar actualmente en los concesionarios, se presentó en el verano del año 2018, y recientemente, en febrero de 2023, sufrió una importante puesta a punto. Un lavado de cara a modo de actualización de mitad de ciclo que le permitirá afrontar el resto de vida comercial que le queda por delante.
En el verano de 2026 se presentó la quinta generación del X5. El primer SUV de BMW fue objeto de una renovación integral. El precursor de la exitosa familia BMW X se puso al día en cuestiones como el diseño, la tecnología y la mecánica. Además, con este cambio generacional, el X5 elevó su apuesta por la electrificación al más alto nivel ya que fue el momento elegido por BMW para materializar la entrada en escena del BMW iX5. El primer X5 eléctrico de producción en serie de la historia.
La quinta generación está basada en el lenguaje de diseño «Neuw Klasse» de BMW. Un diseño por el que ya venía apostando su «hermano pequeño», el BMW X3. Uno de sus rasgos más característicos es la parrilla BMW Iconic Glow alineada verticalmente y los nuevos iconos luminosos "doble X" que, en este caso, hacen su primera aparición en un BMW de producción.
Es un vehículo de tamaño grande. Mide 4,99 metros de largo. Una longitud que le sitúa en la parte alta del competido segmento E-SUV. Es una categoría de vital importancia para las marcas de lujo. En su espacioso interior hay un total de cinco plazas. Ahora bien, de manera opcional se puede equipar una tercera fila de asientos para alcanzar las siete plazas. El maletero cubica un volumen de carga de 655 litros. Una cifra que se puede ampliar hasta los 1.850 litros si abatimos los respaldos de los asientos posteriores.
Como bien hemos señalado previamente, lidia en una categoría donde la competencia es voraz. A diario debe enfrentarse a una larga lista de adversarios. Entre los principales rivales del BMW X5 se encuentran modelos como el Audi Q7, el Volkswagen Touareg, el Mercedes GLE, el Lexus RX y el Volvo XC90.
La gama de motores del BMW X5 ha variado con el paso de los años y, sobre todo, con las distintas generaciones. Con el lanzamiento de la quinta generación se materializó la entrada en escena de la variante eléctrica iX5. Está disponible con motores de gasolina y diésel, así como en la mencionada versión eléctrica, en versión híbrida enchufable y en versión de pila de combustible de hidrógeno.
Todas las motorizaciones presentan una configuración de tracción integral. El rango de potencias abarca desde los 580 CV hasta los 612 CV. Las versiones térmicas de gasolina y diésel están electrificadas con tecnología híbrida ligera (MHEV) de 48 voltios, por lo que lucen el distintivo ambiental CEO de la DGT. Las versiones enchufables, hidrógeno incluida, traen consigo la etiqueta 0 Emisiones de la DGT.
Las versiones híbridas enchufables ofrecen, en el mejor de los casos, una autonomía eléctrica de más de 100 kilómetros según el ciclo WLTP. En cuanto al iX5 eléctrico, llega a los concesionarios presumiendo de más de 800 km de autonomía respectivamente.
El proceso de producción en serie tiene lugar lejos de las fronteras europeas. El BMW X5 se fabrica en Estados Unidos. Y más concretamente en unas instalaciones del Grupo BMW localizadas en Spartanburg, Carolina del Sur. Se trata de la primera fábrica que BMW construyó fuera del territorio alemán.
Años atrás el X5 fue el modelo elegido por el Grupo BMW como base para desarrollar su nueva pila de combustible de hidrógeno. El fabricante alemán está apostando muy fuerte por el hidrógeno y la prueba de ello es que el BMW X5 FCEV
fue en un primer momento fabricado en pequeños lotes a modo de toma de contacto. Con la quinta generación del X5 y la llegada del iX5, finalmente la marca se lanzó y, junto a Toyota, materializó el X5 de pila de combustible de hidrógeno de producción en serie con más 700 kilómetros de autonomía.
Lejos de las fronteras europeas, y más concretamente en China, existe un X5 de batalla extendida
que ofrece un habitáculo todavía más espacioso. Y por cierto, no debemos olvidar que BMW aprovechó el trabajo de desarrollo con el X5 para dar vida al BMW X6, una alternativa tipo cupé.